Borja Sanz: "Es imprescindible adaptar la solución al grado de madurez de la utility"
En un momento marcado por la aceleración de la digitalización, la presión regulatoria y los efectos cada vez más visibles del cambio climático, la gestión del agua se encuentra inmersa en un proceso de transformación profunda. La tecnología ha dejado de ser un elemento accesorio para convertirse en un eje estructural de la operación, la planificación y la gobernanza de los servicios de agua, tanto en el ámbito urbano como institucional.
ADASA ha desempeñado un papel constante en este proceso de modernización, combinando una sólida trayectoria en sistemas de información y control con una creciente capacidad en soluciones digitales avanzadas. Su enfoque, que integra sensórica, plataformas de datos, modelos predictivos e inteligencia artificial, responde a una visión del agua basada en la anticipación, la eficiencia y la resiliencia operativa.
Al frente del área de Digital Solutions, Borja Sanz aporta una perspectiva construida desde la experiencia directa en la operación, el desarrollo tecnológico y la gestión de proyectos complejos. En esta entrevista, analiza el grado de madurez digital del sector, el impacto real del PERTE, el papel de tecnologías como los gemelos digitales o los sistemas de alerta temprana y los retos que afrontan utilities y administraciones para consolidar una transformación que sea sostenible en el tiempo.
"Comprender cómo afronta su trabajo un operador, qué limitaciones encuentra y qué espera de las soluciones digitales, es indispensable"
Pregunta: Lleva más de dos décadas vinculado al agua, desde la operación hasta la tecnología. ¿Qué aprendizajes de tu trayectoria anterior le están resultando más útiles en esta etapa en Adasa?
Respuesta: A lo largo de mi trayectoria profesional he tenido la oportunidad de conocer el ciclo integral del agua desde ámbitos muy diversos. En mi primera etapa como técnico, participé directamente en la operación de distintos procesos, lo que me permitió comprender con precisión qué requiere una water utility para optimizar su desempeño: desde el valor que aporta la tecnología hasta los recursos y herramientas que verdaderamente condicionan la toma de decisiones en campo.
"Haber desempeñado funciones técnicas y de desarrollo de negocio me ha permitido interpretar con mayor rigor la diversidad de escenarios del sector"
Esta experiencia me proporcionó una visión muy clara de la funcionalidad real de la tecnología. Comprender cómo afronta su trabajo un operador, qué limitaciones encuentra y qué espera de las soluciones digitales ha sido determinante para estructurar mi criterio técnico.
Esa base operativa resultó especialmente útil en mi posterior etapa vinculada al desarrollo de negocio, donde pude contrastar las necesidades del mercado con las capacidades tecnológicas existentes. Haber desempeñado funciones en ambos ámbitos me ha permitido interpretar con mayor rigor la diversidad de escenarios del sector y anticipar con mayor precisión las demandas de los clientes.
Asimismo, he trabajado con servicios de agua de escalas muy heterogéneas, desde pequeñas entidades hasta grandes operadores. Esta exposición me ha mostrado cómo varían los requerimientos tecnológicos, la disponibilidad de medios y los enfoques de gestión en función del tamaño y la complejidad del servicio, reafirmándome en la necesidad de adaptar las soluciones a cada contexto.
Haber transitado entre posiciones técnicas y tecnológicas me ofrece hoy desde Adasa una perspectiva amplia y fundamentada del sector. Me considero afortunado de haber acompañado su evolución desde diferentes ángulos y de poder contribuir profesionalmente en un momento especialmente relevante para la digitalización del agua.
Además, Adasa forma parte del grupo Skion, el cual aporta el acceso a un ecosistema e innovación único y una visión global de los retos, resoluciones y soluciones del agua urbana e industrial a nivel internacional, en especial en toda Europa, América y Asia. También Adasa dispone de presencia en Australia con oficina desde hace más de quince años, que refuerza nuestra visión completa de necesidades y forma de afrontarlos.
P.- Hace más de tres años que se incorporó a Adasa y uno en el puesto de Director del área de Soluciones Digitales ¿Qué le atrajo del proyecto y qué balance hace de este primer año?
R.- Llevo casi tres años en Adasa Sistemas y, en este último año, he asumido la dirección del área de Digital Solutions. Lo que me atrajo del proyecto de Adasa fue la posibilidad de intervenir de manera directa en todo el ciclo integral del agua mediante iniciativas que abarcan desde la gestión y el análisis en cuencas hasta cada fase del ciclo urbano: captación, potabilización, distribución, saneamiento, depuración y reutilización. Abordar, desde la tecnología y la digitalización, la totalidad de estos procesos constituye una experiencia especialmente enriquecedora, tanto por su complejidad técnica como por el impacto social que tiene garantizar un servicio esencial para la ciudadanía.
"Trabajar con utilities de escalas muy heterogéneas reafirma la necesidad de adaptar las soluciones a cada contexto operativo"
Un ejemplo es la dilatada experiencia de Adasa en mantenimiento operativo de sistemas donde desplegamos redes completas, abarcando desde el sensor hasta la gestión del dato con diferentes tipologías de plataformas con el concepto de integrador en toda la vida útil de proyecto. También Adasa es fabricante de analizadores de calidad de agua y contamos con una trayectoria de más de veinte años manteniendo sistemas, esto nos proporciona una visión diferencial de dónde están los puntos débiles del sistema y sus riesgos.
Siempre he valorado la oportunidad de desarrollar estas competencias y de participar en proyectos con una visión integral del recurso. Asimismo, durante este último año hemos consolidado en el área de Digital Solutions un equipo sólido y altamente cualificado, capaz de dar respuesta a proyectos de gran complejidad a lo largo de todo el ciclo del agua.
En este periodo, el PERTE ha concentrado una parte significativa de nuestra actividad, lo que nos ha permitido ejecutar proyectos en distintos puntos del territorio nacional y fortalecer aún más nuestra capacidad técnica y operativa. Además, ha puesto de manifiesto cómo la cooperación entre administraciones y empresas tecnológicas es clave para desplegar soluciones de alto impacto y avanzar hacia un servicio del agua más eficiente, transparente y orientado al bienestar de las personas.
"Adasa permite intervenir de manera directa en todo el ciclo integral del agua mediante tecnología y digitalización"
P.- Adasa ha sido una de las protagonistas constantes de la digitalización del agua en España. ¿Dónde diría que está hoy el sector en términos de madurez digital y qué papel está jugando Adasa en esa evolución?
R.- En términos de madurez digital, el sector del agua se encuentra actualmente en un momento muy favorable, impulsado de manera decisiva por la implantación y ejecución de los fondos del PERTE de digitalización del ciclo del agua promovidos por el MITECO. No obstante, es evidente que existen diferentes velocidades de avance según la tipología de utility de la que hablemos.
"Nuestra experiencia en mantenimiento nos da una visión diferencial de dónde están los puntos débiles del sistema y sus riesgos"
Las utilities de mayor envergadura, con una sólida madurez técnica, llevan años impulsando procesos de digitalización. Para ellas, el PERTE está sirviendo para afianzar y consolidar estas estrategias, así como para incorporar nuevas tecnologías que refuercen la digitalización como una herramienta central en su gestión diaria.
Por otro lado, encontramos un conjunto importante de utilities y municipios, especialmente en entornos rurales o con poblaciones inferiores a 20.000 habitantes equivalentes, donde el nivel de madurez tecnológica es todavía limitado. Aunque el PERTE ha llegado a todos los rincones de España, estos servicios suelen contar con menor grado de especialización y están apenas iniciando su recorrido digital. En estos casos es fundamental entender que no todas las herramientas son adecuadas para cualquier utility: es imprescindible adaptar la tecnología al grado de madurez, a la capacidad técnica y al nivel de profesionalización de cada servicio.
En este contexto, Adasa aporta una ventaja diferencial al disponer de soluciones tanto en el ámbito OT como en el IT, con herramientas de distintos alcances y tipologías que permiten responder a las necesidades específicas de cada mercado. Pero, además de la implantación tecnológica, resulta esencial acompañar este proceso con formación y asistencia técnica. El impulso actual de la digitalización perdería gran parte de su impacto si no se acompaña de capacitación para los profesionales del sector, especialmente en aquellos servicios con menor grado de especialización.
Por ello, es fundamental asegurar que, una vez ejecutados los proyectos del PERTE, las utilities dispongan del soporte necesario para mantener estas infraestructuras digitales, darles continuidad y aprovechar plenamente su potencial en la gestión y optimización del día a día.
P.- El PERTE ha sido sin duda el gran catalizador de inversión digital en el último año. ¿Qué lectura hace de su impacto real sobre el agua urbana, y en qué tipo de proyectos estáis trabajando desde Adasa?
R.- El impacto del PERTE en el agua urbana está siendo muy positivo, especialmente en lo relativo a la implantación de tecnología en un ámbito geográfico amplio, diverso y con utilities de muy distinta naturaleza. Este impulso está contribuyendo de manera significativa a la tecnificación y profesionalización del sector. Sin embargo, es fundamental que este avance tecnológico vaya acompañado de la formación y especialización del personal que deberá utilizar estas herramientas en su operativa diaria.
El efecto del PERTE es claramente favorable, pero es importante evitar que este proceso se quede en un pico puntual de digitalización. Debemos aprovechar esta oportunidad para consolidar un verdadero cambio de paradigma, impulsando una nueva cultura de trabajo en el sector del agua. Esto implica incorporar nuevos perfiles profesionales, aumentar la madurez digital de los servicios y utilizar la tecnología para mejorar la eficiencia en todas las etapas del ciclo integral del agua.
En nuestro caso, hemos tenido la fortuna de participar en proyectos muy diversos dentro del PERTE. Con el Consorcio de Aguas de La Rioja estamos implantando su proyecto de digitalización integral, desde la sensórica hasta la plataforma de integración de servicios. También estamos trabajando con EPSAR, en la Comunidad Valenciana, desplegando la sensorización y monitorización de sus 467 depuradoras, un proyecto de gran envergadura con un plazo de ejecución especialmente exigente.
"El sector del agua se encuentra en un momento muy favorable en términos de madurez digital, impulsado por el PERTE de digitalización"
Además del CARE y de EPSAR, estamos llevando a cabo proyectos con Aigües de Barcelona, con el Consorcio de Aguas de Bilbao Bizkaia, con Chiclana Natural, con Aguas de Burgos y Aljarafesa, donde hemos implantado sensórica en redes de abastecimiento y saneamiento e integrado esa información en sus sistemas de monitorización y desarrollando plataformas de ayuda a la operación y toma de decisiones.
En conjunto, esta variedad de proyectos nos está permitiendo crecer, consolidar nuestra experiencia en el ámbito del agua urbana y reforzar la presencia de Adasa en un sector donde ya veníamos desarrollando una trayectoria sólida.
P.- En un contexto de cambio climático, mayor presión regulatoria y riesgos crecientes en las infraestructuras críticas, ¿qué papel están jugando tecnologías como los sistemas de alerta temprana, los gemelos digitales o los sensores virtuales? ¿Y cómo se está posicionando Adasa ante estos desafíos?
R.- El sector del agua ha entrado en una fase en la que la gestión reactiva ya no es suficiente. El aumento de eventos extremos, la presión regulatoria y la exposición de infraestructuras críticas exigen adoptar tecnologías avanzadas de anticipación y control.
En este contexto, los sistemas de alerta temprana, la ciberseguridad OT/IT, los gemelos digitales operativos y los sensores virtuales basados en IA están redefiniendo los estándares del sector. La inteligencia artificial permite modelar comportamientos hidráulicos y de calidad, detectar anomalías en tiempo real y generar predicciones precisas que soportan decisiones automáticas de operación.
Los gemelos digitales, alimentados por IA y datos continuos, ya no solo simulan: optimizan el sistema. Y los sensores virtuales amplían la capacidad de diagnóstico reduciendo la necesidad de instrumentación física. Todo ello requiere un marco sólido de ciberseguridad que garantice integridad y continuidad operativa.
Adasa se está posicionando en este nuevo paradigma con soluciones que integran monitorización, predicción, automatización e IA aplicada, ayudando a utilities y administraciones a avanzar hacia operaciones más resilientes, seguras y eficientes.
"Los gemelos digitales, alimentados por inteligencia artificial y datos continuos, ya no solo simulan: optimizan el sistema"
P.- Adasa también tiene una fuerte presencia en el ámbito institucional: Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Confederaciones Hidrográficas, Comunidades Autónomas... Desde tu experiencia, ¿qué importancia tienen hoy los sistemas automáticos de información, la calidad del dato y los modelos predictivos en la gestión del recurso?
R.- Los sistemas automáticos de información, la calidad del dato y los modelos predictivos se han convertido en elementos vertebradores de la gestión moderna del agua. Hoy, la toma de decisiones ya no puede basarse únicamente en la experiencia operativa, sino en información trazable, homogénea y accesible en tiempo real. Esta transición es especialmente crítica en el ámbito institucional, donde confluyen múltiples organismos —Ministerio, Confederaciones Hidrográficas, Comunidades Autónomas y entidades locales— con competencias compartidas y responsabilidades diferenciadas.
En este contexto, Adasa juega un papel relevante desde hace décadas, aportando sistemas de monitorización hidrológica, redes automáticas de información, plataformas de integración y herramientas analíticas que permiten a estas administraciones disponer de una visión unificada y fiable del estado del recurso. La calidad del dato es fundamental para garantizar una gobernanza sólida: sin datos consistentes, no es posible planificar, anticiparse a eventos extremos ni coordinar actuaciones entre organismos.
Los modelos predictivos, por su parte, están permitiendo avanzar hacia una gestión más anticipativa y eficiente, tanto en cuencas como en el ciclo urbano. Estos modelos facilitan la detección temprana de riesgos, la optimización de procesos y una planificación hidrológica más precisa, donde cada ente puede asumir sus responsabilidades con mayor rigor técnico.
La contribución de Adasa ha sido precisamente facilitar esta transición, integrando tecnologías OT e IT, automatizando la captura de información, garantizando su calidad y habilitando entornos de análisis que permiten a las administraciones operar con criterios objetivos, económicos y medioambientales. Este enfoque no solo mejora la eficiencia, sino que fortalece la coordinación institucional y aporta una mayor transparencia y seguridad a la gestión del agua en su conjunto.
P.- Transformar un sector también requiere transformar los equipos. ¿Cómo estáis atrayendo y formando talento en Adasa, y qué perfiles profesionales demanda hoy una empresa que se mueve entre ingeniería, software y gestión del agua?
R.- Uno de los principales retos del sector es la dificultad para captar recursos altamente especializados, especialmente en un momento de gran actividad debido a los proyectos del PERTE. Para Adasa ha sido esencial reforzar la incorporación de profesionales en perfiles de ingeniería, supervisión de control, ejecución y desarrollo de soluciones IT, ámbitos clave para asegurar la correcta implantación de tecnologías. La captación de nuevo talento nos proporciona dispersión geográfica de los recursos, la necesidad de implantar políticas de flexibilidad, de desarrollo y modelos de trabajo híbrido, que permitan la mejor conciliación de vida laboral y personal.
La rotación del mercado y la entrada de profesionales procedentes de otros sectores, especialmente del ámbito IT, están enriqueciendo el sector, aportando nuevas perspectivas y capacidades que permiten abordar con mayor solvencia la responsabilidad social que conlleva la gestión del agua. Esta diversidad de perfiles resulta fundamental para apoyar a utilities y administraciones en la toma de decisiones basadas en datos, en el cumplimiento de sus responsabilidades institucionales y en la mejora de la experiencia del ciudadano.
P.- Vivimos un momento de cambios profundos: climáticos, regulatorios, tecnológicos. ¿Qué papel aspira a jugar Adasa en este nuevo ciclo del agua en España?
R.- En este nuevo ciclo del agua, Adasa aspira a consolidarse como un socio tecnológico clave en un sector que afronta retos climáticos, regulatorios y sociales. Nuestra visión estratégica se basa en impulsar una gestión más inteligente y sostenible mediante soluciones que integren datos, sensórica, modelos predictivos y herramientas avanzadas de análisis. El objetivo es reforzar la gobernanza del agua, facilitando que cada ente público pueda asumir sus responsabilidades con mayor transparencia, rigor técnico y capacidad de planificación.
La digitalización debe contribuir también a una gestión económicamente sostenible, apoyando el análisis de estructuras tarifarias y la toma de decisiones que aseguren la recuperación de costes sin perder de vista el impacto social del servicio. Además, la integración tecnológica agnóstica que nos permite trabajar con múltiples partners, arquitecturas y modelos, sumada a nuestra visión del ciclo de vida del dato.
Nuestra aspiración es acompañar al sector en su proceso de modernización, proporcionando soluciones escalables y consolidando una cultura digital estable, que permita optimizar procesos, mejorar la resiliencia y garantizar que la ciudadanía perciba los beneficios de una gestión del agua más robusta y preparada para el futuro.