Tras la espectacular crecida del río Iguazú el pasado mes de junio, la Garganta del Diablo vuelve a estar abierta al público para su visita. El mayor caudal de agua por lluvias desde que hay registros dejó sin paso a los millones de turistas que se interesan por visitar el monumento natural.
Tras la espectacular crecida del río Iguazú el pasado mes de junio, la Garganta del Diablo vuelve a estar abierta al público para su visita. El mayor caudal de agua por lluvias desde que hay registros dejó sin paso a los millones de turistas que se interesan por visitar el monumento natural. Se contabilizaron más de 46 millones de litros de agua por segundo.


