Un colector de 1,4 kilómetros recogerá las aguas residuales de zonas periféricas de Alguazas y Ceutí para ser depuradas

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  • Obras del nuevo colector general de saneamiento de El Saladar
  • El consejero murciano de Agricultura y Agua y los alcaldes de Alguazas y Ceutí visitan las obras la nueva infraestructura de saneamiento que permitirá conducir las aguas residuales a la depuradora para ser tratadas.
     

(CARM) El consejero murciano de Agricultura y Agua, Antonio Cerdá, y los alcaldes de Alguazas y Ceutí, José Antonio Fernández Lladó y Juan Felipe Cano, visitaron hoy las obras del nuevo colector general de saneamiento de El Saladar, que conducirá las aguas de zonas periféricas de los términos municipales de Alguazas y Ceutí a la depuradora de este municipio, donde serán tratadas para su reutilización.

Esta actuación pretende mejorar y resolver la evacuación de las aguas residuales de una zona del sureste del casco urbano de Ceutí, donde algunos de los colectores existentes se encontraban ya en mal estado, y además, dotar de saneamiento a la zona del Saladar y el barrio de Las Pullas, en Alguazas, según explicó el titular de Agricultura.

El colector tiene una longitud de 1,4 kilómetros, y está dividido en tres tramos. El primero de ellos se corresponde con el ramal que recoge las aguas residuales de una zona de la población de Ceutí. El segundo tramo comienza en las proximidades del barrio de Las Pullas, en Alguazas, por la margen de la carretera nacional, mientras que la última fase recoge las aguas de los dos tramos anteriores hasta conectar con la depuradora de Ceutí.

La inversión de esta infraestructura es de 393.500 euros, financiados en un 80 por ciento por el Fondo de Cohesión de la Unión Europea, y será gestionada por ambos ayuntamientos. “Esta actuación permitirá reutilizar hasta la última gota de agua”, remarcó el titular de Agricultura.

El consejero señaló que “la depuración en Murcia no conoce límites ni fronteras” entre los municipios y destacó la importancia de esta infraestructura, que “aunque queda bajo tierra, supone una contribución a la mejora del servicio público y al medio ambiente, con una mayor incidencia en la calidad de vida de los vecinos de la zona”.

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