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Agua y Saneamientos Argentinos ha dedicado 1.170 millones de dólares para infraestructuras hídricas en 2012

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  • Vista aérea de la Planta Potabilizadora Juan Manuel de Rosas

(AySA) Desde el inicio de la concesión, en marzo de 2006, AySA se ha erigido en un instrumento capaz de llevar adelante las políticas de inclusión social puestas en marcha por el Gobierno Nacional en lo relativo a Agua y Saneamiento, con el objetivo de mantener, mejorar y expandir los servicios esenciales de agua potable y desagües cloacales para la población de la Ciudad de Buenos Aires y 17 partidos del Conurbano Bonaerense.

En ese contexto, es que el Gobierno Nacional ha decidido fuertes transferencias de capital a la empresa, capaces de llevar adelante obras de agua y saneamiento sin precedentes en la historia argentina, que benefician a los sectores más postergados de la población. Sólo durante el presente año, Aysa inaugurará cuatro grandes obras de infraestructura: La planta depuradora del Bicentenario en Berazategüi (que tratará los líquidos cloacales de cinco millones y medio de personas), la Planta Potabilizadora Juan Manuel de Rosas en la zona de Tigre (que brindará agua potable a dos millones de habitantes), más la ampliación de las plantas depuradoras El Jagüel y Norte, que en conjunto sumarán medio millón de personas más a los servicios de desagües cloacales.

El desarrollo de la expansión como la sostenibilidad del servicio en el largo plazo y el recupero del atraso heredado en materia de obras estructurales, demandan fuertes inversiones en infraestructura básica, inéditas en el sector desde hace 50 años.

Para tal fin, AySA recibió transferencias del Tesoro Nacional por $5.491 millones de pesos (1.170 millones de dólares) en 2012 que, sumadas a las de años precedentes, posibilitaron la finalización de obras por un valor de $11.560 millones y la instalación de 302.645 conexiones de agua y 221.130 conexiones de cloaca en el período 2006/2012.

Sin embargo, los objetivos del Gobierno Nacional son aún más ambiciosos: El Plan Director de AySA prevé alcanzar una cobertura del 100% en el servicio de agua potable hacia el año 2015 y lograr, asimismo, la universalización del servicio de desagües cloacales en 2018. Al mismo tiempo, por primera vez en la historia del sanitarismo, se aspira a que los efluentes recolectados de la población servida en el área de la concesión, tengan un tratamiento adecuado a las normas de vuelco establecidas en el Marco Regulatorio en lo que hace al 100% de los líquidos cloacales.

Dichas metas están en sintonía con el objetivo establecido en el año 2000 por las Naciones Unidas en su Cumbre del Milenio, donde se fijaron los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), entre ellos, el de "Reducir a la mitad, para 2015, la proporción de personas sin acceso sostenible al agua potable y a servicios básicos de saneamiento".

AYSA destaca que estas acciones son posibles gracias al trabajo conjunto del Gobierno, la Dirección de la Empresa, el Sindicato y los Trabajadores de AYSA, e implican los emprendimientos más importantes en materia de agua y saneamiento desarrollados en el país en los últimos 50 años.

El gobierno de Cristina Fernández confirma así su decisión de colocar los temas de agua y saneamiento en su agenda de prioridades, desarrollando obras públicas que preserven la salud y la calidad de vida de los argentinos, favoreciendo la inclusión social y el desarrollo del país.

Por lo antedicho, resulta errónea la afirmación mediante la cual se da a entender que los subsidios destinados a AySA son aplicados a la “tarifa de agua y cloaca de la gente que vive en Buenos Aires”. Esto no es así, debido a que los principales beneficiarios de los mismos son mayoritariamente hogares pobres del conurbano bonaerense que no contaban o aún no cuentan con los servicios básicos de agua y cloacas. La Capital Federal, en cambio, cuenta desde hace décadas con una cobertura total en los servicios de agua potable y cloacas.

Respecto de las clases sociales más adineradas que podrían prescindir de la ayuda del Estado, Aysa recuerda que 250 mil de sus usuarios (10% del total del padrón), entre los que se incluyen los sectores de mayor rentabilidad económica y los usuarios residenciales de mayor poder adquisitivo, han dejado de percibir subsidios del Estado Nacional y abonan tarifa plena desde el año 2011.

En ese sentido, si es que IDESA pretende limitar la evaluación de la empresa a aspectos meramente económicos, sin tener en cuenta las necesidades básicas de los sectores más postergados de la población, debe recordarse que según las Naciones Unidas, cada peso que se invierte en agua y saneamiento produce un ahorro de 8 pesos en atención hospitalaria con la consecuente mejora en la salud y en la calidad de vida de la gente. Por lo cual, a pesar de su volumen, las inversiones que demanda la universalización de los servicios de agua y saneamiento, generan un significativo ahorro a las cuentas públicas.

Pero el acceso al agua potable y los desagües cloacales tiene implicancias mucho más profundas. Contar con dichos servicios, sumado al inédito tratamiento de los efluentes, constituye una de las herramientas más eficaces para: La erradicación de la pobreza, la reducción de la mortalidad infantil, el combate de las enfermedades de origen hídrico y la preservación del medio ambiente.

Así es como los servicios que brinda AySA, adquieren su verdadera dimensión al constituirse en un bien social y un derecho esencial al que deben tener acceso todos los ciudadanos

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