Conclusiones de la jornada “El regadío y los cultivos alimentarios y energéticos en España”

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El pasado día 5 de febrero, la Fundación Foro Agrario celebraba una jornada con la participación de más de cuarenta expertos seleccionados del mundo académico, organizaciones profesionales, fabricantes de equipos de riegos, comunidades de regantes, etc.

A modo de resumen de las ponencias y comunicaciones presentadas, así como las intervenciones y planteamientos desarrollados en los debates, los asistentes a las jornadas acordaron las siguientes conclusiones, que nos sirven para conocer de primera mano las posiciones de los mayores usuarios del agua en España.

1. El regadío es un elemento de la máxima importancia en los procesos de vertebración del territorio, obtención de alimentos y otras materias primas -como pueden ser los productos energéticos-, y representan un factor de primer orden en la calidad de vida de la población rural.

2. Existen numerosos factores sociales, económicos y medioambientales que están ejerciendo presión sobre el regadío y que obligan a gestionar adecuadamente los recursos hídricos, si se quiere con ellos procurar el abastecimiento a la población consumidora, en orden a garantizar la necesaria seguridad alimentaria.

3. En los últimos años se ha producido un notable avance científico que se ha traducido en un mejor conocimiento de los factores que regulan el desarrollo de los cultivos en regadío. Este progreso del conocimiento ha permitido desarrollar importantes innovaciones tecnológicas que ya se están aplicando en el sector.

4. Las innovaciones tecnológicas dirigidas al ahorro de agua pasan por el estudio adecuado de los proyectos de transformación, correcta instalación de los sistemas de riego, adecuado mantenimiento y buena utilización de los equipos de aplicación del agua (proyecto, instalación, mantenimiento, utilización).

5. Hasta la fecha, los mayores avances en el ahorro de agua se han obtenido en la fase de aplicación del agua en las parcelas regadas. Deben mejorarse las fases de transporte y distribución, por lo que se recomienda que los mayores esfuerzos, tanto en investigación como en desarrollos tecnológicos, se apliquen a estas fases.

6. Es importante dar a conocer las nuevas tecnologías con cursos de formación y promoción del riego. Así mismo se considera que sería muy oportuna la creación de Centros Tecnológicos regionales dedicados específicamente al estudio de los problemas que plantea el regadío a nivel local.

7. Se considera muy importante poder incorporar al regadío las aguas residuales y las procedentes de la desalación. Para las primeras, es necesario exigir que las Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (EDAR) entreguen el agua con la máxima garantía sanitaria y con suficiente estabilidad en las características fisicoquímicas que se reflejen en sus análisis. Para las aguas procedentes de las desaladoras, se estima que la cifra de 0,50 Euros por metro cúbico, a la que actualmente se estima su coste, es absolutamente insoportable para los agricultores.

8. La agricultura en general y el regadío en particular, están sufriendo agresiones permanentes, que se manifiestan cada vez que se presenta alguna nueva normativa de carácter medio ambiental. Se propone crear una Plataforma o un Observatorio de Riego que aglutine a los ministerios implicados en el tema del regadío con los científicos, técnicos, regantes, empresas comercializadoras de materiales de riego, etc., para defender los muy importantes aspectos beneficiosos del regadío frente a los ataques de terceros u otras opiniones insidiosas.

9. Las conclusiones derivadas de los estudios y experiencias de la Plataforma u Observatorio del Riego deberán ponerse en conocimiento de todos los ministerios afectados e, incluso, de la Presidencia del Gobierno. Sería deseable que las competencias del agua para riego dependieran solamente del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

10. Para los cultivos productores de biomasa lignocelulósica, se obtienen relaciones energéticas output/input que varían entre 10, para el sorgo (Sorghum bicolor (L.) Moench. -en el que el riego puede suponer más del 40% del consumo energético del cultivo-, y 40 para especies leñosas, como el chopo (Populus spp.) en plantaciones de alta densidad y cortes frecuentes, lo que señala el interés de estos cultivos. Sin embargo, es necesario continuar con las investigaciones que se están desarrollando en orden a resolver numerosos problemas que se plantean en la selección de clones y variedades, implantación de nuevos cultivos, técnicas de cultivo optimizadas, etc., para reducir las necesidades de agua.

11. Para los cultivos productores de materias primas susceptibles de transformación en bioetanol, la caña de azúcar presenta una adecuada relación entre la producción de materia vegetal y alcohol producido (15 a 20 toneladas de tallos frescos por metro cúbico de alcohol), pero como ocurre con el maíz o con la remolacha azucarera, no parece que su utilización sea viable en España, en las condiciones actuales de cultivo, por sus elevados consumos de agua. La pataca (Helianthus tuberosus L.) podría cultivarse como forraje y, además, utilizar sus tubérculos para producir bioetanol (rendimientos entre 5 y 6.000 litros por hectárea). Otros cultivos, como la chumbera (Opuntia ficus-indica L.) o el tabaco silvestre (Nicotiana glauca L.), podrían utilizarse ya que requieren muy poca agua de riego y permiten el uso de aguas residuales con depuración primaria.

12. Para los cultivos productores de aceites destinados a su transformación en biodiesel, las posibilidades actuales en España están reducidas a la colza y al girasol. La colza puede tener en los regadíos el mismo espacio que ocupan los cereales menores (cebada, avena), donde puede mejorar las rotaciones de cultivo y, especialmente, el aprovechamiento del nitrógeno residual del suelo. Las necesidades de agua de la colza son similares a las de los cereales de invierno (trigo y cebada). Los balances energéticos del cultivo de colza en regadío son suficientemente favorables (varían entre 2,3 y 3), especialmente con altas producciones (superiores a 3 t/ha) y con bombeos de agua razonables. Actualmente, la gran barrera para el desarrollo del cultivo de colza para biodiesel es la gran demanda de cereales con precios que superan los 180 Euros por tonelada. En cualquier caso, no es probable que el cultivo de colza en España supere el 18 – 20% de las demandas que presentan las industrias emergentes dedicadas a la producción de biodiesel. Para el girasol, es impensable su cultivo para la producción de biocombustibles a los precios que actualmente paga la pipa de girasol la industria agroalimentaria.

Vía Agrodigital.

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