Hoy es el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación 2013, no dejes que nuestro futuro se seque

368
0
368

Temas

  • El objetivo es concienciar al mundo de los riesgos de la sequía y la escasez de agua.

(ONU) El agua dulce es valiosa. De toda el agua en la tierra, sólo el 2,5% es agua dulce. Y de toda esta agua dulce, sólo se puede usar menos del 1 por ciento para los ecosistemas y los seres humanos. Cuando la demanda de agua supera la oferta disponible, se traduce en escasez, lo que afecta particularment a las zonas de tierras secas.

El objetivo del Día Mundial de Lucha contra la Desertificación 2013 es concienciar al mundo de los riesgos de la sequía y la escasez de agua en las tierras secas y en otras partes del planeta y subrayar la importancia de mantener suelos saludables. Es parte de los objetivos del programa de Río+20 y del programa de desarrollo sostenible para después de 2015.

De toda el agua en la tierra, sólo el 2,5% es agua dulce.

El lema de este año, "No dejes que nuestro futuro se seque", pide adoptar medidas para preparar y anticipar la escasez de agua, la desertificación y la sequía. La idea es que todos somos responsables de la conservación y del uso sostenible del agua y de la tierra. Existen soluciones a los graves problemas de escasez de recursos naturales y la degradación de las tierras no tiene por qué poner en peligro nuestro futuro.

En 1994, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el 17 de junio como el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía (resolución 49/115) para fomentar la conciencia pública sobre el tema, así como también la puesta en acción de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) en aquellos países afectados ya sea por graves sequías, por desertificación, o por ambas, en particular en Africa.

Mensaje del Secretario General en el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía: No dejemos que se seque nuestro futuro

Bajo el lema de "No dejemos que se seque nuestro futuro", este año, el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía está dedicado a poner de relieve los riesgos mundiales que entrañan la sequía y la escasez de agua. Los costos sociales, políticos y económicos de la sequía son evidentes de Uzbekistán al Brasil, del Sahel a Australia. En mayo, Namibia declaró el estado de emergencia nacional a causa de la sequía y el 14% de su población sufría inseguridad alimentaria. En 2012, los Estados Unidos de América padecieron su peor sequía desde los años cincuenta, que afectó al 80% de las tierras de cultivo. En 2011, la sequía en el Cuerno de África —la peor desde principios de los años noventa— afectó a casi 13 millones de personas.

En el último cuarto de siglo, ha aumentado la propensión a la sequía en el mundo y se prevé que, como consecuencia del cambio climático, las sequías afectarán a más zonas y serán más intensas y frecuentes. Los efectos a largo plazo de la sequía prolongada en los ecosistemas son profundos y aceleran la degradación del suelo y la desertificación, lo que, entre otras consecuencias, conlleva el empobrecimiento y el riesgo de que se produzcan conflictos locales por el control de los recursos hídricos y las tierras productivas.

En el último cuarto de siglo, ha aumentado la propensión a la sequía en el mundo.

Es difícil evitar la sequía, pero sí se puede mitigar sus efectos. Dado que la sequía rara vez respeta las fronteras nacionales, exige una respuesta colectiva. El precio de estar preparados es mínimo en comparación con el costo del socorro de emergencia. Así pues, en vez de concentrarnos en gestionar las crisis, demos prioridad a prepararnos para las sequías y aumentar la resiliencia poniendo en práctica plenamente los resultados de la Reunión de Alto Nivel sobre las Políticas Nacionales de Respuesta a la Sequía celebrada en Ginebra el pasado mes de marzo.

En este Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, insto a la comunidad internacional a que responda al llamamiento que se hizo el año pasado en la Conferencia sobre el Desarrollo Sostenible (Río+20) de evitar y revertir la degradación del suelo. Si conservamos las tierras áridas, podremos proteger los recursos hídricos esenciales, promover la seguridad nutricional y alimentaria y reducir la extrema pobreza.

Comentarios