El Consejo de la Unión Europea ha aprobado las conclusiones sobre la Estrategia Europea de Resiliencia Hídrica, respaldando un enfoque coordinado para reforzar la gestión del agua y la capacidad de adaptación frente a los desafíos crecientes que enfrenta el continente, desde la escasez y la contaminación hasta los efectos del cambio climático. Las conclusiones, adoptadas por los ministros de Medio Ambiente de la UE, apoyan la visión de la Comisión Europea de establecer un marco integral para restaurar y proteger el ciclo del agua, garantizar el acceso universal a agua limpia y asequible y construir una economía del agua más sostenible y competitiva. “Garantizar la resiliencia hídrica no solo es crucial para el medio ambiente, sino también para la seguridad y la estabilidad de nuestras sociedades”, afirmó Magnus Heunicke, ministro de Medio Ambiente e Igualdad de Género de Dinamarca, que presidió la reunión. “Los ministros han acogido con satisfacción la estrategia presentada por la Comisión como un marco holístico para garantizar agua limpia para todos y, al mismo tiempo, hacer más competitiva la economía de la UE. Debemos trabajar juntos, a todos los niveles, para que la gestión del agua forme parte integral de nuestros esfuerzos comunes para hacer frente al cambio climático y reforzar nuestra preparación ante futuras crisis”. La aprobación del Consejo llega en un momento de creciente preocupación por el deterioro de los recursos hídricos en Europa La estrategia, presentada por primera vez en junio de 2025, se articula en tres pilares principales: restaurar y proteger el ciclo del agua, desarrollar una economía inteligente en el uso de los recursos hídricos y asegurar agua limpia y asequible para todos. La aprobación del Consejo llega en un momento de creciente preocupación por el deterioro de los recursos hídricos en Europa. Según datos de la Comisión, el 34 % del territorio de la UE sufre escasez de agua, mientras que solo el 37 % de las masas de agua superficiales presentan un buen estado ecológico y menos del 30 % cumplen los estándares químicos adecuados. Acción integrada e intersectorial En sus conclusiones, los ministros subrayan el carácter transversal de la resiliencia hídrica y reclaman una mayor coordinación entre las instituciones europeas, los Estados miembros y los distintos sectores —agricultura, energía, industria y desarrollo urbano—. El Consejo enfatiza que una gestión eficaz del agua debe abordar no solo la protección ambiental, sino también la competitividad económica, la seguridad alimentaria y la preparación ante crisis. El texto destaca la urgente necesidad de restaurar el ciclo del agua como base del suministro y de la salud de los ecosistemas, así como la importancia de integrar los escenarios climáticos en la planificación hídrica e infraestructural a largo plazo. También se recalca la prevención de la contaminación en origen, con especial atención a los contaminantes emergentes como los PFAS y otras sustancias persistentes. Asimismo, el Consejo llama a reforzar la aplicación de la legislación europea sobre el agua, señalando que la falta de financiación y de personal ha frenado los avances en algunos países. La Comisión es invitada a apoyar a los Estados miembros en la reducción de estas brechas y a promover diálogos estructurados para compartir buenas prácticas y soluciones eficaces. Infraestructuras, digitalización e innovación El Consejo reconoce que la modernización de las infraestructuras hidráulicas es esencial para aumentar la resiliencia, especialmente en zonas remotas e insulares, donde el acceso sigue siendo desigual. Propone invertir en redes de distribución más eficientes, reducir pérdidas y fomentar soluciones innovadoras que combinen medidas técnicas y basadas en la naturaleza. El texto destaca la urgente necesidad de restaurar el ciclo del agua como base del suministro y de la salud de los ecosistemas La digitalización ocupa un papel central en la estrategia. Las conclusiones apoyan la creación de un Plan de Acción Europeo sobre Digitalización del Agua, que incluya contadores inteligentes, monitorización remota y el uso de inteligencia artificial para anticipar fenómenos hidrológicos extremos. Los ministros también promueven la inversión en investigación, innovación, educación y formación para impulsar nuevas tecnologías y capacitar a la próxima generación de profesionales del sector. Además, el Consejo subraya la importancia de los recursos hídricos no convencionales, como la reutilización de aguas residuales tratadas y la desalinización sostenible, especialmente en países con recursos limitados. Todos los sectores, señala, deberían guiarse por un enfoque que priorice la eficiencia hídrica. Financiación de la resiliencia Las conclusiones reconocen las importantes necesidades de inversión para alcanzar los objetivos de resiliencia hídrica y piden movilizar fondos públicos y privados, incluidos instrumentos europeos como el Programa de Resiliencia Hídrica del Banco Europeo de Inversiones. También destacan el papel de la Política Agrícola Común y del próximo Marco Financiero Plurianual como herramientas clave para promover prácticas sostenibles. Agua y seguridad El Consejo plantea la resiliencia hídrica como una cuestión de seguridad y preparación ante crisis. Subraya la necesidad de proteger las infraestructuras de agua frente a amenazas como los ciberataques, el sabotaje o las interrupciones externas del suministro. Asimismo, acoge con satisfacción la intención de la Comisión de presentar en 2026 una iniciativa sobre resiliencia climática y gestión de riesgos, en estrecha coordinación con la Estrategia de Resiliencia Hídrica.
El Consejo de la Unión Europea ha aprobado las conclusiones sobre la Estrategia Europea de Resiliencia Hídrica, respaldando un enfoque coordinado para reforzar la gestión del agua y la capacidad de adaptación frente a los desafíos crecientes que enfrenta el continente, desde la escasez y la contaminación hasta los efectos del cambio climático.
Las conclusiones, adoptadas por los ministros de Medio Ambiente de la UE, apoyan la visión de la Comisión Europea de establecer un marco integral para restaurar y proteger el ciclo del agua, garantizar el acceso universal a agua limpia y asequible y construir una economía del agua más sostenible y competitiva.
“Garantizar la resiliencia hídrica no solo es crucial para el medio ambiente, sino también para la seguridad y la estabilidad de nuestras sociedades”, afirmó Magnus Heunicke, ministro de Medio Ambiente e Igualdad de Género de Dinamarca, que presidió la reunión. “Los ministros han acogido con satisfacción la estrategia presentada por la Comisión como un marco holístico para garantizar agua limpia para todos y, al mismo tiempo, hacer más competitiva la economía de la UE. Debemos trabajar juntos, a todos los niveles, para que la gestión del agua forme parte integral de nuestros esfuerzos comunes para hacer frente al cambio climático y reforzar nuestra preparación ante futuras crisis”.
La aprobación del Consejo llega en un momento de creciente preocupación por el deterioro de los recursos hídricos en Europa
La estrategia, presentada por primera vez en junio de 2025, se articula en tres pilares principales: restaurar y proteger el ciclo del agua, desarrollar una economía inteligente en el uso de los recursos hídricos y asegurar agua limpia y asequible para todos. La aprobación del Consejo llega en un momento de creciente preocupación por el deterioro de los recursos hídricos en Europa. Según datos de la Comisión, el 34 % del territorio de la UE sufre escasez de agua, mientras que solo el 37 % de las masas de agua superficiales presentan un buen estado ecológico y menos del 30 % cumplen los estándares químicos adecuados.
Acción integrada e intersectorial
En sus conclusiones, los ministros subrayan el carácter transversal de la resiliencia hídrica y reclaman una mayor coordinación entre las instituciones europeas, los Estados miembros y los distintos sectores —agricultura, energía, industria y desarrollo urbano—. El Consejo enfatiza que una gestión eficaz del agua debe abordar no solo la protección ambiental, sino también la competitividad económica, la seguridad alimentaria y la preparación ante crisis.
El texto destaca la urgente necesidad de restaurar el ciclo del agua como base del suministro y de la salud de los ecosistemas, así como la importancia de integrar los escenarios climáticos en la planificación hídrica e infraestructural a largo plazo. También se recalca la prevención de la contaminación en origen, con especial atención a los contaminantes emergentes como los PFAS y otras sustancias persistentes.
Asimismo, el Consejo llama a reforzar la aplicación de la legislación europea sobre el agua, señalando que la falta de financiación y de personal ha frenado los avances en algunos países. La Comisión es invitada a apoyar a los Estados miembros en la reducción de estas brechas y a promover diálogos estructurados para compartir buenas prácticas y soluciones eficaces.
Infraestructuras, digitalización e innovación
El Consejo reconoce que la modernización de las infraestructuras hidráulicas es esencial para aumentar la resiliencia, especialmente en zonas remotas e insulares, donde el acceso sigue siendo desigual. Propone invertir en redes de distribución más eficientes, reducir pérdidas y fomentar soluciones innovadoras que combinen medidas técnicas y basadas en la naturaleza.
El texto destaca la urgente necesidad de restaurar el ciclo del agua como base del suministro y de la salud de los ecosistemas
La digitalización ocupa un papel central en la estrategia. Las conclusiones apoyan la creación de un Plan de Acción Europeo sobre Digitalización del Agua, que incluya contadores inteligentes, monitorización remota y el uso de inteligencia artificial para anticipar fenómenos hidrológicos extremos. Los ministros también promueven la inversión en investigación, innovación, educación y formación para impulsar nuevas tecnologías y capacitar a la próxima generación de profesionales del sector.
Además, el Consejo subraya la importancia de los recursos hídricos no convencionales, como la reutilización de aguas residuales tratadas y la desalinización sostenible, especialmente en países con recursos limitados. Todos los sectores, señala, deberían guiarse por un enfoque que priorice la eficiencia hídrica.
Financiación de la resiliencia
Las conclusiones reconocen las importantes necesidades de inversión para alcanzar los objetivos de resiliencia hídrica y piden movilizar fondos públicos y privados, incluidos instrumentos europeos como el Programa de Resiliencia Hídrica del Banco Europeo de Inversiones. También destacan el papel de la Política Agrícola Común y del próximo Marco Financiero Plurianual como herramientas clave para promover prácticas sostenibles.
Agua y seguridad
El Consejo plantea la resiliencia hídrica como una cuestión de seguridad y preparación ante crisis. Subraya la necesidad de proteger las infraestructuras de agua frente a amenazas como los ciberataques, el sabotaje o las interrupciones externas del suministro. Asimismo, acoge con satisfacción la intención de la Comisión de presentar en 2026 una iniciativa sobre resiliencia climática y gestión de riesgos, en estrecha coordinación con la Estrategia de Resiliencia Hídrica.



