¿Estamos preparados para el fin de la incertidumbre hidroclimática?

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Sobre el blog

BID Agua
División de agua y saneamiento del Banco Interemericano de Desarrollo (BID).
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Si, les confieso que estaba un poco de mal humor ese jueves por la mañana.

Tal vez fue la infusión de café muy temprano en el día, tal vez que no había dormido bien la noche anterior (el “jetlag” me afecta cada vez que viajo, no importa lo que intente para evitar sus efectos), tal vez estaba aburrido, o tal vez estaba teniendo uno de esos días en que mi paciencia es escasa. Lo cierto es que no podía dejar de mirar a las seis personas que estaban sentadas en la mesa de podium (los panelistas) y al mismo tiempo miraba impacientemente el reloj del salón en el que nos encontrábamos, contando los minutos hasta que todos terminaran de hacer sus observaciones, y entonces podríamos pasar a tener nuestra discusión.

Yo estaba listo para una pelea (verbal obviamente, no soy un buscapleitos callejero).

Estaba sentado en una habitación dentro de la Stockholmsmässan, asistiendo a una sesión en la Semana Mundial del Agua 2013. He tenido la suerte de visitar la hermosa ciudad de Estocolmo muchas veces para asistir a este evento y he disfrutado la visita y el evento cada vez. Me da la oportunidad de ponerme al día con una multitud de colegas de todo el mundo, y aprender acerca de los últimos trabajos que se están haciendo para tratar de resolver los múltiples problemas que afectan a ese compuesto valioso para la vida: el agua.

En esta sesión en particular, los panelistas no paraban de hablar acerca de cómo tenemos que hacer frente a la incertidumbre climática para una mejor gestión del agua (este era de hecho el tema de la sesión). Incertidumbre en la precipitación, incertidumbre en la temperatura, cómo esta incertidumbre afecta la toma de decisiones y las políticas del agua, incertidumbre actual, incertidumbre futura, incertidumbre esto, incertidumbre aquello, y así sucesivamente.

A medida que escuchaba, me preguntaba a mí mismo: ¿Estamos realmente TODAVÍA teniendo esta discusión? Para mí, era como escuchar (¡otra vez!) a algún fanático del futbol brasilero (yo soy uno) hablando acerca de por qué perdimos la final del mundial contra Uruguay en 1950 (el famoso “Maracanazo” si recuerdan).

Ya yo estaba un poco harto de ese debate, y en ese momento me di cuenta que había tenido suficiente de este también. Los panelistas terminaron sus observaciones, y ya era tiempo para las preguntas y discusiones. Estaba preparado y listo para lanzar mi golpe. Les cuento cómo ocurrió.

Desde mi punto de vista, la discusión que estábamos teniendo podría haber sucedido en los años 1970, los años 90, tal vez hace 10 años. ¿Pero hoy en día? Con todos los avances en la teledetección por satélite, los modelos climáticos, la capacidad de procesamiento de datos, y las rápidas redes inalámbricas. Creo que la exasperación que sentía se me notó cuando por fin pude hacer mi pregunta, porque recibí miradas de extrañeza por parte de los panelistas (como si estuviesen pensando, ¿y este tipo está loco?). Las respuestas que obtuve fueron muy defensivas (a excepción de una: Sonja K, gracias por tu respuesta tan bien pensada!) .

La pregunta que les hice a los panelistas fue la siguiente: imaginemos por unos minutos que vivimos en un mundo en el que no hay incertidumbre climática! Imaginemos que la información climática que necesitamos para la gestión del agua, para tomar decisiones relacionadas con el agua , para el desarrollo de políticas de agua, está disponible para todos, en todo lugar, y en tiempo real, sin incertidumbre alguna. Entonces, ¿Desaparecerían estos problemas de gestión del agua que hemos estado discutiendo por años? ¿Es la incertidumbre realmente culpable de nuestros problemas de gestión del agua? Entonces, ¿qué es lo que realmente necesitamos para mejorar la gestión del agua?

De entrada, yo sabía que la respuesta a las dos primeras preguntas es NO. Por lo tanto, sólo sirvieron de manera retórica para introducir la tercera (que era mi verdadera pregunta). También argumenté que la mayoría de los datos (con su incertidumbre implícita) que necesitamos para tomar decisiones de gestión del agua y la política de hoy en día, estaba disponible hace 10 años, y que, con los avances realizados en la ciencia y la tecnología de hoy en día (tenemos algunas de las personas más inteligentes del mundo trabajando en esto 24/7/365), la incertidumbre que todavía existe va a desaparecer para efectos prácticos dentro de otros 10 años. En fin, la incertidumbre hidroclimática es un problema de corto plazo que ya está en vías de ser resuelto para fines prácticos.

El mensaje que quise comunicarle a los panelistas, y también al resto de los asistentes a la sesión, es que la incertidumbre (en el clima o los datos hidrológicos) no es lo que nos impide gestionar mejor el agua, tomar mejores decisiones o tener mejores políticas de agua. Tampoco lo es la incertidumbre de la población, del uso del suelo u otros factores de los que tenemos ya datos actuales y proyecciones futuras relativamente robustas. De hecho, como he argumentado, el problema no es la incertidumbre.

El verdadero problema es uno institucional y de gobernanza. El problema es la forma en la que nos hemos organizado para gestionar el agua, el marco normativo y legal que hemos establecido, con diferentes “sabores” en diferentes partes del mundo, para la gestión del agua. Estas no son cuestiones triviales (de hecho, probablemente son mucho más difíciles de resolver que la medición de las precipitaciones por satélites!). Así que más vale la pena dedicarle tiempo a esa discusión que seguir hablando interminablemente sobre la incertidumbre (ese problema ya está prácticamente resuelto).

Para darles un ejemplo de lo cerca que estamos en abatir la incertidumbre de los datos como problema, pueden darle un vistazo a esta base de datos hidroclimáticas (una de tantas) a disposición del público en el Sistema Mundial de Monitoreo de Inundaciones (http://flood.umd.edu), en donde se pueden encontrar los datos de precipitación para cualquier ubicación en el mundo, así como estimados de escorrentía derivada de estos datos. Esta información está disponibles a una resolución temporal de 3 horas , y una resolución espacial de 12 km (la resolución a 1 km está siendo producida actualmente). Como he comentado, todos los datos que desee, en cualquier lugar del mundo en cualquier momento, disponible ya.

Así que ahora que todos tenemos acceso a estos datos, disponibles de forma gratuita en donde sea y cuando sea, ¿qué hacemos con ellos? Este ha sido, y seguirá siendo, el verdadero reto en una mejor gestión del agua. Es mejor que estemos preparados para el día en el que desaparezca la incretidumbre hidroclimática, pues ese día ya ha llegado. 

Artículo escrito por Fernando Miralles-Wilhelm, Especialista Líder en Agua y Saneamiento en el Banco interamericano de Desarrollo (BID). Esta entrada ha sido publicada originalmente en el blog del BID Volvamos a la fuente y replicado aquí con su expresa autorización.

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