"Fuera de España, los concursos sí valoran la gestión de seguridad y salud de una empresa"

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ENTREVISTA A PACUAL CAPMANY. FCC AQUALIA

Sobre la Entidad

Aqualia
Aqualia es la empresa de gestión del agua del FCC Servicios Ciudadanos. Es la primera de su sector en España, la tercera empresa privada de Europa y la sexta en el mundo. Trabaja para 23,5 millones de usuarios en 1.110 municipios de 22 países.
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Aqualia cuenta con un Sistema de Prevención de Riesgos Laborales orientado a garantizar la seguridad y salud de los trabajadores y que cumple con la legislación vigente. La Compañía tiene como objetivo principal la concienciación y formación de los empleados con el fin de realizar un esfuerzo común en el cumplimiento de todos los procedimientos establecidos.

Este esfuerzo no ha pasado desapercibido y recientemente la CEOE entrevistó a Pascual Capmany, director de Seguridad y Salud de Aqualia, al que preguntó acerca de diferentes aspectos en los que la compañía está trabajando.

Pregunta - ¿Se encuentran las empresas suficientemente concienciadas de la importancia de la seguridad y salud laboral de sus trabajadores?

Respuesta - Podríamos decir, razonablemente, que sí. La cuestión no está en pensar si son conscientes de la importancia de la seguridad y salud de sus trabajadores, sino si son conscientes de los hábitos y políticas que se han de implementar para garantizar ese derecho de los trabajadores.

Si queremos mejorar en los índices de siniestralidad, la principal herramienta y la más fuerte es el control de la contingencia en sí

P. - ¿Podría describir algún tipo de buena práctica preventiva en su empresa?

Aqualia es una empresa de gran tamaño, con lo cual, preguntar por buenas prácticas hablaríamos, seguramente, de un abanico de ellas, sobre todo, en lo que se refiere a las del ámbito técnico, en el que se ha avanzado mucho. Por hacer mención a una de ellas, que me parece la más representativa, sería el sistema implantado en la compañía para el seguimiento y control de la gestión preventiva. Se ha puesto en marcha mediante un mecanismo con un nombre muy curioso llamado «reuniones niveladas» en las, que de forma periódica y contante, y atendiendo a un cuadro de indicadores, cada nivel jerárquico ha de reunirse con sus inferiores para mantener este seguimiento. Desde abajo: el responsable de un centro de trabajo con el delegado de zona, el delegado de zona con el responsable de zona y así, sucesivamente, hasta la dirección general. Esta sí ha sido una buena práctica desde el año 2003, que ha supuesto un avance en este sentido

P. - ¿Qué estrategias ha de aplicar una empresa para mejorar sus índices de siniestralidad?

Si queremos mejorar en los índices de siniestralidad, la principal herramienta y la más fuerte es el control de la contingencia en sí. Ser capaz de clasificar lo que es contingencia profesional de contingencia común. Esto solo se consigue con una rápida comunicación del incidente y saber si esta cuestión se trata como enfermedad, dando cobertura por la seguridad social directamente o mediante una mutua de accidente de trabajo, en el caso de los accidentes de trabajo. Esta es la herramienta más potente, casi la primera que se puede poner en marcha. A partir de ahí, el cumplimiento estricto de la legalidad, toda la documentación técnica necesaria de las políticas de formación e información a los trabajadores, de rotación de medios y, por último, considero, que serían las políticas que se dedican a gestionar; es decir, a implantar sistemas de gestión dentro de la compañía, asignar papel, asignar funciones, asignar responsabilidades, que sería el último gran paquete de medidas.

P. - ¿Qué le parece la figura de la Coordinación de las Actividades Empresariales, tal y como se describe en el marco normativo de la prevención de riesgos laborales?

La figura de la coordinación de actividades empresariales, en mi opinión, es uno de los elementos que no se han desarrollado satisfactoriamente. Creo que el objetivo, fundamental de la coordinación de actividades empresariales, su espíritu, era el de que las empresas que coincidan en un centro de trabajo cooperen en pro de la seguridad global, pero ha derivado en un control burocrático administrativo en el que la empresa mayor, la contratista, se dedica a comprobar que la subcontratista cumple con sus obligaciones legales, dejando de lado, según mi punto de vista, lo que es la situación práctica de cooperar en el centro de trabajo.

Al salir fuera de España los concursos que se publican sí valoran y puntúan cómo es la gestión de seguridad y salud de una compañía, pero aquí en España, en el modelo de negocio de Aqualia, no es relevante

P. - Las empresas que contratan con AQUALIA, ¿valoran el cumplimiento de las obligaciones legales de ésta figura?

Aqualia, por el modelo de negocio que tiene, actúa como contratista, es decir, la Administración, que sería el cliente fundamental, no viene tomando en cuenta con la debida relevancia estos aspectos. Nos hemos dado cuenta que al salir fuera de España, que los concursos que se publican sí valoran y puntúan cómo es la gestión de seguridad y salud de una compañía, pero aquí en España, en el modelo de negocio de Aqualia, no es relevante.

P. - ¿Cuáles son los principales caballos de batalla en el día a día de su labor preventiva en la empresa?

Tenemos dos grandes bloques, o que sería las actividades preventivas especializadas, que son aquellas que desarrolla el servicio de prevención, que nos obliga a una gestión técnica y una gestión de personas para aumentar su eficiencia, su rendimiento y aumentar la calidad de su trabajo. El otro gran caballo de batalla es el control o gestión de actuaciones preventivas integradas, que es a lo que me dedico fundamentalmente, muchos compañeros de la profesión lo entenderán, y que consiste en enseñar cuál es el papel que debe desempeñar la organización. Por regla general, en las empresas se ve al departamento de prevención, al área de prevención, como responsable de la gestión preventiva de la compañía y esto está muy alejado de la realidad. La gestión de la prevención de una compañía lo lleva su estructura, su línea jerárquica y su dirección. El departamento de prevención es un área especializada que se dedica a asesorar y este es el principal caballo de batalla que vengo desempeñando. Podríamos tildarlo de cruzada personal, incluso desde hace veinte años. Supongo que pasados diez años, esto habrá cambiado.

P. - La inversión en prevención es una apuesta rentable para las empresas, ¿puede demostrarse esto contablemente o mediante un análisis del retorno de la inversión?

Diferenciaría entre lo que sería la inversión / gasto en cumplir las exigencias legales, las cuales no debieran venir acompañadas de un análisis de rentabilidad, pero a partir de tener cubiertas estas exigencias legales, cualquier inversión en prevención debe ir acompañada de un estudio económico de retorno de la inversión, no ya para desestimarla, si así se considera, sino para analizar la eficacia y eficiencia de la misma. A partir de ahí, sí podríamos hablar de la rentabilidad de la prevención.

No podemos decir que la crisis ha afectado a la implementación de medios

P. - Es fácil leer en la prensa que con la crisis las empresas han dejado de invertir en prevención, ¿se ha producido esta situación en AQUALIA?

La verdad es que no podemos decir que la crisis ha afectado a la implementación de medios. La inversión en aspectos legales se ha cubierto de igual manera que siempre y lo que sí puede haber quedado más en entre dicho son algunos tipos de estudios, asesorías, consultorías; es decir, de inversión en prevención en cuestiones más allá de la legalidad.

P. - ¿Cuáles son los desafíos en prevención de riesgos laborales de AQUALIA para los próximos años?

Desde la aparición de la Ley 31/95, de la que se van a cumplir 20 años, hay dos figuras, en mi opinión, que hay que resaltar, uno, que todo el mundo tiene claro cuál es el concepto de la salud laboral. Parece una tontería, pero lo primero que todos saben es a lo que nos estamos refiriendo cuando hablamos de prevención de riesgos laborales que es, en definitiva, el garantizar un estado de salud en el trabajo de los trabajadores. Y el otro aspecto, es que lo que ha puesto de relieve la Ley de Prevención es una profesión: la profesión de técnico en prevención de riesgos laborales como esa figura que asesora, asiste, ayuda al empresario a conseguir ese primer objetivo que es el de garantizar la seguridad y salud.

P. - Según su punto de vista, ¿qué es lo que no ha funcionado en la aplicación de la ley y la normativa que la ha desarrollado?

Después de todos estos años de trabajar con muchos operarios, secciones, empresas, compañeros, etc., hay dos aspectos que hay que resaltar, que en mi opinión no han acabado de funcionar adecuadamente o que al menos no han conseguido encontrar el espíritu del por qué fueron puestos en la propia legislación. Uno de ellos es la consulta y participación de los trabajadores. Desconozco las causas, no sé si viene motivado por las propias organizaciones sindicales frente a las organizaciones empresariales, el caso es que esta labor de consulta y participación como función de implicación de los representantes de los trabajadores en cuestiones de seguridad y salud, no acaban de funcionar como debían. Ha avanzado más el empresario en el ejercicio de sus obligaciones, es verdad que obligado por las responsabilidades legales, que lo que ha podido avanzar la responsabilidad legal de los trabajadores. Por otro lado, el aspecto, que ya hemos mencionado antes de la coordinación de actividades empresariales, que no ha conseguido encontrar ese espíritu de cooperación entre empresas que coinciden en un centro de trabajo y, como decía antes, se ha quedado en una gestión burocrática administrativa de documentación.

P. - Si pudiera, ¿qué cambiaría de la normativa vigente?

Hay dos cuestiones que podrían mejorarse o que no han sido suficientemente bien conceptualizada en la legislación, como son, por un lado, el que aparezca esta figura, en cierto modo etérea, en el que la empresa deberá, proveerá, mantendrá, suplirá… En países de nuestro entorno, como es Italia, la figura empresa ha quedado derivada en tres segmentos: lo que podemos considerar como dueño de la empresa o accionista mayoritario, lo que es el director gerente de una compañía, de la empresa, y lo que son los mandos intermedios. Esta diferenciación en el escalado de la empresa, seguro que hubiera ayudado a una mejor gestión y mejor asignación de funciones y responsabilidades. En otros países, además de estas tres figuras, también tenemos la del responsable de seguridad y salud que, evidentemente, tiene matizaciones, limitaciones a sus responsabilidades, pero sí que la sitúan, ya que esa figura como tal legalmente en España no aparece. Y, por otro lado, no haber sido tan normalista, tan legalista en cómo debe funcionar o cómo constituirse lo que se conocen como los servicios de prevención, ya sea en la figura ajena o en la figura de servicios de prevención propios. No entiendo a qué tanta normativa sobre cómo tienen que ser estos profesionales de manera que, incluso, se ha cercenado la opción de que un profesional actúe de manera libre como en otra profesión.

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