La igualdad de género ha sido siempre un tema central de las Naciones Unidas, ya que consideran que la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de las mujeres y las niñas pueden contribuir decisivamente no solo al desarrollo económico del mundo, sino también al progreso de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.
Es por ello que cada 11 de febrero se celebra el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, y que este año se centra en el papel de las mujeres, las niñas y la ciencia en relación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en especial, en el ODS 6 (agua potable y saneamiento), ODS 7 (energía asequible y no contaminante), ODS 9 (industria, innovación e infraestructura), ODS 11 (ciudades y comunidades sostenibles) y ODS 17 (alianzas para lograr los objetivos). Sobre el agua, además, se hará un seguimiento a los debates en torno al recurso hídrico bajo el tema "El agua nos une" que se den los diversos foros de las Naciones Unidas como contribución a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua de 2023, que se celebra el próximo mes de marzo.
El problema no está en la falta de oportunidades como tal, sino en la ausencia de valoración
Las mujeres y las niñas constituyen la mitad de la población mundial y, por consiguiente, la mitad de su potencial, así que no tiene mucho sentido excluirlas de la comunidad científica y tecnológica. Sin embargo, mientras intentan avanzar profesionalmente en estos ámbitos, las desigualdades y la discriminación han frustrado su potencial a lo largo de la historia. Pese a los avances logrados en las últimas décadas, según la ONU todavía hoy las mujeres suelen recibir becas de investigación más modestas que sus colegas masculinos. Además, aunque representan el 33,3% de todos los investigadores, solo el 12% de los miembros de las academias científicas nacionales son mujeres.
Cada 11 de febrero se conmemora el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia
El problema no está en la falta de oportunidades como tal, pues los campos tecnológicos y vanguardistas que impulsan la Cuarta Revolución Industrial disponen de una amplia oferta laboral, sino en la ausencia de valoración: las investigadoras suelen tener carreras más cortas y peor pagadas. A esto se le suma que su trabajo está poco representado en las revistas de alto nivel y a menudo no se las tiene en cuenta para los ascensos.
Como dice el Secretario General de la ONU, António Guterres: “Todos podemos poner de nuestra parte para aprovechar el enorme talento sin explotar de nuestro mundo, empezando por abrir las puertas de las aulas, los laboratorios y los consejos de administración a las mujeres de ciencia”.

Innovar. Demostrar. Elevar. Avanzar. Sostener (I.D.E.A.S.)
El tema que centra el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia 2023 es I.D.E.A.S., un acrónimo que indica el camino a seguir para conectar a la comunidad internacional y las mujeres en la ciencia con el objetivo de reforzar los lazos entre ciencia, política y sociedad para buscar estrategias orientadas a mejorar el futuro de estas.
La ONU asegura que se puede hacer más para promover la presencia femenina en la ciencia: mediante becas, prácticas y programas de formación; mediante cuotas, incentivos de retención y programas de mentoría; pero, sobre todo, rompiendo los estereotipos, los prejuicios y las barreras estructurales. “Este día es importante, no solo para el fomento de las vocaciones científicas en niñas y jóvenes, sino porque también constituye una gran oportunidad de visibilidad y reconocimiento social de las mujeres profesionales que trabajan en investigación e innovación”, señalan en un comunicado conjunto la Comisión de Mujeres y Ciencia y la Comisión Delegada de Igualdad del CSIC.
La ONU asegura que se puede hacer más para promover la presencia femenina en la ciencia
INNOVAR es parte del progreso de la sociedad y este no se puede lograr sin la mitad del potencial disponible, es decir, las mujeres. A lo largo de su vida —y me atrevería a decir que tanto a nivel personal como profesional—, mujeres y niñas tienen que probar su valía ante los juicios constantes a los que se ven sometidas sobre lo que son o no son capaces de hacer; y ya va siendo hora de DEMOSTRAR que de verdad se han dejado atrás los prejuicios en torno a las profesiones para hombres y profesiones para mujeres o sectores masculinos o sectores femeninos, porque los retos económicos, sociales y ambientales que atañen a la Agenda 2030 no entienden de estereotipos de género. Es hora de ELEVAR el papel clave que desempeñan las mujeres en la comunidad científica y tecnológica y AVANZAR en la igualdad de oportunidades y reconocimientos, así como en el empoderamiento de las mujeres y las niñas más allá del campo científico. SOSTENER la igualdad de género como un derecho humano fundamental e imprescindible, tal y como proclama la ONU, “para lograr sociedades pacíficas, con pleno potencial humano y desarrollo sostenible”.
Mujeres, niñas y agua
Dentro del desarrollo sostenible, el agua juega un papel fundamental y, en ello, tanto para lo bueno como para lo malo, las mujeres y las niñas tienen un protagonismo importante. El Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia busca potenciar el primer tipo de protagonismo y protegerlas del segundo en torno a la Agenda 2030 y, dentro de ella, en el ODS 6 relativo al agua y al saneamiento.
Las mujeres desempeñan un rol crucial en el manejo y protección del agua en el ámbito del hogar, sobre todo en países en vías de desarrollo. Según ONU Mujeres, en el 80 % de los hogares que sufren escasez de agua, las mujeres y las niñas son las responsables de la recogida de agua. Esto no solo implica que tengan que recorrer a diario largas distancias para ello, lo que no solo supone un riesgo elevado de que sufran algún ataque violento, sino que mientras lo hacen, las niñas dejan de ir a la escuela. En los centros educativos, además, existe una falta de instalaciones de saneamiento separadas por género y adaptadas a las necesidades de las niñas, lo que provoca que también falten a la escuela cuando tienen la menstruación.
La retención de las mujeres en empresas de agua se ve limitada por falta de políticas sensibles al género y un entorno de trabajo discriminatorio
A esto hay que sumarle que las mujeres están mayormente ausentes como actoras en el manejo de los recursos hídricos e infraestructuras en países más desarrollados, desaprovechando su visión en la fuerza laboral. En este sentido, según el informe Las mujeres en las empresas públicas de agua. Derriban barreras del Banco Mundial y GWSP, es necesario comprender las principales barreras a las que las mujeres se enfrentan en sus carreras dentro del sector e “identificar intervenciones que las empresas pueden aplicar para incrementar la diversidad de género en el campo del agua”.
Es cierto que la proporción de mujeres profesionales en el campo del agua ha crecido en los últimos años, sin embargo, este mismo informe sostiene que “la retención de las mujeres en empresas de agua se ve limitada por falta de políticas sensibles al género y un entorno de trabajo discriminatorio”.
Igualdad en el sector del agua: el paso imprescindible hacia la sostenibilidad
Dentro del sector del agua en España, empresas como ACCIONA o Sacyr entraron este año en el Índice de Igualdad de Género de Bloomberg 2023, lo que significa que se preocupan por el desarrollo de liderazgo y talento, la igualdad y paridad de remuneración entre géneros o la cultura inclusiva dentro de la empresa. Por su parte, y entre otras iniciativas, Aqualia forma parte del programa “Empresas por la Diversidad” (EMIDIS) de FELGTBI+, que está alineado con los Principios de Conducta de Naciones Unidas, y del programa 'Empowering Women’s Talent', a través de los cuales mantiene su compromiso de sensibilizar sobre los principios de igualdad de oportunidades y el respeto a la diversidad, así como el impulso del empoderamiento y liderazgo femenino.
El Día Internacional de la Mujer y la Niña mostrará las mejores prácticas, estrategias y soluciones para abordar los desafíos y las oportunidades de los Objetivos de Desarrollo Sostenible desde una perspectiva femenina, ya que “eliminar las restricciones para que las mujeres puedan optar a mejores empleos representa mayores beneficios económicos y financieros para los países”, tal y como reza el informe del Banco Mundial anterior, y el sector del agua es un gran actor para marcar el camino y servir de ejemplo a otros.

El talento femenino de las STEM
Las barreras, los techos de cristal y los cuellos de botella que aún existen en los entornos laborales científicos y tecnológicos hacen que el número de mujeres que optan por carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) no solo no aumente, sino que las tendencias apunten a una disminución preocupante. El estudio del Observatorio Social de la Fundación “la Caixa” El ámbito de las STEM o atrae el talento femenino apunta a que las mujeres que cursan carreras STEM tienen mejor rendimiento académico que los hombres, sin embargo, en España, solo el 16 % de los profesionales del área de las STEM son mujeres, y muy pocas adolescentes, el 0,7 %, están interesadas en estudiar un grado de estas disciplinas, frente al 7 % de los hombres.
La razón principal de estas cifras bajas es la poca representación y valor que se le da al talento femenino después, pues la discriminación, los sesgos, las normas sociales y hasta las expectativas puestas en cada género, influyen en la elección previa. Dice la UNESCO en su informe Descifrar el código: la educación de las niñas y las mujeres en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM), que “las niñas y las mujeres son personas claves para crear soluciones para mejorar vidas y generar crecimiento ecológico inclusivo que beneficie a todos y todas”, pues “constituyen la población con mayor talento desaprovechado para convertirse en la nueva generación de profesionales STEM”, de manera que invertir para sacar a la luz ese talento, es invertir en el futuro.






