Conagua promueve la modernización agrícola para incrementar la eficiencia del uso del agua

131
0
131

(Conagua) Para utilizar sustentablemente el agua en el campo, contribuir a incrementar la producción agrícola y dar seguimiento a las prioridades del Gobierno de la República en materia de combate a la sequía, para alcanzar la seguridad alimentaria, la Comisión Nacional del Agua fomenta la modernización de los distritos de riego del país, particularmente en las zonas con menos disponibilidad del recurso.

El cambio climático genera sequías cada vez más severas e incrementa la vulnerabilidad de la población; por ello, la prioridad es incorporar más superficie agrícola al riego tecnificado, con lo que México estará mejor preparado para enfrentar el impacto del calentamiento global.

En coordinación con autoridades estatales y municipales, así como con usuarios agrícolas, se implementan estrategias conjuntas; la Conagua dio un giro a su estrategia de atención a fenómenos como la sequía, al transitar de ser una institución reactiva, a una preventiva y de atención temprana.

Hacer un uso eficiente del recurso implica el uso de tecnologías y prácticas mejoradas que proporcionan igual o mejor servicio con menos agua. Por ello, la Conagua hace un llamado a los usuarios, desde agricultores hasta autoridades de los tres órdenes de gobierno, a sumarse al esfuerzo de otros sectores e implementar y fomentar prácticas para el uso eficiente del agua.

Los usuarios agrícolas pueden implementar acciones como: sembrar sólo la superficie acorde con la disponibilidad hídrica; fomentar cultivos de bajo consumo de agua para sustituir los tradicionales, –principalmente en zonas áridas–; distribuir el líquido mediante canales recubiertos o entubados para reducir las pérdidas por filtración o evaporación e implementar sistemas de riego con tecnología moderna.

A manera de recomendación, existen algunos puntos que, de llevarse a cabo, ayudarán enfrentar la crisis hídrica: nivelar las tierras de cultivo, implementar riego por goteo, recurrir a asesoría especializada para planear y modernizar los cultivos y tomar conciencia de que la reducción en el consumo significa también ahorro en costos.

Asimismo, emplear aguas residuales o tratadas para el riego –excepto para verduras que se consumen crudas—, controlar con equipos de medición el recurso que se destina a los cultivos y sembrar productos de bajo consumo de agua y alto valor en el mercado.

De esta forma, en el campo mexicano se podrían ahorrar cuantiosos volúmenes de agua que pueden conservarse dentro de los acuíferos o destinarse al abastecimiento de la población o la industria. 

Comentarios