16,2 millones para el trasvase que garantizará el abastecimiento de agua al Condado onubense

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El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía ha autorizado una inversión de 16,2 millones de euros para el plan de infraestructuras que garantizará el abastecimiento de agua potable a la comarca onubense del Condado y reducirá la presión sobre el acuífero Almonte-Marismas, del que se alimenta el Parque Nacional de Doñana. El proyecto será licitado próximamente con un plazo de ejecución de 18 meses y un empleo asociado de 260 puestos de trabajo.

Las obras previstas harán efectivo el trasvase de 4,99 hectómetros cúbicos anuales desde la cuenca atlántica onubense a la del Guadalquivir, a lo largo de 19 kilómetros de conducciones. De esta cantidad, tres hectómetros cúbicos se destinarán al abastecimiento de los 13 municipios de la Mancomunidad del Condado y el resto a cubrir la necesidades de riego de las explotaciones del entorno de Doñana que dejarán de extraer recursos subterráneos gracias al proyecto. Ello supondrá un alivio de 1,99 hectómetros cúbicos anuales para el acuífero de Doñana.

Los municipios beneficiados, cuya población total sobrepasa los 81.000 habitantes, son Almonte, Bollullos par del Condado, Bonares, Chucena, Escacena del Campo, Lucena del Puerto, Manzanilla, Niebla, La Palma del Condado, Paterna del Campo, Rociana del Condado, Villalba del Alcor y Villarrasa.

El proyecto permitirá ampliar el volumen total de agua actualmente regulado en el embalse del Corumbel, infraestructura que abastece a diez de estos municipios aunque de forma ajustada a su demanda, lo que provoca una falta de garantía de suministro en épocas de sequía. Este aumento de la disponibilidad hará posible también el futuro suministro de agua del embalse a los tres municipios restantes, que ahora se abastecen íntegramente del acuífero. Se trata de Bollullos Par del Condado, Rociana del Condado y Almonte. En este último término municipal se incluyen los núcleos urbanos de Matalascañas y la aldea del Rocío, que presentan acusados picos demanda estacional.

Las obras programadas consistirán fundamentalmente en la conexión de la recientemente construida balsa de regulación de Lucena del Puerto –que recibe los recursos hídricos del Corumbel– con la estación potabilizadora de la Palma del Condado, encargada de abastecer de agua a los trece municipios.

El proyecto incluye asimismo la construcción de una balsa en Rociana del Condado y de dos estaciones de bombeo que impulsarán el agua hasta la potabilizadora de La Palma. La primera de estas infraestructuras, con una capacidad total de 100.000 metros cúbicos, será la que suministre los nuevos recursos hídricos superficiales a las 1.200 hectáreas de cultivos (fundamentalmente de fresas) que dejarán de abastecerse del acuífero Almonte-Marismas.

Regadíos

A las obras que llevará a cabo la Junta de Andalucía se sumarán las previstas por la Comunidad de Regantes del Fresno para construir un conducción desde la balsa de regulación de Lucena del Puerto a las explotaciones agrícolas de este municipio y de Rociana del Condado, Bonares y Moguer. Esta iniciativa, dirigida igualmente a sustituir el uso de recursos hídricos subterráneos por superficiales, contará con financiación de la Junta proveniente de fondos europeos.

El trasvase entre las cuenca atlántica onubense y la del Guadalquivir cuenta con la preceptiva autorización del Gobierno de España, otorgada en 2008 y condicionada a la disminución de las extracciones de aguas subterráneas. Además de garantizar el abastecimiento en la comarca, el proyecto supone también el primer paso para el plan de reordenación de las zonas regables ubicadas al norte de la corona forestal de Doñana, que impulsa el Gobierno andaluz.

Este plan actuará sobre una superficie de 66.000 hectáreas en los términos municipales de Almonte, Bonares, Lucena del Puerto, Moguer y Rociana del Condado, con el fin de frenar la expansión de regadíos e invernaderos sin criterios de planificación, racionalidad de costes e impacto ambiental.

La iniciativa incluye medidas como la constitución de comunidades de usuarios para la gestión sostenible de las aguas subterráneas; la regularización definitiva de los antiguos sectores del Plan Almonte-Marismas, y la instalación de redes específicas de piezómetros para controlar la evolución de los acuíferos. De igual modo, también recoge proyectos para proteger el paisaje, retirar los residuos agrícolas y hacer frente a riesgos previsibles como la erosión, las inundaciones y la contaminación difusa.

Fuente.- Junta de Andalucía

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