La participación privada en la gestión del agua

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Lorenzo Ramírez

El Gobierno reclama a las autonomías que optimicen sus recursos hídricos, pero las arcas regionales no pueden financiar las obras necesarias para optimizar el suministro.

En España, la gestión de los recursos hídricos está encomendada a las Confederaciones Hidrográficas. Unas organizaciones democráticas en las que están integrados los usuarios del agua: abastecimientos, regadíos, usos hidroeléctricos, incluso una pequeña representación de grupos ecologistas. También dentro de los órganos de gobierno y de gestión de las Confederaciones están representadas las administraciones, tanto las de ámbito estatal como las autonómicas.

La variabilidad de los caudales en los ríos españoles, agravada en los últimos tiempos por la sequía, ha obligado a realizar grandes infraestructuras para garantizar la demanda, especialmente la destinada a la producción agroalimentaria, que depende de forma determinante del riego. Pero, mirando al futuro, la mejora en la calidad de las aguas, y el aumento de la oferta necesario para dar respuesta a la creciente demanda, obligará a seguir realizando grandes inversiones, lo que generará un incremento del gasto público.
Para evitar que la Administración incurra en déficits excesivos, y mantenga una política de estabilidad presupuestaria que garantice la sostenibilidad de las finanzas públicas, la mejor solución es facilitar la entrada de capital privado en el ciclo integral del agua, mediante concesiones por concurso.

Así lo pusieron de manifiesto los participantes en la mesa redonda que cerró las jornadas Gestión del agua en la Comunidad de Madrid, a la que asistieron representantes de empresas del sector, como Aguas de Alcalá, Cadagua, Pridesa y Befesa.

Todos los asistentes coincidieron en señalar la importancia del sector privado en el proceso de mejora de la eficiencia de la captación, tratamiento y distribución del agua, así como del mantenimiento de las infraestructuras hídricas. El sistema es sencillo, las empresas logran una concesión durante un plazo amplio, por ejemplo de 25 años, y los poderes públicos retribuyen los trabajos mediante la tarifa que se les cobra a los usuarios.

Además, la situación de los mercados de capitales, con unos bajos tipos de interés, permiten captar recursos financieros, y las entidades otorgan los préstamos sólo si el periodo de concesión es lo suficientemente largo para garantizar la devolución de los créditos.

La financiación mixta, por lo tanto, es uno de los mejores métodos para acometer grandes proyectos hidrológicos. Y no hay que olvidar que los servicios de agua son de titularidad pública, por lo que no se trata de liberalizar el mercado, sino de optimizar la gestión mediante la participación de las empresas, especialistas en lograr sistemas eficaces que aseguren la rentabilidad de los proyectos, sin perder nunca de vista la calidad del servicio.

En un escenario de estabilidad presupuestaria, es imprescindible dar entrada al capital privado en las infraestructuras

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