Los lagos juegan un papel fundamental en la eliminación del nitrógeno y en la mejora de la calidad del agua, pero su eficiencia varía según la cantidad de nitrógeno que reciben y sus características ecológicas. Un reciente estudio publicado en Nature Communications ha analizado 5.768 lagos a nivel global, utilizando modelos de teledetección para establecer un balance de nitrógeno (N) y determinar la relación entre la gestión de las cuencas hidrográficas y la mejora de la calidad del agua. Para llevar a cabo este análisis, los investigadores desarrollaron un modelo basado en datos satelitales que estima la eliminación de nitrógeno en los lagos, vinculando variables clave como la concentración de carbono disuelto, nitrógeno y oxígeno disuelto, además de la temperatura del agua. El estudio señala que si se aplican estrategias de reducción de nitrógeno en cuencas hidrográficas con alta eficiencia de eliminación, podría lograrse el objetivo de calidad del agua en un 30% menos de tiempo en la mayoría de los lagos Este enfoque permitió a los científicos analizar la eficiencia con la que los lagos eliminan el nitrógeno a través de procesos como la desnitrificación, en la que el nitrato se convierte en nitrógeno gaseoso. Los resultados demostraron que algunos lagos tienen una gran capacidad de autopurificación, mientras que otros, altamente contaminados, apenas pueden reducir los niveles de nitrógeno. La reducción del nitrógeno no tiene un impacto uniforme Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que la relación entre la reducción del nitrógeno en las cuencas hidrográficas y la mejora de la calidad del agua en los lagos no es lineal. Se identificó que una reducción del 30% en la carga de nitrógeno en las cuencas puede mejorar la calidad del agua en más del 70% en lagos con alta eficiencia de eliminación de nitrógeno. Sin embargo, en lagos con baja eficiencia de eliminación de nitrógeno, la reducción del 100% en la entrada de nitrógeno puede no ser suficiente para alcanzar los objetivos de calidad del agua establecidos por la ONU para 2030. a: Entrada neta de N antropogénico en la cuenca (NANI, la principal fuente de carga de N en el lago).b: Tasa anual de eliminación de N en el lago.c: Concentración de N en el agua del lago.d: Proporción de eliminación de N en el lago./Yan, X., Xia, Y., Zhao, X. et al. Coupling nitrogen removal and watershed management to improve global lake water quality. Nat Commun 16, 2182 (2025). El estudio también señala que si se aplican estrategias de reducción de nitrógeno en cuencas hidrográficas con alta eficiencia de eliminación, podría lograrse el objetivo de calidad del agua en un 30% menos de tiempo en la mayoría de los lagos. Implicaciones para la gestión del agua Estos hallazgos tienen importantes implicaciones para la gestión del agua y el diseño de estrategias de restauración de lagos. Actualmente, muchas políticas ambientales abogan por reducciones generales en la aplicación de fertilizantes o mejoras en el tratamiento de aguas residuales. Sin embargo, este estudio demuestra que una estrategia uniforme no es efectiva para todos los ecosistemas acuáticos. En lugar de aplicar restricciones generalizadas, los autores del estudio recomiendan un enfoque más selectivo, priorizando aquellas cuencas en las que la reducción del nitrógeno generará un impacto significativo en la calidad del agua. En contraste, para lagos con baja eficiencia de eliminación de nitrógeno, será necesario combinar la reducción de nitrógeno con otras estrategias, como la remoción de sedimentos contaminados o la restauración de humedales. El desafío de cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible Uno de los aspectos más preocupantes del estudio es que, a pesar de las estrategias de gestión propuestas, al menos 50 lagos altamente contaminados no podrán alcanzar los estándares de calidad del agua de la ONU para 2030, incluso con una reducción total del nitrógeno en sus cuencas. Estos lagos requieren medidas más drásticas, como la dragación de sedimentos, la restauración de ecosistemas acuáticos y la aplicación de tecnologías avanzadas para la eliminación de contaminantes. La investigación enfatiza la necesidad de un enfoque adaptado a cada caso particular, en el que se evalúe la capacidad de cada lago para eliminar el nitrógeno y se implementen soluciones que maximicen la mejora de la calidad del agua con los recursos disponibles. Asimismo, el trabajo representa un gran avance en la comprensión de la dinámica del nitrógeno en los lagos del mundo y cómo una gestión eficiente de las cuencas hidrográficas puede marcar la diferencia en la mejora de la calidad del agua. Con el tiempo corriendo en contra para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la implementación de estrategias inteligentes y personalizadas es clave para garantizar un futuro con agua limpia y saludable para las generaciones venideras.
Los lagos juegan un papel fundamental en la eliminación del nitrógeno y en la mejora de la calidad del agua, pero su eficiencia varía según la cantidad de nitrógeno que reciben y sus características ecológicas. Un reciente estudio publicado en Nature Communications ha analizado 5.768 lagos a nivel global, utilizando modelos de teledetección para establecer un balance de nitrógeno (N) y determinar la relación entre la gestión de las cuencas hidrográficas y la mejora de la calidad del agua.
Para llevar a cabo este análisis, los investigadores desarrollaron un modelo basado en datos satelitales que estima la eliminación de nitrógeno en los lagos, vinculando variables clave como la concentración de carbono disuelto, nitrógeno y oxígeno disuelto, además de la temperatura del agua.
El estudio señala que si se aplican estrategias de reducción de nitrógeno en cuencas hidrográficas con alta eficiencia de eliminación, podría lograrse el objetivo de calidad del agua en un 30% menos de tiempo en la mayoría de los lagos
Este enfoque permitió a los científicos analizar la eficiencia con la que los lagos eliminan el nitrógeno a través de procesos como la desnitrificación, en la que el nitrato se convierte en nitrógeno gaseoso. Los resultados demostraron que algunos lagos tienen una gran capacidad de autopurificación, mientras que otros, altamente contaminados, apenas pueden reducir los niveles de nitrógeno.
La reducción del nitrógeno no tiene un impacto uniforme
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que la relación entre la reducción del nitrógeno en las cuencas hidrográficas y la mejora de la calidad del agua en los lagos no es lineal. Se identificó que una reducción del 30% en la carga de nitrógeno en las cuencas puede mejorar la calidad del agua en más del 70% en lagos con alta eficiencia de eliminación de nitrógeno. Sin embargo, en lagos con baja eficiencia de eliminación de nitrógeno, la reducción del 100% en la entrada de nitrógeno puede no ser suficiente para alcanzar los objetivos de calidad del agua establecidos por la ONU para 2030.

a: Entrada neta de N antropogénico en la cuenca (NANI, la principal fuente de carga de N en el lago).b: Tasa anual de eliminación de N en el lago.c: Concentración de N en el agua del lago.d: Proporción de eliminación de N en el lago./Yan, X., Xia, Y., Zhao, X. et al. Coupling nitrogen removal and watershed management to improve global lake water quality. Nat Commun 16, 2182 (2025).
El estudio también señala que si se aplican estrategias de reducción de nitrógeno en cuencas hidrográficas con alta eficiencia de eliminación, podría lograrse el objetivo de calidad del agua en un 30% menos de tiempo en la mayoría de los lagos.
Implicaciones para la gestión del agua
Estos hallazgos tienen importantes implicaciones para la gestión del agua y el diseño de estrategias de restauración de lagos. Actualmente, muchas políticas ambientales abogan por reducciones generales en la aplicación de fertilizantes o mejoras en el tratamiento de aguas residuales. Sin embargo, este estudio demuestra que una estrategia uniforme no es efectiva para todos los ecosistemas acuáticos.
En lugar de aplicar restricciones generalizadas, los autores del estudio recomiendan un enfoque más selectivo, priorizando aquellas cuencas en las que la reducción del nitrógeno generará un impacto significativo en la calidad del agua. En contraste, para lagos con baja eficiencia de eliminación de nitrógeno, será necesario combinar la reducción de nitrógeno con otras estrategias, como la remoción de sedimentos contaminados o la restauración de humedales.
El desafío de cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible
Uno de los aspectos más preocupantes del estudio es que, a pesar de las estrategias de gestión propuestas, al menos 50 lagos altamente contaminados no podrán alcanzar los estándares de calidad del agua de la ONU para 2030, incluso con una reducción total del nitrógeno en sus cuencas. Estos lagos requieren medidas más drásticas, como la dragación de sedimentos, la restauración de ecosistemas acuáticos y la aplicación de tecnologías avanzadas para la eliminación de contaminantes.
La investigación enfatiza la necesidad de un enfoque adaptado a cada caso particular, en el que se evalúe la capacidad de cada lago para eliminar el nitrógeno y se implementen soluciones que maximicen la mejora de la calidad del agua con los recursos disponibles.
Asimismo, el trabajo representa un gran avance en la comprensión de la dinámica del nitrógeno en los lagos del mundo y cómo una gestión eficiente de las cuencas hidrográficas puede marcar la diferencia en la mejora de la calidad del agua. Con el tiempo corriendo en contra para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la implementación de estrategias inteligentes y personalizadas es clave para garantizar un futuro con agua limpia y saludable para las generaciones venideras.




