Los expertos de AZUD, empresa líder en la fabricación y desarrollo tecnológico de soluciones innovadoras para el uso eficiente de agua, despejan una de las dudas más recurrentes a la hora de elegir un emisor de riego: ¿laberintos de amplia sección de paso o laberintos con mayor velocidad de circu...
Los expertos de AZUD, empresa líder en la fabricación y desarrollo tecnológico de soluciones innovadoras para el uso eficiente de agua, despejan una de las dudas más recurrentes a la hora de elegir un emisor de riego: ¿laberintos de amplia sección de paso o laberintos con mayor velocidad de circulación?
La velocidad de circulación del agua a través de una sección de paso determina el volumen de circulación de agua por unidad del tiempo. Para cada valor de caudal, existe una relación lineal e inversa entre la sección de paso y la velocidad de circulación del agua a lo largo de toda la trayectoria que recorre el agua en el interior del emisor.
Con respecto a la caracterización hidráulica de un emisor, todos, en algún momento, hemos leído y/o escuchado las siguientes afirmaciones:
- “Una mayor sección de paso a lo largo de la trayectoria que debe recorrer el agua en el interior del emisor reduce la probabilidad de que las partículas de mayor tamaño obstruyan la sección de paso y, por tanto, se produzca una reducción parcial o incluso total del caudal emitido.”
- “Una mayor velocidad de circulación del agua en el interior del emisor aumenta la capacidad de arrastre de las partículas que el agua porta en suspensión, disminuyendo, de esta forma, la probabilidad de que estas queden alojadas en su interior, favoreciendo los procesos de obturación”.
Entonces, ante estas afirmaciones, ¿Qué criterio debemos utilizar para la selección de emisores?, ¿un emisor con una amplia sección de paso y baja velocidad de circulación de agua en su interior?, o ¿un emisor con una reducida sección de paso y elevada velocidad de circulación de agua en su interior?
Afortunadamente, algunos fabricantes, como AZUD, recurren a un diseño de laberinto con un óptimo comportamiento hidrodinámico y ofrecen emisores con una elevada velocidad de circulación de agua en su interior, a la vez que cuentan con una amplia sección de paso. ¿Cómo lo consiguen?.

El empleo de programas de análisis fluidodinámico en el diseño del laberinto permite seleccionar su nivel de eficiencia hidrodinámica y la distribución vectorial de velocidades de circulación del agua a lo largo de toda la trayectoria y en cada una de las distintas secciones transversales a la dirección de paso.
Para un óptimo patrón de distribución de velocidades a lo largo de toda su trayectoria se requiere:
- Existencia de un flujo principal, encargado de conducir el agua a lo largo de toda la trayectoria desde la entrada al emisor hasta el exterior de este.
- Existencia de numerosos flujos secundarios que, gracias a la elevada turbulencia que generan, contribuyen a disipar gran parte de la energía de presión; evitando, de forma dinámica, la sedimentación de partículas y contribuyendo a la liberación y conducción hacia el flujo principal de las partículas depositadas en el interior del emisor durante el periodo entre riegos.

¿Cómo contribuye el diseño del emisor a la capacidad antiobturación de un emisor?
- Diseño hidroeficiente: El comportamiento antiobturación queda determinado por la trayectoria a lo largo de todo el laberinto junto con una geometría y distribución vectorial de velocidades a lo largo de las distintas secciones transversales a la dirección de circulación del agua. Un diseño hidroeficiente favorece de forma notable que las partículas que han atravesado el filtro de entrada se mantengan en suspensión y sean conducidas al exterior a través del orificio de salida.
- Comportamiento laberinto: El trazado y longitud del laberinto, junto con la geometría y dimensiones de las distintas secciones transversales a la dirección de paso del agua, determinan el comportamiento hidrodinámico del emisor.
- Velocidad efectiva de circulación: La interacción del flujo principal con los flujos secundarios contribuye a aumentar la velocidad efectiva de circulación del agua en el interior del laberinto, aumentando la capacidad de conducción hacia el exterior del emisor de los sólidos que el agua porta en suspensión.
.jpg)
Para concluir, todos los profesionales del sector debemos conocer la importancia en el resultado productivo y económico el comportamiento antiobturación del emisor seleccionado. La selección del modelo de emisor por parte del proyectista o usuario del sistema de riego va a condicionar de forma notable, no solo la uniformidad espacial de distribución de agua en campo, propia de las bondades del diseño hidráulico del sistema y de la capacidad de autocompensación del emisor seleccionado, sino que también condiciona la uniformidad temporal de aplicación del agua. La uniformidad temporal de aplicación de agua está directamente relacionada con la evolución de los caudales de los emisores a lo largo del tiempo, condicionados en gran medida por su capacidad antiobturación.
Si todavía tienes dudas a la hora de elegir tus emisores de riego y buscas asesoramiento experto, no dudes en contactar con AZUD. El equipo técnico de AZUD podrá aconsejarte para elegir la mejor solución para tus necesidades.



