Los microplásticos (partículas de menos de 5mm.) se han constatado como un problema palpable en la contaminación tanto de aguas continentales como marinas. Llegan al medio ambiente porque se emplean en todo tipo de productos, como es el caso de los cosméticos donde se añaden por su función exfoli...
Los microplásticos (partículas de menos de 5mm.) se han constatado como un problema palpable en la contaminación tanto de aguas continentales como marinas. Llegan al medio ambiente porque se emplean en todo tipo de productos, como es el caso de los cosméticos donde se añaden por su función exfoliante, o porque se debido a la descomposición de piezas de plásticos más grandes o por el desgaste de productos.
La Comisión Europea ha comenzado a trabajar seriamente para combatir este tipo de contaminación a través de varios instrumentos que se detallan en la reciente presentación de la Estrategia europea sobre plásticos en una economía circular (actualmente está en información pública), restringiendo su uso intencional a través del Reglamento de Registro, Evaluación, Autorización y Restricción de Sustancias Químicas (REACH), considerando las opciones que puede ofrecer el etiquetado, los requisitos mínimos para el diseño y la durabilidad del producto, métodos para evaluar cantidades y vías de generación de microsplásticos al medio ambiente, además de financiación para generar líneas de investigación e innovación específicas.
Otros productos aun más pequeños que los microplásticos son los nanomateriales. La Fundación Conama, a través del grupo de trabajo GT-13 Oportunidades y retos de los nanomateriales creado en 2016, abordó la nanotecnología como un mercado floreciente y dinámico que está generando multitud de tecnologías y productos de consumo, pero que también comporta riesgos para el medio ambiente y la salud, cuya evaluación se ve dificultada por el vacío de conocimientos en la información disponible.
En el documento generado por este Grupo de Trabajo se puede obtener una información del estado del arte de la nanotecnología en diferentes áreas de aplicación, aspectos sobre su seguridad y la identificación de los retos clasificados en distintos ámbitos.
El agua es un vector esencial en el transporte de este tipo de contaminación que llega hasta nuestros mares, nuestras playas e incluso de vuelta a nuestra alimentación, sin conocer bien sus consecuencias para la salud. Prevenir y vigilar este tipo de contaminación debe ser uno de los elementos nuevos de atención que el sector del agua debe colaborar mediante la investigación y el desarrollo de nuevas formas de detección y corrección
En Conama 2018 se seguirá analizando y debatiendo sobre cómo abordar esta problemática. Actualmente, la Fundación Conama ha abierto un proceso de participación pública abierto hasta el 31 de enero próximo. Se están propuestas de interés y sugerencias de todos los sectores implicados en la sostenibilidad, para diseñar el conjunto de grupos de trabajo y comités que se lanzarán en los próximos meses y prepararán el programa del próximo congreso Conama.




