Entrevistas

«Cambiar a Filtralite es un proceso sencillo que aporta beneficios tanto técnicos como operativos»

«Cambiar Filtralite es proceso sencillo que aporta beneficios tanto técnicos como operativos»

Filtralite comparte una entrevista con Geir Norden, especialista en I+D, y Jaran Wood, gerente de medioambiente, sobre cómo Filtralite ayuda a disminuir las emisiones de CO₂ durante la etapa de filtración en plantas de agua potable y aguas residuales, así como en el pretratamiento para la desalin...

Filtralite comparte una entrevista con Geir Norden, especialista en I+D, y Jaran Wood, gerente de medioambiente, sobre cómo Filtralite ayuda a disminuir las emisiones de CO₂ durante la etapa de filtración en plantas de agua potable y aguas residuales, así como en el pretratamiento para la desalinización. Asimismo, destacan cómo Filtralite contribuye a mejorar el rendimiento de las plantas gracias a su alta porosidad, bajo peso e inigualable durabilidad.

P.- ¿Cuál es la principal ventaja de Filtralite frente a la arena en cuanto a filtración y beneficios ambientales?

Geir Norden (G.N.): La principal ventaja de Filtralite frente a la arena radica en varios aspectos clave tanto de la filtración como del impacto ambiental. Filtralite tiene una alta capacidad de retención, lo que se traduce en ciclos de filtración más largos y lavados menos frecuentes. Esto no solo reduce el desperdicio de agua al minimizar la captación del medio natural, sino que también disminuye el consumo energético.

Su alta porosidad y superficie específica mejoran aún más la eficiencia de la filtración, permitiendo a Filtralite capturar más sólidos y contaminantes que la arena. Su baja densidad facilita una rápida expansión durante el lavado, haciendo que el proceso de limpieza sea más eficiente.

Jaran Wood (J.W.): Además, Filtralite permite una alta velocidad de filtración del agua, lo que reduce el número de filtros necesarios y el tamaño de las plantas, disminuyendo potencialmente las necesidades de infraestructura hasta en un 50%. Esto se traduce en una huella de carbono significativamente menor y un impacto ambiental menor frente a los sistemas de filtración con arena.

«La alta porosidad y superficie específica de Filtralite mejoran la eficiencia de la filtración, lo que permite retener más sólidos suspendidos y contaminantes»

P.- ¿Existen beneficios adicionales?

J.W.: Sí, hay beneficios adicionales al usar Filtralite en lugar de arena, especialmente en cuanto a gasto operativo y de inversión (OPEX y CAPEX). En cuanto al OPEX, Filtralite reduce el consumo de energía gracias a sus propiedades de filtración, que requieren menos energía para los lavados. Además, la necesidad de menos lavados reduce el consumo de agua, disminuyendo aún más los costes operativos.

Desde la perspectiva del CAPEX, Filtralite genera ahorros al requerir bombas y otros equipos más pequeños, gracias a su alta capacidad de retención y porosidad. Esto reduce la necesidad de infraestructuras de mayor tamaño, disminuyendo así los costes de inversión.

"Filtralite tiene una alta capacidad de retención, lo que se traduce en ciclos de filtración más largos y lavados menos frecuentes, que requieren menos agua"

G.N.: Además, la capacidad de Filtralite para prolongar los ciclos de filtración y reducir los lavados permite construir plantas más compactas, lo que se traduce en instalaciones más pequeñas y menores costes globales. La mayor eficiencia operativa también aumenta la capacidad de producción y mejora el retorno de la inversión, haciendo de Filtralite una opción más rentable frente a la arena.

R.- ¿Cuáles son las principales fuentes de emisiones de CO₂ en el proceso de filtración con arena?

J.W.: Las principales fuentes de emisiones de CO₂ en el proceso de filtración con arena provienen de varias etapas del ciclo de vida de la arena. En primer lugar, la extracción de arena requiere un consumo energético significativo, ya que implica operaciones de minería a gran escala, a menudo con maquinaria pesada que emite CO₂. En segundo lugar, el transporte de la arena hasta las plantas de filtración genera emisiones adicionales, especialmente porque la arena es mucho más pesada que alternativas como Filtralite, con lo que aumenta la huella de carbono asociada a su transporte.

Otro factor es el agotamiento de los recursos de arena a nivel mundial. A medida que las fuentes fácilmente accesibles se vuelven escasas, se necesitan métodos de extracción que consumen más energía, lo que agrava el impacto ambiental. En contraste, Filtralite, gracias a su menor peso, ayuda a reducir las emisiones relacionadas con el transporte y se presenta como una alternativa más sostenible ante la creciente escasez de arena.

P.- ¿Cómo se comparan las emisiones de Filtralite con las de la arena?

G.N.: Aunque la producción de Filtralite genera más emisiones de CO₂ inicialmente, el uso de arena, de mayor peso, implica impactos aún mayores, como la necesidad de lavados más intensos, que requieren más energía y bombas más grandes, con lavados más frecuentes y una mayor superficie de filtración.

J.W.: Además, los recursos de arcilla para filtración son prácticamente ilimitados en comparación con los de arena. Con 1 m³ de arcilla en bruto, producimos 5 m³ de producto final.

P.- ¿Cómo se compara la vida útil de Filtralite con la de la arena en cuanto a reducir el reemplazo de material y las emisiones asociadas?

J.W.: La vida útil de Filtralite es mucho más larga que la de la arena, lo que contribuye a disminuir la necesidad de reemplazar el material y las emisiones asociadas a lo largo del tiempo. Aunque Filtralite puede tener una huella de carbono inicial más alta debido a su proceso de producción, su mayor durabilidad compensa con creces este impacto a medio y largo plazo.

"Filtralite permite una alta velocidad de filtración del agua, lo que reduce el volumen de medio filtrante requerido"

Filtralite suele durar unos treinta años, mientras que la arena generalmente tiene una vida útil de quince a veinte años. Otros materiales, como la antracita, pueden durar incluso menos, a menudo entre dos y diez años. Esta mayor longevidad significa que Filtralite no necesita reemplazarse con tanta frecuencia, lo que reduce la cantidad de material necesario a largo plazo y, por consiguiente, las emisiones de CO₂ asociadas al su reemplazo y transporte.

Después de aproximadamente dos años, el ahorro de energía y agua que resultan de la mayor eficiencia de filtración de Filtralite y de la reducción de lavados comienzan a superar las emisiones iniciales de CO₂. Con el tiempo, estos ahorros operativos, combinados con la durabilidad de Filtralite, llevan a una reducción neta de las emisiones de CO₂.

G.N.: De hecho, el Filtralite producido hace treinta años sigue en funcionamiento, lo que demuestra su gran longevidad y subraya aún más los beneficios ambientales de reducir el reemplazo de material. Así, aunque Filtralite pueda tener inicialmente un mayor impacto ambiental, su larga vida útil y mayor eficiencia operativa generan ahorros significativos tanto en energía como en emisiones de CO₂.

P.- ¿Filtralite requiere menos mantenimiento? ¿Cómo influye eso en las emisiones totales?

G.N.: El medio filtrante necesita cambiarse con menos frecuencia, lo que significa menos mantenimiento de los filtros. También hay menor necesidad de material nuevo, y, por tanto, menos transporte y menos extracción.

P.- ¿El uso de Filtralite influye en el consumo de energía durante el proceso de filtración? Si es así, ¿de qué manera?

J.W.: Sí, Filtralite requiere menos mantenimiento que la arena gracias a su mayor eficiencia y vida útil más larga. Esto reduce el uso de energía en lavados y la frecuencia de reemplazo del material, lo que a su vez disminuye las emisiones por transporte y la extracción de materias primas. En general, Filtralite genera menores emisiones de CO₂ a medio plazo, ya que reduce tanto los impactos operativos como los relacionados con los materiales.

P.- ¿Cómo influyen las distancias y los métodos de transporte en las diferencias de emisiones de CO₂?

G.N.: Las distancias y los métodos de transporte influyen en las emisiones de CO₂, y en este aspecto Filtralite resulta más eficiente que la arena. Su menor peso permite cargar los camiones al máximo, mientras que los de arena a menudo solo pueden llenarse hasta una cuarta parte por las limitaciones de peso, lo que obliga a realizar más viajes y aumenta las emisiones. Además, la arena no siempre está disponible localmente, por lo que suele transportarse a largas distancias, lo que incrementa las emisiones de CO₂. Filtralite, en cambio, favorece métodos de transporte intermodales y eficientes —como tren o barco— para reducir aún más su huella ambiental.

P.- ¿Cómo se traduce el mejor rendimiento —si es el caso— en beneficios ambientales, como la reducción del uso de reactivos?

J.W.: Un mejor rendimiento, como la elevada eficiencia de filtración de Filtralite, puede traducirse en importantes beneficios ambientales, entre ellos la reducción en el uso de reactivos. Por ejemplo, Filtralite puede reemplazar ciertos reactivos utilizados en procesos de filtración tradicionales al favorecer la biofiltración en el tratamiento de potabilización. Esto es especialmente útil para eliminar contaminantes como manganeso y hierro. Al reducir la necesidad de tratamientos químicos, Filtralite ayuda a minimizar los residuos, el consumo energético y la contaminación ambiental, lo que conduce a un proceso de tratamiento de agua más sostenible.

"Gracias a su menor peso, Filtralite ayuda a reducir las emisiones relacionadas con el transporte y es un recurso más sostenible que la arena"

P.- ¿Existen consideraciones técnicas o logísticas al cambiar de arena a Filtralite?

G.N.: No existen inconvenientes al cambiar de arena a Filtralite. En cuanto a la adaptación de plantas existentes, el aumento de contaminantes y materia orgánica en el agua, debido al cambio climático y las actividades humanas, hace de Filtralite una mejor opción, ya que trata estos contaminantes de manera más eficaz. La modernización de sistemas de arena a Filtralite supone una transición sencilla, con ventajas directas como mayor eficiencia de filtración y una vida útil más larga. En general, cambiar a Filtralite es un proceso fluido que aporta beneficios tanto técnicos como operativos.

P.- ¿Existen certificaciones o normas que validen las afirmaciones medioambientales de Filtralite?

J.W.: Sí, las afirmaciones medioambientales de Filtralite están validadas por varias certificaciones y normas reconocidas. En particular, la ISO 14001 (Gestión Ambiental) e ISO 9001 (Gestión de Calidad) están implementadas, garantizando que Filtralite cumpla con rigurosos estándares ambientales y de calidad, y en el futuro podremos proporcionar Declaraciones Ambientales de Producto (EPD) específicas por proyecto para el medio filtrante. Además, para garantizar una calidad del agua óptima, sometemos el medio filtrante a pruebas estrictas para todo tipo de contaminantes a través de organismos certificados.

Asimismo, Saint-Gobain —el fabricante— se ha comprometido a reducir sus emisiones de CO₂ para 2050, lo que refleja su apuesta por la sostenibilidad. La empresa también tiene un fuerte compromiso con la responsabilidad social, reforzando aún más los beneficios ambientales y éticos del uso de Filtralite.

Estas certificaciones y compromisos validan el impacto ambiental de Filtralite y demuestran su alineación con los objetivos globales de sostenibilidad y con la meta de Saint-Gobain de «hacer del mundo un lugar mejor».

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