El Consorci d'Aigües de Tarragona (CAT) ha presentado la nueva versión de su Plan de Emergencia por Sequía (PES) en el marco de la semana del Día Mundial del Agua. El documento actualiza la hoja de ruta del organismo ante posibles escenarios de déficit hídrico en su área de influencia y determina los indicadores de referencia para activar o desactivar el Plan en cada una de sus fases, así como las medidas a adoptar en cada situación.
La principal novedad es la entrada en funcionamiento de una plataforma informática que automatiza el registro, la visualización y el cálculo de datos para la toma de decisiones. El cómputo de consumos y el cálculo de umbrales pasan a ser casi automáticos gracias a esta herramienta, resultado de integrar el nuevo PES en el proyecto de digitalización del CAT, cofinanciado mediante el PERTE de digitalización del ciclo urbano del agua con Fondos Next Generation EU. La inversión total ha sido de cerca de 140.000 euros.
Mequinenza y el Ebro a su paso por Ascó, indicadores clave
El nuevo PES está adaptado al Plan Hidrológico Nacional vigente y a la última actualización del Plan de Emergencia por Sequía de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), que ya ha dado su visto bueno al documento. La activación del Plan se vincula a los niveles del embalse de Mequinenza: si estos caen por debajo de los umbrales establecidos según la época del año durante dos meses consecutivos, se activa el PES. La desactivación sigue la misma lógica: el nivel debe superar el umbral de emergencia durante al menos dos meses consecutivos.
La principal novedad es la entrada en funcionamiento de una plataforma informática que automatiza el registro, la visualización y el cálculo de datos para la toma de decisiones
Una vez activado, el indicador para determinar en qué fase se encuentra el sistema es el caudal del Ebro a su paso por Ascó, registrado semanalmente por la estación de la CHE. En función de ese dato, el Comité de Emergencia del CAT —integrado por representantes del Consorci, la CHE, la Agencia Catalana del Agua (ACA) y los municipios e industrias consorciadas con mayor consumo— aprobará el paso de una fase a otra.
Cuatro fases, con restricciones a partir de la alerta
El Plan contempla cuatro escenarios progresivos. La fase de normalidad implica vigilancia preventiva con seguimiento exhaustivo de los indicadores de la cuenca del Ebro. La prealerta refleja una carencia moderada sin riesgo de desabastecimiento, y contempla reducciones voluntarias para los consorciados que puedan asumirlas, además de garantizar la disponibilidad de fuentes de suministro complementarias.
A partir de la fase de alerta, se aplican restricciones obligatorias: una reducción del 10% para los ayuntamientos y del 15% para las industrias, porcentajes que suben al 20% y 35% respectivamente en agosto. En fase de emergencia, las reducciones son del 20% para municipios y del 25% para la industria, elevándose al 35% y 45% en agosto, junto con medidas extraordinarias para alargar la disponibilidad del recurso. El propio documento precisa que los coeficientes reductores dependerán en todo caso del encaje real entre la oferta disponible y la demanda de los consorciados en cada período.
36 años sin aplicar restricciones
El presidente del CAT, Marc Brunet, destacó durante la presentación que en los 36 años de historia del Consorci nunca han tenido que aplicar restricciones a sus consorciados, aunque subrayó que el cambio climático, con fenómenos extremos cada vez más frecuentes, obliga a estar preparados. La última activación del PES se produjo entre septiembre de 2022 y junio de 2024, un período de 21 meses durante el cual no se llegó a aplicar ninguna restricción, incluso en la sequía más extrema vivida en Cataluña en los últimos años.
Otra de las novedades del proceso ha sido la revisión, por primera vez, de los planes de sequía de los municipios consorciados con más de 20.000 habitantes, con el objetivo de verificar la coherencia entre el Plan de la CHE, el del CAT y los planes municipales, y trasladar propuestas de adecuación a cada ayuntamiento. El jefe de Innovación del Consorci, Andreu Fargas, señaló que esta sincronización permitirá alcanzar los objetivos globales mediante la sinergia entre los distintos planes.
El director gerente, Josep-Xavier Pujol, resumió el propósito del documento en tres ejes: minimizar el impacto sobre las actividades económicas y sociales en situaciones de escasez, impulsar medidas preventivas que eviten los escenarios más extremos, y garantizar la disponibilidad de caudales de suministro complementarios a los actuales.