¿Podrían inundarse los terrenos donde se construirá el ATC?

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Sobre la Entidad

Águeda García de Durango
Responsable de Contenidos y Comunidad en iAgua.
  • Imagen de los terrenos tomada por Enresa el pasado abril
  • Enresa considera que la zona en Villar de Cañas es la idónea para la constuccióndel ATC.
  • La Plataforma conrta en ATC alerta de los problemas del suelo.

Según una noticia aparecida en el diario “El Mundo”, Francisco Gil-Ortega, el presidente de Enresa (entidad gestora de los residuos nucleares de muy baja, baja y media y alta actividad en España), ha afirmado durante unas jornadas en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo que el emplazamiento donde se construirá el futuro Almacén Temporal Centralizado no es peligroso. El máximo responsable de Enresa ha hecho estas declaraciones en relación a las informaciones que advierten del peligro de inundación de la zona de Villar de Cañas, donde la pasada primavera el desbordamiento del río Záncara puso en alerta a varios colectivos.

Enresa insiste en la baja permeabilidad del suelo circundante.

Cabe recordar que Enresa ya desmintió en su momento estos hechos. El pasado abril, cuando tuvo lugar la crecida del Záncara (situado a 500 m de la parcela) provocada por las intensas precipitaciones, la compañía confirmó que los terrenos en los que se construirá el ATC no resultaron afectados por la inundación, al estar a mayor altura que el río. Además, según un estudio previo de inundaciones (en el que se contemplaba un escenario de caudal de 3.000 metros cúbicos por segundo, muy por encima del registrado aquellos días), estas condiciones no afectarían a la construcción.

Sin embargo, la afirmación de Francisco Gil-Ortega ha sido criticada por falta de contundencia: “los estudios dicen que es prácticamente imposible (que se inunden los terrenos)”. Al ser cuestionado por el “prácticamente”, ha subrayado que "es imposible, está a 600 metros y pico sobre el nivel del mar. Si hubiese alguna posibilidad, desde luego que no lo haríamos allí", según recoge la nota de El Mundo.

Plataforma contra el ATC

La Plataforma contra el ATC, principal opositor al proyecto de construcción del cementerio nuclear, sostiene que el emplazamiento escogido, a pesar de no haber resultado inundado, tiene ese riesgo inherente. También apostillan que el terreno, de carácter yesífero, presenta una serie de problemas geomorfológicos, que han sido incluso reconocidos por Enresa en el pliego de prescripciones técnicas:

  • Página 122. “Riesgos geomorfológicos: Hay que señalar como riesgo de mayor entidad en el emplazamiento la existencia de formas kársticas, desarrolladas en yesos".
  • Página 123: "...la existencia de yesos en alguno de los emplazamientos propuestos es una condición desfavorable de cierta relevancia, de posibles consecuencias no despreciables. Los yesos son materiales potencialmente carstificables por disolución; lo cual a su vez puede generar subsidencias y colapsos, que evidentemente son un riesgo geotécnico relevante. De hecho, en el plano geomorfológico de la hoja 661 del MAGNA se ha cartografiado alguna dolina (posible subsidencia por colapso del terreno al haberse disuelto previamente un cierto volumen de yeso) en la misma formación yesífera en la que se encuentra el emplazamiento (...). Se espera que el nivel freático general bajo el emplazamiento esté bastante profundo, y que no afecte a la potencial obra de un ATC. No obstante, puede haber algún flujo de agua temporal y de muy poco caudal a través de los depósitos cuaternarios superficiales."

Para minimizar estos riesgos, se realizan numerosos sondeos. De esta manera, se descarta la existencia de cavidades y se evalúa la profundidad del nivel freático. En el caso de que este último estuviera cercano a las superficie (aumenta por las lluvias), podría darse el caso de contaminación a acuíferos (la Plataforma menciona la conexión del acuífero de Sierra de Altomira con el acuífero 23 de Las Tablas de Daimiel), además de problemas en la construcción.

Ante esto, los estudios hidrogeológicos llevados a cabo por Enresa insisten en la baja permeabilidad del suelo circundante, así como la “no inundabilidad” de los terrenos “ni en el caso de máxima avenida en 500 años, ni en el caso de la máxima precipitación probable”.

Todas estas informaciones, independientemente de su fiabilidad, solo pueden comprobarse en la práctica. De momento, se prevé que la construcción del ATC esté finalizada en 2018.

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