Unas 50.000 grandes presas de todo el mundo han perdido entre el 13% y el 19% de su capacidad de almacenamiento original por la acumulación de sedimento, y las pérdidas totales alcanzarán entre el 23% y el 28% en 2050, advierte un estudio de la ONU.
La pérdida mundial de capacidad original de las presas prevista para mediados de siglo -de aproximadamente 6,30 billones a 4,65 billones de m3 en 2050, una diferencia de 1,65 billones de m3– equivale aproximadamente al consumo anual de agua de India, China, Indonesia, Francia y Canadá juntos.
El Instituto para el Agua, el Medio Ambiente y la Salud de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU-INWEH), con sede en Canadá, aplicó índices de pérdida de almacenamiento previamente determinados en diversas zonas del mundo a grandes presas de 150 países para prever las pérdidas acumuladas de almacenamiento de los embalses por países, regiones y a escala mundial.
Según el estudio, el Reino Unido, Panamá, Irlanda, Japón y Seychelles experimentarán las mayores pérdidas de almacenamiento de agua de aquí a 2050, entre el 35% y el 50% de su capacidad original. Por el contrario, Bután, Camboya, Etiopía, Guinea y Níger serán los cinco países menos afectados, con pérdidas inferiores al 15% a mediados de siglo.
"La disminución del almacenamiento disponible de aquí a 2050 en todos los países y regiones supondrá un reto en muchos aspectos, como el regadío, la generación de electricidad y el abastecimiento de agua", afirma Duminda Perera, coautor del estudio junto con Vladimir Smakhtin, Director del UNU-INWEH, y Spencer Williams, de la Universidad McGill de Montreal. Lo publica la revista Sustainability.
"Las nuevas presas en construcción o previstas no compensarán las pérdidas de almacenamiento por colmatación. Este trabajo da la voz de alarma sobre un reto cada vez mayor con implicaciones potencialmente importantes para el desarrollo."
Los investigadores aplicaron los índices de pérdida de almacenamiento a un subconjunto de casi 60.000 presas de una base de datos de la Comisión Internacional de Grandes Presas (ICOLD). El subconjunto comprende 47.403 grandes presas de las que se conoce la capacidad de almacenamiento original y el año de construcción: 28.045 en Asia-Pacífico, 2.349 en África, 6.651 en Europa y 10.358 en América del Norte, Central y del Sur.
Las grandes presas y embalses -de más de 15 m de altura, o de entre 5 y 15 m que almacenan más de 3 millones de m3– son esenciales en muchos lugares para la producción de energía hidroeléctrica, el control de inundaciones, el riego y el suministro de agua potable.
Los sedimentos fluviales se acumulan tras las presas, un problema a menudo ignorado, que se ha convertido ahora en un reto importante para las infraestructuras mundiales de almacenamiento de agua y que debe abordarse con una estrategia de gestión de sedimentos a largo plazo.
"La sedimentación es un problema grave que pone en peligro la sostenibilidad del suministro de agua en un futuro", afirma el Dr. Smakhtin.
"Puede provocar inundaciones río abajo causando erosión, lo que repercute en los hábitats de la fauna y las poblaciones costeras. Y los sedimentos abrasivos pueden dañar las turbinas hidroeléctricas y otros componentes y mecanismos de las presas, disminuyendo su eficacia y aumentando los costes de mantenimiento."
Según el estudio de la UNU-INWEH, las pérdidas anuales medias de almacenamiento en el mundo ascienden aproximadamente al 0,36% de la capacidad inicial, aunque esta cifra puede ser conservadora. Los intentos anteriores de estimar un índice anual global de pérdida de la capacidad inicial de los embalses suelen coincidir entre el 0,5% y el 1%.
Muchos otros estudios sugieren, sin embargo, que las tasas de sedimentación de los embalses y las pérdidas de almacenamiento asociadas son específicas de cada lugar y varían significativamente de una región a otra.
Por ejemplo, otros investigadores han estimado la pérdida de 190 embalses de California en más del 50% de su capacidad original, y 120 embalses han perdido más del 75%. Un estudio similar predijo que el embalse japonés de Sakuma perderá en torno al 44% de su capacidad inicial en 2040.





