El Consejo de Ministros ha aprobado este martes la declaración de urgente ocupación de los terrenos, bienes y derechos afectados por las obras de la nueva estación depuradora de aguas residuales (EDAR) de Silvouta, en Santiago de Compostela. El pasado día 5 de septiembre la sociedad mercantil est...
El Consejo de Ministros ha aprobado este martes la declaración de urgente ocupación de los terrenos, bienes y derechos afectados por las obras de la nueva estación depuradora de aguas residuales (EDAR) de Silvouta, en Santiago de Compostela.
El pasado día 5 de septiembre la sociedad mercantil estatal Aguas de las Cuencas de España (Acuaes), que pertenece al Ministerio para la Transición y el Reto Demográfico, licitó el nuevo contrato de ejecución de las obras de esta depuradora por un total de 53,9 millones de euros.
Todo ello después de que el pasado mes de julio, el Gobierno central resolviese el contrato adjudicado en el año 2021 debido al incremento de los precios experimentado en el mercado desde entonces y a la aparición de gastos no previstos que era necesario incluir en el proyecto.
El plazo del contrato licitado en septiembre es de 27,5 meses más un mes para la elaboración del plan integrado de gestión de obras para la ejecución de esta nueva depuradora para la ciudad de Santiago y parte de su comarca, que acumula años de retrasos.
Acuaes explicó en septiembre que estima que el contrato quedará adjudicado en diciembre para que a principios de 2024 se inicien los trabajos, cuya conclusión no llegará hasta mayo de 2026. La actual depuradora fue construida en 1982 y ampliada diez años más tarde y ha centrado controversias políticas a lo largo de los últimos 20 años por su remodelación o traslado a otra ubicación.
El gobierno bipartito que gobernó la capital gallega en la primera década de los años 2000 decidió construir la nueva EDAR para la ciudad en A Silvouta, un proyecto que fue desechado con la llegada a la Alcaldía del popular Gerardo Conde Roa.
La etapa al frente del ayuntamiento santiagués de Compostela Aberta rechazó la idea de construir una nueva depuradora en O Souto y recuperó la propuesta de que se mantuviese en A Silvouta.
El contrato incorpora además la explotación de la actual EDAR durante un máximo de 19,5 meses durante la construcción, más seis meses durante la fase de puesta en marcha, por un importe de 12.523.935 euros, que será sufragado desde el inicio por el ayuntamiento.
Está previsto que el proyecto sea cofinanciado por los fondos Next Generation de la Unión Europea, en virtud del convenio de colaboración que ACUAES, la Xunta de Galicia y el Ayuntamiento de Santiago de Compostela firmaron el 5 de febrero de 2021 para la ejecución, financiación y explotación de la instalación.



