El conseller de Acción Climática, Alimentación y Agenda Rural, David Mascort, acompañado por el alcalde de Sant Gregori, Joaquim Roca, y el director de la Agencia Catalana del Agua (ACA), Samuel Reyes, entre otras autoridades, ha visitado hoy el inicio de las obras de ampliación de la depuradora de Sant Gregori, en la comarca del Gironès. Esta planta, activa desde 1988, tiene actualmente una capacidad de tratamiento de 535 m³/día, equivalente a una población de más de 3.000 habitantes. El crecimiento del municipio requiere adecuar la planta a las necesidades de saneamiento actuales y futuras. Es por este motivo que la Agencia Catalana del Agua destinará 7,8 millones de euros para ampliar esta planta, que pasará a duplicar su capacidad actual. Los trabajos serán llevados a cabo por la UTE Rubau-Arema. Dentro de esta inversión se incluye el desarrollo de las obras (con una duración prevista de doce meses) y el primer año de explotación y mantenimiento de las nuevas instalaciones para garantizar el funcionamiento de la planta. Una vez superado este plazo, se licitará la explotación de este sistema de saneamiento a través de un proceso de concertación pública. Por tanto, la nueva depuradora, que se construirá de manera adyacente a la planta actual en servicio para poder garantizar el saneamiento de las aguas residuales durante las obras, tendrá una capacidad de 1.033 m³/día, equivalente a una población de más de 5.800 habitantes. El agua tratada se aportará a la riera de Llémena, lo que contribuirá a la mejora ambiental de este curso fluvial. Los trabajos, además de ampliar la capacidad de la depuradora, también mejorarán la calidad del agua tratada, con la eliminación de los nutrientes y un tratamiento que hará posible su reutilización. El tratamiento biológico de la nueva depuradora se realizará mediante la construcción de un carrusel convencional, que permitirá una mayor capacidad de eliminación de nitrógeno, por la mayor diferenciación entre las zonas anóxicas y aeróbicas de los reactores. La disposición de reactores y decantadores en estructuras independientes mejorará la accesibilidad para operaciones de mantenimiento y reparación. Para garantizar el autoconsumo de la planta, también está prevista la instalación de placas fotovoltaicas, con una potencia de 20,9 kW. Mantenimiento de las balsas La actual depuradora dispone de cuatro balsas que se encargan de realizar las tareas de depuración de manera natural. La primera de ellas tiene la función de sedimentar y digerir los sólidos; la segunda es donde se inicia la oxidación de la materia orgánica, mientras que la tercera y la cuarta se encargan de completar el tratamiento eliminando la materia orgánica y los microorganismos. Con la ampliación de la depuradora, y al depurar las aguas mediante un tratamiento biológico, estas balsas dejarán de formar parte directa del proceso de depuración. Aun así, estos espacios se rehabilitarán y mantendrán para que las especies de aves migratorias puedan establecerse de manera temporal o permanente. También se adecuará un punto de ocio y vigilancia para poder observar las diferentes especies, con paneles explicativos. Cataluña, líder en saneamiento de aguas residuales Uno de los factores clave en la mejora de la calidad de nuestras masas de agua ha sido el despliegue del Plan de saneamiento en Cataluña, que ha supuesto una mejora directa del estado de los ríos. A principios de la década de los 90 había en servicio unas 80 depuradoras, que garantizaban el saneamiento a poco más del 33% de la población catalana. En 2024, el número de depuradoras en servicio se ha multiplicado por 7 (hoy tenemos 555 activas en Cataluña) y la población saneada se ha triplicado, alcanzando la cifra del 97,2%. En cuanto a la comarca del Gironès, actualmente hay once depuradoras en servicio, que garantizan el saneamiento de las aguas residuales de más del 95% de su población. Desde ahora y hasta 2033, el ACA tiene previsto invertir más de 1.300 millones de euros en materia de saneamiento, tanto para la construcción de nuevas depuradoras como para la modernización de las ya existentes. Pero no solo el saneamiento de las aguas residuales contribuye a la mejora de nuestras masas de agua. Las medidas y controles para evitar vertidos al medio, la clausura de vertederos y las actuaciones de mejora de los cauces de los ríos, el trabajo colaborador constante entre las diversas administraciones implicadas, por poner algunos ejemplos, han contribuido a esta mejora.
El conseller de Acción Climática, Alimentación y Agenda Rural, David Mascort, acompañado por el alcalde de Sant Gregori, Joaquim Roca, y el director de la Agencia Catalana del Agua (ACA), Samuel Reyes, entre otras autoridades, ha visitado hoy el inicio de las obras de ampliación de la depuradora de Sant Gregori, en la comarca del Gironès.
Esta planta, activa desde 1988, tiene actualmente una capacidad de tratamiento de 535 m³/día, equivalente a una población de más de 3.000 habitantes. El crecimiento del municipio requiere adecuar la planta a las necesidades de saneamiento actuales y futuras. Es por este motivo que la Agencia Catalana del Agua destinará 7,8 millones de euros para ampliar esta planta, que pasará a duplicar su capacidad actual. Los trabajos serán llevados a cabo por la UTE Rubau-Arema.
Dentro de esta inversión se incluye el desarrollo de las obras (con una duración prevista de doce meses) y el primer año de explotación y mantenimiento de las nuevas instalaciones para garantizar el funcionamiento de la planta. Una vez superado este plazo, se licitará la explotación de este sistema de saneamiento a través de un proceso de concertación pública.
Por tanto, la nueva depuradora, que se construirá de manera adyacente a la planta actual en servicio para poder garantizar el saneamiento de las aguas residuales durante las obras, tendrá una capacidad de 1.033 m³/día, equivalente a una población de más de 5.800 habitantes. El agua tratada se aportará a la riera de Llémena, lo que contribuirá a la mejora ambiental de este curso fluvial.

Los trabajos, además de ampliar la capacidad de la depuradora, también mejorarán la calidad del agua tratada, con la eliminación de los nutrientes y un tratamiento que hará posible su reutilización. El tratamiento biológico de la nueva depuradora se realizará mediante la construcción de un carrusel convencional, que permitirá una mayor capacidad de eliminación de nitrógeno, por la mayor diferenciación entre las zonas anóxicas y aeróbicas de los reactores. La disposición de reactores y decantadores en estructuras independientes mejorará la accesibilidad para operaciones de mantenimiento y reparación.
Para garantizar el autoconsumo de la planta, también está prevista la instalación de placas fotovoltaicas, con una potencia de 20,9 kW.
Mantenimiento de las balsas
La actual depuradora dispone de cuatro balsas que se encargan de realizar las tareas de depuración de manera natural. La primera de ellas tiene la función de sedimentar y digerir los sólidos; la segunda es donde se inicia la oxidación de la materia orgánica, mientras que la tercera y la cuarta se encargan de completar el tratamiento eliminando la materia orgánica y los microorganismos.
Con la ampliación de la depuradora, y al depurar las aguas mediante un tratamiento biológico, estas balsas dejarán de formar parte directa del proceso de depuración. Aun así, estos espacios se rehabilitarán y mantendrán para que las especies de aves migratorias puedan establecerse de manera temporal o permanente. También se adecuará un punto de ocio y vigilancia para poder observar las diferentes especies, con paneles explicativos.
Cataluña, líder en saneamiento de aguas residuales
Uno de los factores clave en la mejora de la calidad de nuestras masas de agua ha sido el despliegue del Plan de saneamiento en Cataluña, que ha supuesto una mejora directa del estado de los ríos. A principios de la década de los 90 había en servicio unas 80 depuradoras, que garantizaban el saneamiento a poco más del 33% de la población catalana. En 2024, el número de depuradoras en servicio se ha multiplicado por 7 (hoy tenemos 555 activas en Cataluña) y la población saneada se ha triplicado, alcanzando la cifra del 97,2%. En cuanto a la comarca del Gironès, actualmente hay once depuradoras en servicio, que garantizan el saneamiento de las aguas residuales de más del 95% de su población.
Desde ahora y hasta 2033, el ACA tiene previsto invertir más de 1.300 millones de euros en materia de saneamiento, tanto para la construcción de nuevas depuradoras como para la modernización de las ya existentes.
Pero no solo el saneamiento de las aguas residuales contribuye a la mejora de nuestras masas de agua. Las medidas y controles para evitar vertidos al medio, la clausura de vertederos y las actuaciones de mejora de los cauces de los ríos, el trabajo colaborador constante entre las diversas administraciones implicadas, por poner algunos ejemplos, han contribuido a esta mejora.




