Fernando Enríquez, presidente de ASERPYMA, intervino en la mesa redonda para representar la perspectiva de las empresas especializadas en restauración, conservación y mejora del paisaje. Tras una mañana centrada en proyectos de ejecución, su mensaje se orientó a una cuestión menos visible pero decisiva: el mantenimiento posterior de los cauces restaurados.
Enríquez repasó los trabajos que realizan estas empresas en tramos fluviales urbanos y periurbanos: tratamiento de vegetación, limpieza de cauces, vigilancia, control de calidad del agua, gestión de fauna e ictiofauna, control de especies alóctonas y tratamientos biológicos frente a simúlidos. También subrayó que el seguimiento de fauna permite evidenciar resultados, como la presencia de nutria en el Manzanares, un indicador simbólico de mejora ambiental en un entorno urbano.
Su intervención conectó la restauración con la prevención. Mantener una sección abierta del cauce, conservar la vegetación adecuada y vigilar el funcionamiento de las actuaciones evita respuestas improvisadas ante avenidas. En el debate, insistió en que, una vez finalizado el impulso inversor del PRTR, el reto inmediato es sostener en el tiempo lo ya ejecutado.



