Abastecimiento

El gran plan hídrico de Argelia: inversión y nuevas oportunidades para la tecnología española del agua

El gran plan hídrico de Argelia: inversión y nuevas oportunidades para la tecnología española del agua
Panoramic view of Oran, Algeria, with the Santa Cruz chapel in the foreground.

Argelia afronta uno de los mayores desafíos hídricos del Mediterráneo. La escasez de recursos naturales, unida al crecimiento de la población y al aumento de la actividad económica, ha obligado a las autoridades a transformar radicalmente su modelo de gestión del agua. Actualmente, la demanda anual alcanza los 10.400 millones de metros cúbicos y las previsiones apuntan a que se elevará hasta los 12.900 millones en 2030. El sector agrícola concentra aproximadamente el 70 % del consumo total, seguido por los usos domésticos y, en menor medida, los industriales.

Aunque Argelia dispone de un potencial hídrico estimado en 19.400 millones de metros cúbicos al año, una parte importante de esos recursos no llega a incorporarse de forma eficiente al sistema de abastecimiento. Las limitaciones de captación, almacenamiento, transporte y distribución provocan importantes pérdidas. De hecho, las fugas y deficiencias en las redes urbanas generan pérdidas cercanas al 40 % del agua producida, una cifra que por sí sola refleja la magnitud de las necesidades de inversión existentes.

Ante esta situación, el Gobierno ha incrementado de manera significativa el presupuesto destinado al sector hidráulico. Para 2026, la inversión pública asciende a unos 390.000 millones de dinares, equivalentes aproximadamente a 2.400 millones de euros, lo que representa un crecimiento notable respecto al ejercicio anterior. Una parte sustancial de estos recursos se destina a grandes infraestructuras de transferencia de agua, nuevas plantas de desalación y proyectos de tratamiento de aguas residuales.

La desalación constituye hoy el verdadero corazón de la estrategia hídrica argelina. Durante las últimas dos décadas, el país ha desarrollado una extensa red de instalaciones situadas principalmente en el litoral mediterráneo, donde se concentra la mayor parte de la población. Gracias a este esfuerzo, la desalación ya aporta alrededor del 42 % del agua potable consumida en el país, porcentaje que seguirá creciendo durante los próximos años.

 El Gobierno ha incrementado de manera significativa el presupuesto destinado al sector hidráulico

El denominado Segundo Programa Nacional Complementario prevé la construcción de seis nuevas plantas desalinizadoras con una inversión cercana a los 2.800 millones de dólares. Las futuras instalaciones estarán ubicadas en zonas estratégicas como Tlemcen, Mostaganem, Chlef, Tizi Ouzou, Jijel y Skikda. Aunque la ejecución de muchos de estos proyectos recae actualmente en grupos públicos argelinos, la necesidad de tecnología avanzada continúa siendo elevada, especialmente en componentes especializados que todavía no se fabrican localmente.

Precisamente aquí aparecen algunas de las mejores oportunidades para las empresas españolas. El sector español del agua es reconocido internacionalmente por su liderazgo en desalación, tanto en ingeniería como en operación de plantas y fabricación de equipamientos. La experiencia acumulada en mercados con condiciones similares convierte a España en un socio tecnológico especialmente valioso para Argelia.

La presencia española en el mercado argelino no es nueva. Compañías como Abengoa, Acciona Agua, FCC Aqualia, GS Inima, Tedagua o Sacyr participaron activamente en la construcción y explotación de algunas de las principales plantas desalinizadoras del país, incluyendo instalaciones emblemáticas en Skikda, Honaïne, Ténès, Mostaganem, Cap Djinet y Beni Saf. Esta trayectoria ha permitido a las empresas españolas desarrollar un conocimiento profundo del mercado, de sus procedimientos administrativos y de sus necesidades tecnológicas.

Además del ámbito de la desalación, la participación española se ha extendido a otras áreas del ciclo integral del agua. Un ejemplo reciente es la adjudicación obtenida por Lantania para una planta de tratamiento destinada a una importante instalación industrial del grupo argelino Cevital. Asimismo, Elecnor ha participado en infraestructuras de transporte y distribución asociadas al abastecimiento de agua potable.

Más allá de los proyectos concretos, existe un importante efecto tractor para la industria española de equipamiento. Las exportaciones de bombas, sistemas hidráulicos, componentes electromecánicos, membranas y equipamiento para depuración encuentran en Argelia un mercado cada vez más relevante. Empresas españolas especializadas han logrado posicionarse como suministradores de referencia gracias a la elevada calidad tecnológica de sus soluciones.

Uno de los segmentos con mayor potencial de crecimiento durante esta década será el tratamiento y reutilización de aguas residuales. Aunque Argelia dispone de más de 200 estaciones de saneamiento, la reutilización efectiva del agua tratada sigue siendo muy reducida. El objetivo gubernamental es elevar la tasa de reutilización hasta el 60 % en 2030, frente a niveles actuales que apenas alcanzan entre el 10 % y el 20 %. Esta transformación exigirá inversiones masivas en nuevas tecnologías de tratamiento terciario, filtración avanzada, desinfección y control de calidad del agua regenerada.

Las empresas españolas cuentan con un posicionamiento especialmente sólido en este ámbito. España es uno de los países europeos más avanzados en reutilización de aguas regeneradas y dispone de una amplia experiencia tanto en aplicaciones agrícolas como urbanas e industriales. Esta ventaja competitiva permite ofrecer soluciones integrales capaces de responder directamente a las prioridades actuales de la administración argelina.

Otro ámbito particularmente prometedor es la digitalización de las redes de distribución. Las elevadas pérdidas de agua obligan a modernizar infraestructuras y adoptar herramientas inteligentes de gestión. Sensores, sistemas de monitorización en tiempo real, software de modelización hidráulica, contadores inteligentes y plataformas de análisis de datos son tecnologías cada vez más necesarias para mejorar la eficiencia operativa de las redes públicas.

En este terreno, las compañías españolas especializadas en soluciones de smart water pueden desempeñar un papel protagonista. La detección de fugas, la gestión avanzada de activos, el control remoto de infraestructuras y la medición inteligente representan nichos con una demanda inmediata y sostenida. El hecho de que Argelia pierda aproximadamente 1.800 millones de metros cúbicos de agua al año debido a fugas convierte la eficiencia de red en una prioridad nacional.

 Las compañías españolas especializadas en soluciones de smart water pueden desempeñar un papel protagonista

No obstante, el acceso al mercado requiere conocer adecuadamente su estructura institucional. El sector está dominado por organismos públicos como el Ministerio de Hidráulica, la Agencia Nacional de Desalación del Agua (ANDE), la Agencia Nacional de Presas y Transferencias (ANBT), la empresa pública de distribución Algérienne des Eaux (ADE) o la Oficina Nacional de Saneamiento (ONA). La mayor parte de los proyectos se canalizan mediante licitaciones públicas, caracterizadas por procedimientos largos y una importante carga administrativa.

A pesar de estas barreras, la evolución regulatoria está facilitando gradualmente la participación extranjera. La nueva legislación de inversiones ha flexibilizado algunas restricciones históricas, mientras que la creciente necesidad tecnológica del sector favorece la colaboración con empresas internacionales capaces de aportar conocimiento especializado, innovación y capacidades técnicas avanzadas.

En definitiva, el mercado del agua en Argelia atraviesa una etapa de expansión sin precedentes. La combinación de escasez hídrica, ambiciosos objetivos gubernamentales e importantes presupuestos de inversión garantiza una demanda sostenida durante los próximos años. Para las empresas españolas, la oportunidad ya no reside únicamente en construir grandes infraestructuras, sino en convertirse en socios tecnológicos estratégicos de la transformación hidráulica argelina. Desalación, reutilización, equipamiento especializado, operación y mantenimiento, digitalización y eficiencia de redes configuran un amplio abanico de oportunidades en un mercado donde España cuenta con experiencia, reputación y ventajas competitivas claramente reconocidas.

Para más información, descarga nuestra ficha sectorial ‘Agua en Argelia‘ en www.icex.es. También puedes contactar con nuestros expertos en la Oficina Económica y Comercial de España en Argel.

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