Miriam Pardos Duque, comisaria de Aguas de la Confederación Hidrográfica del Ebro, dedicó su intervención a la restauración de caudales líquidos y sólidos, una dimensión menos visible pero esencial para recuperar procesos fluviales. La ponencia situó la gestión de sedimentos como una pieza clave en ríos regulados por embalses, donde más que restauración plena se debe hablar, en muchos casos, de rehabilitación fluvial.
Pardos explicó que los embalses aportan beneficios indiscutibles -abastecimiento, regadío, laminación de avenidas o usos recreativos-, pero también generan costes hidromorfológicos: retienen sedimentos, dificultan la migración de peces y simplifican la dinámica geomorfológica. La recuperación de caudales generadores y la movilización de sedimentos buscan reactivar procesos que el río necesita para mantener su variabilidad.
La ponente repasó experiencias en el Bajo Ebro y en el entorno de Ribarroja, donde se realizan crecidas controladas y pruebas de movilización sedimentaria con participación de la confederación, la Agencia Catalana del Agua, universidades, CEDEX, empresas y agentes medioambientales. El mensaje de fondo fue que recuperar sedimentos exige planificación, agua disponible, coordinación y equilibrio entre usos y procesos fluviales.



