Juan Carlos Suárez-Quiñones, consejero de Fomento y Medio Ambiente de Junta de Castilla y León, ha intervenido en la segunda de las tres sesiones sobre Planes de Inversión de las Comunidades Autónomas que dedica INVESTAGUA a lo largo de sus dos semanas de celebración, y que ha tenido lugar este m...
Juan Carlos Suárez-Quiñones, consejero de Fomento y Medio Ambiente de Junta de Castilla y León, ha intervenido en la segunda de las tres sesiones sobre Planes de Inversión de las Comunidades Autónomas que dedica INVESTAGUA a lo largo de sus dos semanas de celebración, y que ha tenido lugar este martes día 13 de abril.
Durante su intervención, Juan Carlos Suárez-Quiñones ha expuesto las políticas, planes y programas de inversión para infraestructuras hidráulicas en el corto y medio plazo que se están llevando a cabo desde la Junta de Castilla y León.
Así, Juan Carlos Suárez-Quiñones se ha centrado en dos políticas fundamentales en Castilla y León: abastecimiento y depuración, dos retos a abordar en la tercera región más grande de Europa.
“El responsable en materia de agua es la administración local, diputaciones o municipios, y nosotros actuamos como apoyo secundario” auxiliando a las entidades locales, ha explicado.

En relación al abastecimiento, “hemos tenido que acometer con fondos propios las actuaciones de abastecimiento” desde que en 2014 estas actuaciones dejaron de ser elegibles para fondos europeos. Antes de 2014, “en esta época de fondos europeos, apostamos por abastecimientos mancomunados, que facilitan y abaratan la explotación, y las cargas de los usuarios también se abaratan”.
También ha contado que “optamos por infraestructuras de captaciones superficiales, lo que nos ha permitido satisfacer la demanda de agua de boca”. Hay que tener en cuenta que “hay gran desigualdad en los 2.248 municipios, 6.200 núcleos de población” y por esa desigualdad poblacional, “nos centramos en la población rural”.
“Con los fondos propios (que se emplean desde 2014), hemos buscado una intervención más selectiva de la Junta, ahí donde había problemas de calidad y cantidad”. Uno de los problemas más frecuente en la región es la presencia de arsénico en aguas subterráneas, donde el Gobierno hace “captaciones, depósitos… para resolver esos problemas de calidad”. En relación a los nitratos, “si bien Castilla y León tiene un campo muy profesionalizado, tenemos un acuerdo para cumplir la protección frente a los nitratos”, además de consolidar “una línea de ayudas a las diputaciones para actuar de forma rápida a situaciones de escasez y contaminación”.
Sobre el turismo, donde Castilla y León es líder en turismo de interior, el Gobierno tiene varias líneas de actuación para resolver los problemas puntuales de cantidad de agua para consumo: “Tenemos una línea de ayudas a la Diputación, y la propia Junta también realiza actuaciones para suministrar agua y solventar problemas de abastecimiento y calidad de agua (captaciones provisionales, sondeos, tratamiento de agua…)”.
Otro de los retos a los que hace frente, según el consejero, es las tuberías con “fibrocemento (amianto). Tenemos un programa de apoyo a las diputaciones para financiar el cambio de tuberías con presupuesto propio, aunque bien es cierto que si no hay rotura el riesgo es bajo”.
En materia de depuración, “Castilla y León tiene el reto de que los vertidos en nuestros ríos cumplan con la calidad de la directiva. Este reto lo estamos acometiendo con un importante esfuerzo. Lo abordamos en tres puntos” según el número de habitantes equivalentes.
En este sentido, Juan Carlos Suárez-Quiñones ha detallado que en los municipios de “más de 2.000 habitantes equivalentes, hemos hecho un esfuerzo para culminar la depuración de los municipios de Castilla y León”. Esto se hizo de acuerdo con el Gobierno estatal, y “hoy podemos decir que el 98,3% de las necesidades de depuración de los municipios de Castila y León está cubierta”.

Para los núcleos de entre 500 y 2.000 y habitantes equivalentes, “hemos detectado más de 300 depuradoras” que hay que construir. “El coste está en torno a 150 millones de euros, y nos hemos puesto de acuerdo con diputaciones y ayuntamientos. La financiación (de estas infraestructuras) se distribuirá entre un 40% la Junta (a fondo perdido), 40% diputaciones y 20% ayuntamientos”.
Juan Carlos Suárez-Quiñones ha contado que “el 40% que ponen las diputaciones lo financiamos desde la Junta a 10 años para la diputación, y a 25 para el caso del 20% de los ayuntamientos. Con una condición: estas infraestructuras serán propiedad de la Junta, que además las explotará y mantendrá durante 25 años a través de SOMACYL. Esto lo hemos hecho para evitar el riesgo de falta de mantenimiento. A los 25 años, se la entregaremos al ayuntamiento”.
“En esta legislatura pondremos en marcha más de 300 depuradoras”, ha matizado. El objetivo es que los municipios de más de 500 habitantes tengan sus aguas depuradas.
El último escalón son los núcleos de menos de 500 habitantes equivalentes. Así, ha detallado que se están planificando estas obras, para dejarlas preparadas para la próxima legislatura: “Trabajamos para que en 2027 Castilla y León no vierta aguas residuales sin depurar a sus ríos”, ha sentenciado.
Aparte, sobre los espacios protegidos, Juan Carlos Suárez-Quiñones ha comentado que “tenemos un especial compromiso con las infraestructuras de depuración en estos espacios”. Además, “más de 3 millones visitan estos espacios naturales, y por ello ahí nos encargamos de realizar el 100% de las infraestructuras hidráulicas (depuradoras)”. Las que están planificadas se valoran en “4 o 5 millones de euros de inversión”. También la Junta paga en 50% del coste de la duración de los municipios enclavados en estos espacios naturales.
En relación a los fondos europeos, Juan Carlos Suárez-Quiñones ha explicado que “hemos hecho nuestro propio plan de recuperación, que comprende 4.200 millones, y comprende dos proyectos para esta consejería. Esto, que financiamos con fondos propios, pretendemos que lo financien los fondos europeos”.
Para finalizar, ha incidido en que “hay que reconocer el trabajo que ha hecho el sector para el mantenimiento de estas infraestructuras” durante la pandemia. Así, Juan Carlos Suárez-Quiñones ha agradecido el trabajo realizado por el personal para mantener los servicios esenciales, entre los que se encuentran los de agua.




