El Ministerio de Medio Ambiente y Energía de Grecia ha aprobado una financiación de más de 75,5 millones de euros para 42 proyectos destinados a hacer frente a los crecientes problemas de escasez de agua en el país. Esta iniciativa forma parte del Programa de Desarrollo Sectorial 2025, cuyo objetivo es mejorar y modernizar las infraestructuras de gestión del agua en todo el país, con especial enfoque en los municipios insulares y en las regiones más afectadas por la sequía.
Los proyectos incluyen la instalación de nuevas unidades de desalinización, la sustitución de redes de distribución de agua obsoletas y la construcción de tuberías para transferir agua entre diferentes regiones. Estas intervenciones buscan mitigar la escasez de agua, sobre todo en las zonas más afectadas por períodos prolongados de sequía. Entre las inversiones más destacadas se encuentran las plantas desalinizadoras que se instalarán por primera vez en varias islas, como Andros, Kea y Meganisi. Andros, conocida en la antigüedad como Hydrousa debido a sus numerosas fuentes de agua, contará con una planta de desalinización con capacidad para producir 600 metros cúbicos de agua al día. Kea recibirá 200 metros cúbicos diarios, mientras que Meganisi, que ha sido declarada en estado de emergencia por la escasez de agua, recibirá 600 metros cúbicos al día.
Además de los nuevos proyectos de desalinización, otras 15 islas del mar Egeo y Jónico verán ampliada su capacidad de producción de agua potable. Islas como Naxos, Amorgos y Folegandros, en las Cícladas, así como Karpathos, Leros y Patmos, en el Dodecaneso, recibirán mejoras clave en sus infraestructuras para resolver los problemas de suministro de agua que han enfrentado durante años.
En el continente, se pondrá énfasis en áreas como Volos, donde se optimizarán las fuentes de agua, y en Creta, donde se llevarán a cabo proyectos de perforación para mejorar el acceso local al agua. Además, otras regiones como el Peloponeso recibirán financiación para iniciativas de desalinización y mejoras en la red de distribución.
El enfoque del ministerio combina la creación de nuevas infraestructuras con la mejora de los sistemas existentes en zonas que han experimentado un aumento del estrés hídrico en los últimos años. Se espera que esta financiación ayude a reducir las pérdidas de agua, optimizar la gestión de los recursos hídricos y mitigar los efectos del cambio climático sobre los ecosistemas locales. Con un énfasis en tecnologías modernas, estos proyectos también están diseñados para disminuir el consumo energético de los sistemas de abastecimiento de agua.