Hacia un nuevo acuerdo climático

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A partir de mañana y hasta el final de la Cumbre del Clima en Copenhague, más de 130 jefes de Gobierno y ministros se reúnen para llegar a un acuerdo global y ambicioso. Desde Naciones Unidas aseguran que las negociaciones van con retraso y los grupos de negociación no han cerrado ningún texto.

“Ha habido progresos pero no los suficientes para declarar que hemos tenido éxito en la Cumbre de Copenhague”, ha declarado Ivo de Boer, secretario ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) esta tarde en el plenario de la Cumbre del Clima. “Las soluciones existen, y existirán, pero tenemos que ponernos de acuerdo”, añade.

A partir de mañana los presidentes de los países participantes llegarán a la cumbre para tomar decisiones y construir un acuerdo “ambicioso, global y justo”. Hasta ahora, los dos grupos de trabajo sobre el Protocolo de Kioto y sobre la financiación no han cerrado ningún texto, y los ministros deberán decidir.

Según fuentes de la delegación española en Copenhague consultadas por SINC, se ha recuperado la confianza en el riesgo de la financiación, crucial para llegar al acuerdo. Sin embargo, la falta de confianza en la no concreción de la voluntad política de financiación a largo plazo es lo que podría enturbiar el proceso, aunque De Boer ha asegurado que se han hecho algunos avances financieros.

En este sentido, la delegación española señala que no hay mensaje por parte de EE UU sobre la financiación a largo plazo, y los países en vías de desarrollo tienen poco que perder. No obstante, el acuerdo sigue siendo accesible, el diálogo franco, y las discrepancias entre los países disminuyen.

“Es un momento histórico, y hay que pensar en los que ya están sufriendo los efectos. Los ojos de todo el mundo están sobre vosotros. Como nuestra supervivencia como especies, nuestros nietos no recordarán lo que dijimos sino lo que hicimos”, ha afirmado el Príncipe Carlos de Gales durante su intervención hoy en la cumbre al dirigirse a los jefes de Estado que tomarán las decisiones.

Una cifra común de reducción de emisiones

El hecho de que los textos no estén cerrados hace más difícil la negociación de los ministros y jefes de gobierno. Lo cierto es que “nunca antes habíamos asistido a una negociación con aspectos tan complejos (mitigación, adaptación, tecnologías, y arquitectura financiera)”, han apuntado desde la delegación española. Sin embargo, no se llegará a una cifra de reducción de emisiones consensuada hasta el final de la cumbre.

“Las esperanzas de la gente es que los delegados entiendan que no se puede negociar con el clima si no entre ellos”, ha manifestado hoy en Copenhague Wangari Maathai, Nobel de la Paz en 2004. “Los países ricos tienen que pensar en África y en los países en los que ya está afectando el cambio climático. Éstos tienen que convencer a los países en vías de desarrollo de que la amenaza es real”, añade Maathai, que ha asegurado que se puede dar al mundo más que esperanza, pero se necesita un acuerdo ambicioso.

El próximo 18 de diciembre se formalizarán las decisiones de los primeros ministros. No obstante, será imposible lograr un consenso sin un paquete financiero potente. “El camino a Copenhague no debe quedarse en buenas intenciones sino en buenas acciones, el lugar donde todo empezó”, concluye Ivo de Boer.

Fuente: SINC (Cobertura especial de la Cumbre de Copenhague)

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