Cambio Climático

El giro de Beaufort podría dejar de acumular agua dulce en el océano ártico, según un estudio

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El giro de Beaufort, una vasta corriente oceánica en sentido horario que domina la cuenca canadiense del Ártico, está mostrando señales de un futuro incierto. Esta estructura fundamental para la regulación del agua dulce en el océano Ártico podría debilitarse drásticamente —o incluso desaparecer— a finales del siglo XXI, según un exhaustivo estudio publicado en Journal of Geophysical Research: Oceans por un equipo internacional liderado por Marylou Athanase. El giro, impulsado principalmente por el sistema de alta presión conocido como Beaufort High, actúa como un reservorio de agua dulce que regula la salinidad, la estratificación y la distribución del hielo marino en el Ártico. Sin embargo, su comportamiento futuro bajo escenarios de calentamiento climático había permanecido hasta ahora poco claro. La desaparición del giro de Beaufort no es solo un fenómeno regional. La pérdida de su capacidad para almacenar agua dulce podría alterar la estratificación oceánica del Ártico y cambiar el balance de salinidad entre el Ártico y el Atlántico Norte ¿Qué le espera al giro de Beaufort? Los investigadores se propusieron evaluar el estado actual y futuro del giro de Beaufort utilizando las simulaciones más recientes del Coupled Model Intercomparison Project Phase 6 (CMIP6), una base de datos clave para el IPCC. Analizaron 27 modelos climáticos globales bajo dos trayectorias de emisiones: SSP2-4.5: escenario de emisiones intermedias. SSP5-8.5: escenario de altas emisiones. Tras una evaluación rigurosa de la precisión de cada modelo en la simulación del giro, su cobertura de hielo y el sistema de presión atmosférico asociado, se seleccionaron 18 modelos para realizar las proyecciones más confiables, y se evaluaron tres aspectos esenciales: Área y fuerza del giro, determinada por la altura del nivel del mar simulada (SSH). Estado del Beaufort High, mediante análisis de presión a nivel del mar (SLP). Distribución y grosor del hielo marino, clave para la interacción océano-atmósfera. El Giro de Beaufort en el Océano Ártico contiene hoy grandes cantidades de agua dulce. Si el giro se debilita debido al cambio climático, liberará agua dulce que podría inundar el Atlántico Norte y tener un impacto en la AMOC./ Instituto Alfred Wegener / Marylou Athanase. El equipo utilizó promedios climatológicos sobre periodos de 30 años (1985–2014 y 2070–2099) para comparar el presente y las proyecciones futuras. Asimismo, se identificó un “punto de transición” crucial: el momento en que el hielo marino dominante pasó a ser más delgado que 2 metros, un cambio estructural con profundas consecuencias dinámicas. Principales hallazgos: hacia un colapso del giro Sobreestimación sistemática La mayoría de los modelos sobreestimaron el área, la fuerza y la latitud del giro durante el periodo histórico, indicando una posible predisposición de los modelos a simular un giro más robusto de lo real. Proyección de declive o desaparición En el escenario de altas emisiones (SSP5-8.5), 15 de los 18 modelos seleccionados predicen una disminución significativa del giro, y 10 proyectan su completa desaparición para fines de siglo. Incluso en el escenario más optimista (SSP2-4.5), la mayoría de los modelos aún muestran una reducción notable en el área del giro, aunque en menor magnitud. El papel crítico del Beaufort High Una conclusión clave es que el debilitamiento del sistema de alta presión Beaufort High, que impulsa el giro mediante vientos anticiclónicos, es el principal responsable del declive proyectado. Esta relación se fortalece especialmente una vez que el Ártico transita hacia una capa de hielo marino más delgada. Cambio en la ubicación Además del colapso, se proyecta un desplazamiento del centro del giro hacia el sudeste, acercándose al archipiélago canadiense, en línea con el futuro patrón de concentración del hielo marino. La desaparición del giro de Beaufort no es solo un fenómeno regional. La pérdida de su capacidad para almacenar agua dulce podría alterar la estratificación oceánica del Ártico y cambiar el balance de salinidad entre el Ártico y el Atlántico Norte. Esto tiene el potencial de afectar procesos clave como la circulación meridional de retorno del Atlántico (AMOC), influyendo incluso en patrones climáticos globales. Aunque el estudio presenta una evaluación detallada y rigurosa, los autores advierten sobre las limitaciones inherentes a los modelos CMIP6, incluyendo errores sistemáticos en la representación del hielo marino y la presión atmosférica. Además, señalan que algunos mecanismos físicos como el efecto de remolinos oceánicos y la generación de ondas de Rossby aún no están adecuadamente representados en muchos modelos. Por ello, se requiere mayor resolución y observaciones in situ para confirmar estos hallazgos.

El giro de Beaufort, una vasta corriente oceánica en sentido horario que domina la cuenca canadiense del Ártico, está mostrando señales de un futuro incierto. Esta estructura fundamental para la regulación del agua dulce en el océano Ártico podría debilitarse drásticamente —o incluso desaparecer— a finales del siglo XXI, según un exhaustivo estudio publicado en Journal of Geophysical Research: Oceans por un equipo internacional liderado por Marylou Athanase.

El giro, impulsado principalmente por el sistema de alta presión conocido como Beaufort High, actúa como un reservorio de agua dulce que regula la salinidad, la estratificación y la distribución del hielo marino en el Ártico. Sin embargo, su comportamiento futuro bajo escenarios de calentamiento climático había permanecido hasta ahora poco claro.

La desaparición del giro de Beaufort no es solo un fenómeno regional. La pérdida de su capacidad para almacenar agua dulce podría alterar la estratificación oceánica del Ártico y cambiar el balance de salinidad entre el Ártico y el Atlántico Norte

¿Qué le espera al giro de Beaufort?

Los investigadores se propusieron evaluar el estado actual y futuro del giro de Beaufort utilizando las simulaciones más recientes del Coupled Model Intercomparison Project Phase 6 (CMIP6), una base de datos clave para el IPCC. Analizaron 27 modelos climáticos globales bajo dos trayectorias de emisiones:

  • SSP2-4.5: escenario de emisiones intermedias.

  • SSP5-8.5: escenario de altas emisiones.

Tras una evaluación rigurosa de la precisión de cada modelo en la simulación del giro, su cobertura de hielo y el sistema de presión atmosférico asociado, se seleccionaron 18 modelos para realizar las proyecciones más confiables, y se evaluaron tres aspectos esenciales:

  1. Área y fuerza del giro, determinada por la altura del nivel del mar simulada (SSH).

  2. Estado del Beaufort High, mediante análisis de presión a nivel del mar (SLP).

  3. Distribución y grosor del hielo marino, clave para la interacción océano-atmósfera.

El Giro de Beaufort en el Océano Ártico contiene hoy grandes cantidades de agua dulce. Si el giro se debilita debido al cambio climático, liberará agua dulce que podría inundar el Atlántico Norte y tener un impacto en la AMOC./ Instituto Alfred Wegener / Marylou Athanase.

El equipo utilizó promedios climatológicos sobre periodos de 30 años (1985–2014 y 2070–2099) para comparar el presente y las proyecciones futuras. Asimismo, se identificó un “punto de transición” crucial: el momento en que el hielo marino dominante pasó a ser más delgado que 2 metros, un cambio estructural con profundas consecuencias dinámicas.

Principales hallazgos: hacia un colapso del giro

Sobreestimación sistemática

La mayoría de los modelos sobreestimaron el área, la fuerza y la latitud del giro durante el periodo histórico, indicando una posible predisposición de los modelos a simular un giro más robusto de lo real.

Proyección de declive o desaparición

En el escenario de altas emisiones (SSP5-8.5), 15 de los 18 modelos seleccionados predicen una disminución significativa del giro, y 10 proyectan su completa desaparición para fines de siglo.

Incluso en el escenario más optimista (SSP2-4.5), la mayoría de los modelos aún muestran una reducción notable en el área del giro, aunque en menor magnitud.

El papel crítico del Beaufort High

Una conclusión clave es que el debilitamiento del sistema de alta presión Beaufort High, que impulsa el giro mediante vientos anticiclónicos, es el principal responsable del declive proyectado. Esta relación se fortalece especialmente una vez que el Ártico transita hacia una capa de hielo marino más delgada.

Cambio en la ubicación

Además del colapso, se proyecta un desplazamiento del centro del giro hacia el sudeste, acercándose al archipiélago canadiense, en línea con el futuro patrón de concentración del hielo marino.

La desaparición del giro de Beaufort no es solo un fenómeno regional. La pérdida de su capacidad para almacenar agua dulce podría alterar la estratificación oceánica del Ártico y cambiar el balance de salinidad entre el Ártico y el Atlántico Norte. Esto tiene el potencial de afectar procesos clave como la circulación meridional de retorno del Atlántico (AMOC), influyendo incluso en patrones climáticos globales.

Aunque el estudio presenta una evaluación detallada y rigurosa, los autores advierten sobre las limitaciones inherentes a los modelos CMIP6, incluyendo errores sistemáticos en la representación del hielo marino y la presión atmosférica.

Además, señalan que algunos mecanismos físicos como el efecto de remolinos oceánicos y la generación de ondas de Rossby aún no están adecuadamente representados en muchos modelos. Por ello, se requiere mayor resolución y observaciones in situ para confirmar estos hallazgos.

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