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Marta Santafé: "La crisis del agua es la mayor amenaza de la humanidad"

Sobre el blog

Luis Luján Cárdenas
Sociólogo y Periodista, Magíster en Administración, especialista en Comunicación para el Ecodesarrollo, articulista en diversos medios escritos de Perú.
  • Marta Santafé: " crisis agua es mayor amenaza humanidad"

Marta Santafé Martínez es licenciadas en Ciencias Geológicas por la Universidad Complutense de Madrid (UCM), especialista en Hidrogeología y Geología Medio Ambiental. Registra más de 20 años de experiencia como consultora en proyectos para diferentes organismos de la administración hidráulica española y también para la empresa privada. Es coordinadora del Grupo de Trabajo de Gobernanza del Foro para la Reconexión con la Naturaleza (FORN), colaboradora en la iniciativa “Caminar El Agua”, promotora de la Red Internacional de Promotores ODS-España y forma parte del equipo de la Fundación The Social Water.

Conversamos con ella sobre diferentes ángulos de la realidad medioambiental e hídrica que registra actualmente el planeta y fue muy importante conocer su postura y opinión, especialmente en torno al distanciamiento de los seres humanos ante la naturaleza, nuestra “guerra” hacia ella, la oportunidad perdida luego de la inmovilización social por el covid – 19, la agudización de la crisis hídrica y la cotización del agua en la Bolsa de Nueva York y la necesidad de un cambio de modelo de desarrollo más amigable a la naturaleza. Aquí la interesante entrevista:

Luis Luján: Vivimos una crisis global, especialmente ambiental, ¿Qué ha alejado a la humanidad de la naturaleza al punto incluso de deteriorarla con ayuda de la ciencia y la tecnología?

Marta Santafé: Actualmente estamos afrontando una triple crisis planetaria por la interrelación de los tres principales problemas que enfrenta la humanidad: el cambio climático, la contaminación y la pérdida de biodiversidad. Estas tres emergencias ambientales interactúan y tienen causas comunes y, por lo tanto, solo pueden abordarse de manera efectiva en conjunto.

Hay ciertos factores que nos han alejado de la Naturaleza. El consumo cada vez mayor basado en el uso desenfrenado de energía y de recursos naturales, es una de las principales causas que están detrás de estos tres desafíos planetarios. La crisis actual evidencia que nuestra “guerra” contra la naturaleza ha destrozado el planeta, en el que nuestros antepasados vivieron en armonía, y nos ha alejado de ella.

L.L.: ¿La pandemia recuperó en algo al planeta? Luego las grandes potencias incrementaron el uso de combustibles fósiles, sabiendo que debía hacerse todo lo contrario.

M.S.: La pandemia fue una tragedia para los humanos de dimensiones planetarias nunca vistas pero, por otro lado, fue beneficiosa para el Planeta, desde el punto de vista de la naturaleza y la biodiversidad.

Cuando llegó la pandemia, muchas rutinas humanas se detuvieron repentinamente. Según datos estimados a nivel mundial, en abril de 2020, que coincidió con el punto de mayor número de personas confinadas, el 57% de la población del planeta tenía sus movimientos restringidos. El uso de automóviles disminuyó en más del 40%, mientras que el tráfico aéreo se redujo en un 75%.

Pudimos comprobar en aquel momento qué es lo que ocurre cuando se ralentiza la actividad humana. Fue una oportunidad sin precedentes para aprender más sobre cómo las personas impactamos sobre el mundo natural. Sin embargo, parece que no aprendimos la lección. Tuvimos una ventana de oportunidad para cambiar nuestros hábitos y hacer las cosas de otra manera más respetuosa con nuestro entorno, pero se nos olvidó muy pronto y retomamos nuestras formas de vida anteriores a la pandemia, totalmente dependientes de los combustibles fósiles e incluso, con mucha más actividad.

L.L.: ¿Alcanzaremos a cumplir los ODS, con acuerdos internacionales en su mayoría no vinculantes?

M.S.: Los líderes mundiales hicieron una promesa histórica para garantizar los derechos y el bienestar de todas las personas en un planeta sano y próspero cuando acordaron la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y sus 17 ODS en 2015. Sin embargo, los efectos combinados de varias crisis y conflictos están impidiendo su consecución: la crisis climática, la guerra en Ucrania, el conflicto palestino-israelí y unas pesimistas perspectivas económicas mundiales han puesto de manifiesto deficiencias sistémicas y han obstaculizado considerablemente el avance hacia los Objetivos.

Sólo quedan 7 años para llegar al año 2030 y es mucho lo que está en juego, pero los últimos informes no nos hacen ser optimistas y los ODS corren peligro de no cumplirse. De las aproximadamente 140 metas que se establecieron para cumplir con los ODS, la mitad están lejos o muy lejos de seguir la trayectoria deseada. Además, más del 30% de estas metas no han experimentado ningún avance o, lo que es peor, han experimentado una involución con respecto a la situación de 2015.

Los avances son demasiado lentos por lo que se necesita de una respuesta mucho más rápida y ambiciosa y, desde luego, el hecho de que los acuerdos adoptados por los países no sean vinculantes, o, dicho de otra manera, que no tienen obligación de cumplirlos, lo dificulta todavía más.

L.L.: Nuestro planeta se está quedando sin agua dulce. ¿Cuáles son las principales amenazas que enfrenta? En alguna oportunidad mencionaste los factores críticos y su complejo valor. El ciclo del agua se ha desestabilizado.

M.S.: La crisis global del agua es una de las mayores amenazas a las que se enfrenta la humanidad, amenaza a la salud, la producción agraria y la seguridad alimentaria mundial.

Existen factores críticos que amenazan el equilibrio del ciclo del agua. La mala gestión del agua, su uso intensivo y descontrolado y su contaminación está provocando que cada vez más personas sufran escasez de agua e inseguridad alimentaria.

El número de zonas del Planeta afectadas por estrés hídrico va en aumento y los efectos del cambio climático también se están manifestando con más intensos y largos periodos de sequía, más episodios de inundación destructivos, a lo que hay que unir el daño a las zonas costeras por el aumento del nivel del mar. A todo lo anterior hay que añadir la presión ejercida por el crecimiento de la población mundial, cada vez hay menos agua disponible, irregularmente distribuida y la demanda no deja de aumentar.

Todos estos problemas están dejando a miles de millones de personas sin acceso a agua limpia y saneamiento. La falta de agua también genera problemas de salud, conflictos sociales y un desequilibrio ambiental.

L.L.: ¿Qué opinas que desde el 2020 se está cotizando el agua en la bolsa de Nueva York, como cualquier mercancía?

M.S.: Es un tema controvertido que ha hecho saltar las alarmas por las consecuencias que puede tener la mercantilización del agua. Hay que aclarar que lo que se cotiza en los mercados son inversiones a futuro, por lo que la preocupación principal es que se especule con un bien básico como ya ha ocurrido en pasadas crisis alimentarias.

Los defensores de esta iniciativa creen que se trata de un mecanismo que puede favorecer un consumo eficiente, y que permitirá proteger y flexibilizar el consumo de agua en escenarios de escasez.

El agua es un derecho humano que está reconocido por la ONU desde 2010. La cotización del agua en los mercados bursátiles podría poner en riesgo el cumplimiento de este derecho fundamental para la vida. De momento es un mecanismo que sólo se aplica a los mercados del agua de California, pero no sabemos qué consecuencias tendría que el agua llegara a los mercados financieros del resto del Mundo.

En mi opinión debemos ser prudentes y observar cómo funcionan estos mecanismos localmente. En todo caso, hay que estar vigilantes para que no se vulnere el derecho humano al agua, el bien más esencial, y prevalezca el interés general sobre los intereses especulativos.

L.L.: ¿Se necesita un nuevo orden mundial para recuperar y preservar el equilibrio sociedad-naturaleza?

M.S.: No soy partidaria de utilizar el término “nuevo orden mundial” porque se atribuye últimamente a teorías conspiranoicas. Lo sí que creo que es necesario es modificar nuestros modelos de desarrollo para lograr mayor armonía con la conservación de la naturaleza que nos sustenta.

El crecimiento exponencial y la intensa actividad humana ha degradado los recursos naturales, destruido los ecosistemas y contaminado todo nuestro entorno, desde el aire, la tierra, nuestros mares y el agua dulce. Nuestra especie cada vez demanda y degrada más recursos, que son finitos, sin importarle las consecuencias.

Por lo tanto, lo que urge es un cambio de modelo, encontrar soluciones a la crisis socioambiental es un enorme reto; la relación sociedad-naturaleza está estrechamente vinculada por lo que debe cuidarse, nos va la vida en ello. No debemos dejar pasar esta oportunidad, se necesitan grandes esfuerzos, con una visión holística y una enorme voluntad social para lograr el cambio. Y lo más importante, este modelo cada vez está teniendo un mayor impacto en nuestra salud y no podemos tener una vida saludable y en equilibrio con la naturaleza si el Planeta está enfermo.

L.L.: En tres años, has logrado ubicarte en el puesto 17 en el ranking IAgua, web con importante presencia en España y Latinoamérica. Has alcanzado más de mil vistas por artículo. ¡Te felicito¡… ¿Hay mayor preocupación por parte de las mujeres no solo por reducir las brechas sociales producto de la desigualdad de género, sino ahora por el medioambiente y la salud de la humanidad y del planeta?

M.S.: Muchas gracias, Luis. Es lógico que las mujeres seamos cada vez más sensibles a estos temas ya que, por ejemplo, el cambio climático no impacta a todos de igual manera. Si bien la crisis climática es un problema global que acrecienta la intensidad y frecuencia de fenómenos extremos, su impacto no es equitativo y afecta a los colectivos más vulnerables como las mujeres. Para acortar esta brecha es necesario que las mujeres ocupen más espacios en donde se toman las decisiones. Es importarse involucrarse, especialmente si podemos actuar de altavoz.

En cuanto a mis artículos, en realidad comencé a escribir en mi blog de IAgua de una manera casual a partir de una primera colaboración con un artículo de opinión en IAgua Magazine.

Ya había hecho otras colaboraciones y me animé a escribir más contenidos en el blog para compartir temas relacionados con el agua con un enfoque divulgativo. Tampoco escribo mucho porque suelo documentarme bastante sobre el tema que trato y lo desarrollo en profundidad, ¡igual demasiado!, pero es que estoy empeñada en que la gente lea más y no se quede solo con los titulares.

Creo que es bueno atraer el interés sobre el agua de personas ajenas al sector. Que sientan curiosidad y profundicen más sobre los contenidos. Comparto temas de actualidad buscando un enfoque de sensibilización medioambiental y social, poniendo el foco en los más vulnerables y sobre todo una llamada de atención a la acción de cada individuo. Toda acción, por pequeña que sea, es importante.

¡Muchas gracias, por la entrevista Luis! ¡Saludos a Perú!

L.L.: Gracias, a ti por tu tiempo y tu interés por el planeta!