La jornada concluyó con un diálogo entre Evelyn Segura y Francisco Javier Sánchez Martínez que recuperó los mensajes transversales del día: la restauración fluvial ya no es una cuestión periférica, sino una política vinculada a la seguridad, la adaptación climática, la ordenación del territorio y la calidad de vida. Tras una sucesión de casos de éxito y dificultades reales, la clausura puso el foco en la necesidad de compartir experiencias para acelerar aprendizajes.
Sánchez destacó que muchos proyectos habían podido ejecutarse gracias a que ya estaban maduros cuando llegó el PRTR, y recordó que los efectos del cambio climático ya se están sufriendo con claridad. Frente a plazos exigentes y una administración compleja, defendió la comunicación como rasgo común de los casos de éxito y la importancia de explicar mejor por qué recuperar espacio para el río no va contra el desarrollo, sino a favor de territorios más seguros.
Evelyn Segura reforzó la idea de que la sociedad aprende por imitación y que jornadas como esta permiten demostrar que las actuaciones son posibles. La clausura dejó una invitación a cuidar la empatía con los territorios, integrar naturaleza y desarrollo y mantener la cooperación entre administraciones, técnicos, empresas y ciudadanía para dar continuidad al impulso iniciado por el PRTR.



