Digitalización contra la escasez de agua: estrategia de GS Inima hacia sostenibilidad y eficiencia
La gestión del agua atraviesa un momento decisivo. A la presión que ejercen el crecimiento demográfico, el rápido e intenso crecimiento de ciudades y la crisis climática se suma el desafío de unas infraestructuras que deben responder a demandas cada vez más complejas. En este escenario, la digitalización se ha consolidado como una herramienta estratégica para garantizar la seguridad hídrica y la sostenibilidad de los sistemas de gestión.
Su capacidad para generar, procesar y analizar datos en tiempo real ofrece nuevas oportunidades para transformar el ciclo integral del agua y responder con mayor eficacia a uno de los mayores retos globales de nuestro tiempo. Como señala Fernando Odriozola, Chief Technology Officer de GS Inima: «La digitalización no es un proyecto tecnológico aislado, sino un eje estratégico que transforma la gestión del agua en todas sus dimensiones: eficiencia operativa, sostenibilidad y gobernanza».
Digitalización como palanca de eficiencia y sostenibilidad
La primera gran aportación de la digitalización es su capacidad para incrementar la eficiencia operativa. La transición de un modelo correctivo a otro predictivo permite anticipar fallos antes de que se produzcan, reduciendo incidencias y mejorando la disponibilidad de los activos. En instalaciones críticas como desalinizadoras, potabilizadoras y depuradoras, donde la continuidad del servicio resulta prioritaria, este avance supone un salto cualitativo.
La digitalización se ha consolidado como una herramienta estratégica para garantizar la seguridad hídrica y la sostenibilidad de los sistemas de gestión
La integración de datos de captación, tratamiento, almacenamiento, distribución y depuración permite detectar con precisión los puntos críticos y optimizar la toma de decisiones. Uno de los ejemplos más claros es la lucha contra las pérdidas de agua en redes de distribución, que en muchas ciudades representan un alto porcentaje del agua disponible. Gracias al análisis avanzado, es posible priorizar inversiones, planificar renovaciones y reaccionar con rapidez ante incidencias, reduciendo no solo el desperdicio hídrico, sino también los costes energéticos asociados.
El impacto medioambiental de esta transición es igualmente relevante: menos consumo energético, optimización de reactivos y minimización de residuos. Como subraya Fernando Odriozola: «Cada kilovatio hora ahorrado gracias a la optimización digital no solo significa un beneficio económico, sino también una contribución directa a la sostenibilidad y a la lucha contra el cambio climático».
La globalidad de GS Inima, un reto y una oportunidad
La mayor fortaleza de GS Inima —su presencia global— es también su mayor desafío en digitalización. Opera en geografías tan diversas como Omán, Brasil, Portugal y España. Cada una de ellas plantea un mosaico de tecnologías, normativas locales y, sobre todo, diferentes culturas operativas y niveles de madurez digital.
Modernizar procesos garantiza el cumplimiento de compromisos contractuales, la continuidad del servicio y la rentabilidad de los proyectos
Un enfoque uniforme sería inviable. La estrategia exige encontrar un equilibrio: estandarizar lo esencial para garantizar eficiencia y fiabilidad, pero mantener la flexibilidad necesaria para adaptarse a las particularidades de cada concesión y cada proyecto. La adaptabilidad se convierte así en un principio rector.
Por ello, la digitalización en GS Inima no responde a una visión cortoplacista. Su modelo de negocio, centrado en concesiones a veinte o veinticinco años, obliga a pensar en el largo plazo. Operar un activo durante décadas exige asegurar su máxima eficiencia, fiabilidad y sostenibilidad.
Esta perspectiva convierte la inversión digital en una decisión estratégica y rentable: modernizar procesos no solo mejora la operación diaria, sino que garantiza el cumplimiento de compromisos contractuales, la continuidad del servicio y la rentabilidad de los proyectos.
El Ecosistema Inima: una plataforma integral y escalable
Para afrontar estos retos, GS Inima ha desarrollado el Ecosistema Inima, una plataforma que integra distintas soluciones digitales para ofrecer una visión 360º de las operaciones. Este se compone de:
- InimaView: portal de acceso a la planta digital. Integra mapeo 3D para visitas virtuales y actúa como biblioteca centralizada de planos, manuales y especificaciones. Además, reduce riesgos al planificar intervenciones en modelos digitales y facilita la transferencia de conocimiento entre proyectos.
- InimaData: el núcleo de la digitalización en GS Inima centraliza métricas introducidas manualmente y datos automatizados desde sistemas SCADA, garantizando consistencia y calidad en la información.
- GMAO: digitaliza y optimiza el mantenimiento. Se alimenta de los datos de InimaData y se vincula con InimaView, generando alertas predictivas, órdenes de trabajo en movilidad y análisis de rendimiento.
- Aqura: la solución de inteligencia artificial de GS Inima diseñada para anticipar incidencias en la red y optimizar la gestión del ciclo integral del agua. Su capacidad de aprendizaje le permite identificar patrones de comportamiento y detectar anomalías que se desvían de la operación habitual. Una de sus aplicaciones más relevantes es la predicción temprana de fugas, ya que Aqura es capaz de detectar comportamientos anómalos días antes de que sean perceptibles por otros medios, reduciendo tiempos de reacción y minimizando pérdidas reales.
Los beneficios del Ecosistema Inima no son conceptuales, sino reales y medibles.
En España, el despliegue de Aqura permitió reducir pérdidas de agua en redes urbanas. El sistema identificó patrones anómalos con semanas de antelación respecto a los métodos tradicionales, evitando la pérdida de miles de metros cúbicos en un solo trimestre y optimizando la priorización de inversiones.
GS Inima ha desarrollado el Ecosistema Inima, una plataforma que integra distintas soluciones digitales para ofrecer una visión 360º de las operaciones
En Omán, la operación de desalinizadoras en condiciones ambientales extremas se optimizó gracias a la integración de datos y mantenimiento predictivo. Esto se tradujo en una reducción del consumo energético por metro cúbico producido y en la anticipación de fallos críticos, evitando paradas no programadas con un coste millonario potencial.
Además, en España, Marruecos y Chile, la implantación de gemelos digitales en desaladoras y depuradoras permitió simular escenarios de variación de cargas contaminantes, optimizando el uso de reactivos y reduciendo el impacto ambiental. Al mismo tiempo, el acceso democratizado a la información a través de InimaView fortaleció la autonomía de los equipos técnicos y consolidó una cultura del dato transversal en la organización.
Nuevas fronteras digitales y el futuro del sector
La transformación digital también plantea retos estratégicos como la soberanía tecnológica. Mantener el control sobre los datos críticos sin renunciar a la innovación de proveedores líderes requiere modelos híbridos, combinando desarrollos propios con soluciones externas.
En paralelo, los gemelos digitales y la inteligencia artificial abren nuevas fronteras. Su capacidad de simular escenarios complejos, optimizar el rendimiento de infraestructuras y capacitar equipos en entornos virtuales posiciona a estas tecnologías como catalizadores de la próxima gran evolución en la gestión del agua.
La tecnología por sí sola es solo una parte de la solución. La digitalización es un maratón que exige una profunda transformación cultural en toda la organización, un proceso que va más allá de la mera inversión. Gran parte de la ingenuidad y de las ideas para apalancar la tecnología surgen precisamente de los equipos de negocio y operativos que enfrentan el día a día. Su visión y sus peticiones de formación y concienciación son el motor que habilita a Inima a crear sus factores diferenciales en el mercado. Como recalca Fernando Odriozola: «Este cambio de mentalidad se centra en desarrollar una cultura orientada al dato (data-driven mindset) en todos los niveles. Entender el potencial real de la digitalización en los procesos y asegurar la adopción por parte de los equipos es un desafío estratégico clave, ya que exige un compromiso y una visión a largo plazo».
La digitalización es un maratón que exige una profunda transformación cultural en toda la organización, va más allá de la mera inversión
En este escenario de compromiso cultural y visión a largo plazo, la experiencia de GS Inima demuestra que la clave del éxito no reside en una digitalización homogénea, sino en la adaptabilidad. Cada proyecto y cada región requieren enfoques específicos, y el despliegue del Ecosistema Inima se realiza de forma progresiva y flexible, atendiendo a las particularidades locales.
Los beneficios son claros:
- Eficiencia operativa: transición de un mantenimiento correctivo a uno predictivo.
- Optimización del ciclo integral del agua: detección proactiva de pérdidas en redes con herramientas como Aqura.
- Sostenibilidad: reducción del consumo energético, de reactivos y de residuos.
- Cultura del dato: información compartida y decisiones basadas en evidencias en todos los niveles de la organización.
Esta combinación de visión estratégica, inversión a largo plazo, despliegue progresivo y resultados tangibles, sitúa a GS Inima como referente global en la digitalización del agua, demostrando que la tecnología, cuando se aplica con propósito, es una palanca decisiva para la eficiencia, la sostenibilidad y la seguridad hídrica.