Tras el confinamiento, la vuelta de las vacaciones de los residentes en Barcelona ha traído un incremento de la factura del agua. La sociedad encargada de gestionar los servicios relacionados con el ciclo integral del agua en Barcelona y su área metropolitana, Aigües de Barcelona, Filial del Grup...
Tras el confinamiento, la vuelta de las vacaciones de los residentes en Barcelona ha traído un incremento de la factura del agua.
La sociedad encargada de gestionar los servicios relacionados con el ciclo integral del agua en Barcelona y su área metropolitana, Aigües de Barcelona, Filial del Grupo Agbar, ha defendido que este incremento se debe al cobro del nuevo impuesto municipal de residuos, aprobado en febrero por el pleno municipal del Ayuntamiento, y niega haber cometido errores en la facturación del último recibo del agua en Barcelona.
Asimismo, y según informa CatalunyaPress, Aigües de Barcelona ha informado que “los métodos de cálculo y los supuestos segundos, en los cuales se puede realizar una lectura estimada, son fijados por la administración en el Reglamento de Servicio metropolitano del ciclo integral del agua. Por lo tanto, cualquier cambio o nuevo método que se quiera aplicar de forma generalizada necesitaría de una modificación del Reglamento, que tendrá que aprobar el propio regulador, que es quien tiene la competencia”.
Por su parte, el vicepresidente de Planificación Estratégica del Área Metropolitana de Barcelona (AMB), Jordi Martí, atribuye esta subida en la factura a un error de Aigües de Barcelona en la facturación, ya que la empresa ha realizado lecturas estimadas de los contadores por la imposibilidad de hacerlo de manera presencial durante estos últimos meses, y el último recibo incluye la diferencia entre lo estimado y el consumo real.
Según indica la AMB, cerca del 60% de los contadores de Aigües de Barcelona no cuentan con lectura inteligente a distancia, y dependen de la visita presencial para hacer la lectura. En estos casos, el reglamento establece que el usuario pagará por el consumo de agua del mismo período del año anterior.
Martí sostiene además que la diferencia entre el consumo estimado y el consumo real ha provocado un salto de tramo de consumo en la factura del agua: "Esto ha ocurrido porque esta diferencia no se ha prorrateado entre los meses de confinamiento y el importe se ha acumulado en un solo recibo. Y, además, los saltos de tramo penalizan los consumos más elevados".
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, también ha negado que esta subida en la factura de agua sea debido a la nueva tasa municipal sobre residuos, ya que indica que el importe de este nuevo tributo es "de 6 euros de media".
Así lo ha manifestado en Twitter, donde ha lamentado que se hayan visto subidas de hasta 100 euros.
Agbar reconeix l’error en privat (veure mail adjunt) però el nega en públic i ho atribueix a la nova taxa de residus. No confonguem a les famílies: aquesta taxa és d’uns 6€ de mitjana i estem veient pujades de fins a 100€! https://t.co/tRpRwHmf4w
— Ada Colau (@AdaColau) September 1, 2020
Por su parte, Aigües de Barcelona se ha comprometido a realizar las devoluciones pertinentes y ha defendido haber aplicado el método fijado en el reglamento sobre el ciclo del agua, previo aviso al AMB, sobre la decisión de aplicar lecturas estimadas ante la imposibilidad de hacer lecturas manuales de los contadores.




