La Comisión Europea ha abierto procedimientos de infracción contra Estonia y Austria por no haber transpuesto correctamente la Directiva relativa a la calidad de las aguas destinadas al consumo humano (Directiva (UE) 2020/2184) a su legislación nacional. Esta Directiva es un elemento clave de los esfuerzos de la UE por mejorar la resiliencia hídrica y alcanzar el objetivo de contaminación cero, garantizando que los ciudadanos de toda Europa tengan acceso a agua potable segura y de alta calidad. La Comisión ha enviado cartas de emplazamiento a ambos Estados miembros, lo que marca el primer paso del procedimiento de infracción de la UE. Los Estados miembros debían adaptar su legislación nacional a la Directiva antes del 12 de enero de 2023, pero los controles de conformidad revelaron varias deficiencias. En el caso de Estonia, la Comisión identificó carencias relacionadas con: las medidas que deben adoptarse en caso de peligro potencial para la salud humana derivado del agua de consumo, la conformidad de los materiales en contacto con el agua potable, y el cumplimiento de las obligaciones relativas al enfoque basado en el riesgo establecido en la Directiva. En cuanto a Austria, la Comisión señaló incumplimientos relativos a: las obligaciones generales y los estándares de calidad en uno de los Estados federados austriacos (Carintia), la transposición de las normas sobre evaluación y gestión del riesgo en las zonas de captación, los sistemas de suministro y las redes de distribución, y las obligaciones de vigilancia e información al consumidor, incluida la exigencia de que los operadores publiquen la información en línea. Ambos países disponen ahora de dos meses para responder a la Comisión y subsanar las deficiencias detectadas. Si las respuestas no resultan satisfactorias, la Comisión podrá continuar el procedimiento mediante la emisión de dictámenes motivados, el siguiente paso formal en el proceso de infracción. La Directiva refundida relativa a la calidad de las aguas destinadas al consumo humano, adoptada en 2020, refuerza la protección de la salud pública mediante la actualización de las normas de calidad del agua, el tratamiento de contaminantes emergentes como los disruptores endocrinos y los microplásticos, y el establecimiento de normas para un agua del grifo más limpia y segura en toda la Unión Europea.
La Comisión Europea ha abierto procedimientos de infracción contra Estonia y Austria por no haber transpuesto correctamente la Directiva relativa a la calidad de las aguas destinadas al consumo humano (Directiva (UE) 2020/2184) a su legislación nacional. Esta Directiva es un elemento clave de los esfuerzos de la UE por mejorar la resiliencia hídrica y alcanzar el objetivo de contaminación cero, garantizando que los ciudadanos de toda Europa tengan acceso a agua potable segura y de alta calidad.
La Comisión ha enviado cartas de emplazamiento a ambos Estados miembros, lo que marca el primer paso del procedimiento de infracción de la UE. Los Estados miembros debían adaptar su legislación nacional a la Directiva antes del 12 de enero de 2023, pero los controles de conformidad revelaron varias deficiencias.
En el caso de Estonia, la Comisión identificó carencias relacionadas con:
- las medidas que deben adoptarse en caso de peligro potencial para la salud humana derivado del agua de consumo,
- la conformidad de los materiales en contacto con el agua potable, y
- el cumplimiento de las obligaciones relativas al enfoque basado en el riesgo establecido en la Directiva.
En cuanto a Austria, la Comisión señaló incumplimientos relativos a:
- las obligaciones generales y los estándares de calidad en uno de los Estados federados austriacos (Carintia),
- la transposición de las normas sobre evaluación y gestión del riesgo en las zonas de captación, los sistemas de suministro y las redes de distribución, y
- las obligaciones de vigilancia e información al consumidor, incluida la exigencia de que los operadores publiquen la información en línea.
Ambos países disponen ahora de dos meses para responder a la Comisión y subsanar las deficiencias detectadas. Si las respuestas no resultan satisfactorias, la Comisión podrá continuar el procedimiento mediante la emisión de dictámenes motivados, el siguiente paso formal en el proceso de infracción.
La Directiva refundida relativa a la calidad de las aguas destinadas al consumo humano, adoptada en 2020, refuerza la protección de la salud pública mediante la actualización de las normas de calidad del agua, el tratamiento de contaminantes emergentes como los disruptores endocrinos y los microplásticos, y el establecimiento de normas para un agua del grifo más limpia y segura en toda la Unión Europea.




