Barreras detectadas para la Modernización de la Gestión de Comunidades de Regantes

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  • Barreras detectadas Modernización Gestión Comunidades Regantes
  • El propósito de este artículo es exponer de forma sucinta las principales barreras encontradas para la modernización de la gestión de Comunidades de Regantes, en aras de favorecer la consideración de las mismas en las nuevas zonas regables a modernizar en el futuro, tanto en el territorio nacional, como en otras zonas regables del mundo que ven en España un modelo a seguir.

Sobre la Entidad

Moval Agroingeniería
Empresa de Servicios de Ingeniería especializada en el sector de la Agricultura con un equipo altamente cualificado para acometer cualquier proyecto agronómico, tanto en la fase de diseño, puesta en marcha o en la de explotación.
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Objetivos perseguidos con la Modernización de Regadíos

El regadío nacional ha sufrido una intensa transformación desde la puesta en marcha de diversos planes estatales de ayuda a la modernización como: el Plan Nacional de Regadíos, Plan de Choque de Modernización de Regadíos, Plan Agua y la Estrategia Nacional para la Modernización Sostenible de los Regadíos. Los cuatro planes de modernización aprobados hasta la fecha prevén una inversión de 7.400 millones de euros para abarcar casi dos millones de hectáreas.

Los principales propósitos de la modernización son: racionalizar el nuso de los recursos hídricos, reducir la contaminación de las aguas y como fijar y mejorar la calidad de vida de la población rural. Para ello, se ha estimulado la migración del riego tradicional (canales abiertos) por redes presurizadas, que permiten el riego localizado.

Aspectos a considerar y necesidad de enfoque global en el proceso de modernización de la gestión de una Comunidad de Regantes

La reciente transformación de las zonas regables ha supuesto un profundo cambio de las Comunidades de Regantes a todos los niveles (organizativos, económicos y operativos), que deben afrontar la gestión y explotación de una red de distribución modernizada, compleja, tecnificada y con un mayor consumo energético.

Se pasa por alto que lasComunidades de Regantes, para prestar el servicio de riego, deben gestionar de forma coordinada, además del agua, multitud de aspectos como son: energía, tierra, tecnología, infraestructura, información sensible de personas físicas y jurídicas, préstamos importantes, presupuestos, equipos de trabajo y masa social. El agua, la energía y la tierra son factores claves, que adolecen de una gran sensibilidad social, económica y medioambiental, por lo que exigende una gestión eficiente y transparente. Además, dada la interrelación de cada uno de estos aspectos, es necesaria una visión global de las Comunidades de Regantes, frente a la tendencia clásica basada en el tratamiento estanco e individual de cada uno de estos aspectos que intervienen en el ciclo integral del riego.

Si bien se ha realizado un importante esfuerzo en la modernización de la infraestructura,esteno ha ido acompañadode una mejora de los procesos de gestión que tienen lugar día a día en las organizaciones
de riego.Para obtener los beneficios esperados de la modernización de regadíos, se debe dotar a los gestores y regantes de herramientas y procesos avanzados que permitan disponer de información de alto valor en tiempo y forma para tomar las mejores decisiones estratégicas y tácticas en cada momento.

Principales barreras para la Modernización de la Gestión de Comunidades de Regantes

Consideramos de gran interés exponer de forma cualitativa y concisa los principales problemas detectados, ya que gran parte de los mismos son comunes a la gran mayoría de entidades de riego:

Aspectos relacionados con la Infraestructura

  • Los proyectos de riego no incluyen un censo completo (parcela, titular, contador e hidrante). Dificultad para facturar el agua y otros conceptos al desconocer el titular en muchos casos.
  • Ausencia de inventario de la infraestructura. La información recogida es la de proyecto y no la infraestructura ejecutada (AS BUILT). En caso de disponer de esta información en la mayoría de los casos se tiene en formato físico, CAD o PDF lo que dificulta el manejo rápido de datos.
  • Inadecuada ejecución de las obras. La Comunidad de Regantes, aunque va a ser la que posteriormente explote la infraestructura, no hace un seguimiento de la obra para velar por la correcta ejecución de la misma.
  • Problemática con la puesta en marcha y mantenimiento de los sistemas de telecontrol. La gran mayoría de los telecontroles no funcionan al 100 %. Esto ha hecho que ciertas Comunidades de Regantes realicen las lecturas de los contadores de forma manual aun teniendo telecontrol.
  • Nulo mantenimiento de la infraestructura. No se sigue un mantenimiento preventivo, casi todo es correctivo.
  • Catastro desfasado con respecto a la realidad parcelaria del perímetro de riego que abarca la Comunidad de Regantes. Este punto está motivado principalmente por la presión urbanística que han sufrido y siguen sufriendo muchas áreas regables, que ha hecho que la propiedad, uso y estructura parcelaria haya cambiado mucho en poco tiempo.
  • Bajo o nulo empleo de los sistemas de información geográfica (SIG), tanto de los gestores de las Comunidades de Regantes como de las ingenierías, cuando la información que se maneja tiene carácter eminentemente geoespacial.

Aspectos relacionados con la recaudación

  • Dificultad para gestionar los arrendamientos de parcelas. Los gestores tienen problemas para administrar las distintas figuras que se dan en una parcela (propietario, pagador de agua, pagador de gastos y arrendatario).
  • Bajo porcentaje de domiciliaciones bancarias.
  • Desconocimiento de las formas de pago que se traduce en altas comisiones bancarias.
  • Recelo de los comuneros a facilitar sus datos de contacto y bancarios, lo que dificulta tener un censo de usuarios completo a todos los niveles.
  • Se permite el pago en efectivo en la sede de la entidad de riego que dificulta el control posterior de los ingresos y reduce la transparencia en la gestión.
  • No se disponen de herramientas específicas para gestionar los préstamos a amortizar. Esto implica dificultad para saber lo que cada parcela ha pagado y lo que le queda. Ello, genera problemas sociales a la hora de vender o arrendar parcelas.
  • Morosidad significativa, esto implica realizar derramas a los “comuneros pagadores” para sufragar el desfase en el balance económico que generan los impagos.
  • Baja utilización de los procedimientos de apremio que por ley tienen las Comunidades de Regantes para gestionar la morosidad (recaudación ejecutiva).
  • Inexistencia de herramientas para el control efectivo de la morosidad.

Aspectos relacionados con las Herramientas de Gestión

  • Brecha tecnológica. Parte del personal no se maneja en el entorno digital.
  • Equipos informáticos obsoletos e insuficientes.
  • Las herramientas informáticas existentes para la gestión son soluciones locales, dependientes de una persona. Herramientas no especializadas para la gestión de regadíos. Poca masa crítica que no permite la evolución de la misma.
  • No existen procedimientos de gestión documentados formalmente.
  • La gestión documental es escasa, no existe un lugar para centralizar toda la información, tanto física como digitalmente. Prácticamente toda la documentación está en soporte físico y sin clasificar.
  • No existe una única base de datos donde se centralice toda la información de interés (usuarios, parcelas, infraestructura, cultivos, etc). Esto hace que cuando se realice cualquier cambio este se deba replicar varias veces. Esto induce a que, o no se haga en cada una de las bases de datos, o que se cometan errores a la hora de replicar dicho cambio en el resto de bases de datos.
  • El elemento central de la gestión gravita sobre la figura del comunero, cuando debería ser la parcela, ya que esta es la que tiene los derechos de agua, en torno a la cual se articula el resto de los elementos (usuarios, hidrantes, cultivos, etc)
  • Vulnerabilidad de la información, ya que la información se suele guardar en un ordenador de sobremesa instalado en la sede de la entidad de riego, del cual, no se hacen copias de seguridad, y en caso de realizarse consisten en copiar toda la información en un disco duro y guardarla en la sede o en el domicilio particular de algún trabajador.
  • Inaccesibilidad de la información. Para trabajar se tiene que estar en la sede de la entidad de riego.
  • Escasa proyección al exterior de las Comunidades de Regantes, puesto que, son pocas las que disponen de página web donde exponer información de interés (historia de la entidad, datos de contacto, análisis de agua, noticias de interés, etc.).
  • Inexistencia de oficina electrónica del regante, donde consultar sus datos personales, facturas de consumo, etc. El servicio al comunero se ciñe a la atención presencial y telefónica.

Aspectos relacionados con los equipos de trabajo

  • Baja cualificación del personal, o escasa presencia de personal de perfil técnico en plantilla.
  • Gestión totalmente personalizada en ciertas figuras de la entidad de riego. Esto pone en riesgo la operatividad de la Comunidad de Regantes cuando tales figuras se ausentan por cualquier circunstancia (baja, vacaciones, etc.).
  • Baja comunicación entre el personal de campo y administración.
  • Baja formación del personal en todos aquellos aspectos que gestiona.

Aspectos relacionados con la Gestión Hídrica

  • Incorporación de nuevas fuentes de suministro hídrico una vez concebido el proyecto, esto hace más compleja la gestión.
  • Dificultad para establecer y realizar seguimiento de los cupos de agua, necesarios en épocas de sequía y para evitar fraudes al declarar menos superficie de la cultivada.

Aspectos relacionados con el consumo energético

  • Cambio del escenario energético. La supresión de las tarifas especiales de riego una vez ejecutado los proyectos ha derivado en un incremento de los costes de energéticos puesto que las premisas de partida ya no se cumplen.
  • En aquellas redes que trabajan con turnos estos se han hecho sin criterios de eficiencia energética. Generalmente, los turnos los ha realizado el personal de campo de forma empírica.
  • No se tienen equipos para la monitorización del agua y la energía. Esto implica no poder calcular la eficiencia hídrica y energética para hacer un seguimiento regular que permita detectar puntos ineficientes del sistema.

Necesidad de vincular la modernización de las infraestructuras y los procesos de gestión

Si se desean obtener los beneficios asociados a la masiva transformación de las zonas regables, el proceso de modernización de las infraestructuras debe ir necesariamente unido a la modernización integral de las estructuras de gestión.

Así, de acuerdo con la experiencia de Moval Agroingeniería®, el desarrollo conjunto y coordinado de ambos procesos de modernización ha permitido, en las Comunidades de Regantes en los que se ha llevado a cabo, establecer las bases requeridas para la profesionalización de su servicio de riego; esto último, además, permite a estas Comunidades de Regantes pasar de un estado “reactivo” permanente, a un estado “proactivo”, en el cual son capaces de alcanzar nuevas metas, prestando más y mejores servicios a los comuneros y realizando un uso más eficiente de todos los recursos que emplean. Desde Moval Agroingeniería® consideramos que este es el camino a seguir para la implementación de una gestión eficiente de los regadíos.

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