Cambio Climático

El deshielo de la Antártida sería irreversible incluso sin más calentamiento, según un estudio

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Un nuevo estudio internacional publicado en la revista Communications Earth & Environment revela que la capa de hielo de la Antártida Occidental podría estar al borde de un colapso irreversible, incluso sin que haya más calentamiento oceánico. Basándose en simulaciones que abarcan los últimos 800.000 años, los investigadores concluyen que un leve aumento en la temperatura del océano —de apenas 0,25 °C respecto a los niveles actuales— sería suficiente para desencadenar una pérdida de hielo masiva y permanente, con un potencial aumento del nivel del mar de más de cuatro metros. El equipo, liderado por científicos del Bjerknes Centre for Climate Research y el Instituto de Investigación del Impacto Climático de Potsdam, utilizó el modelo PISM (Parallel Ice Sheet Model) para reproducir cómo respondió la capa de hielo antártica a los cambios climáticos de ocho ciclos glaciales e interglaciales. A diferencia de los modelos tradicionales, que suelen centrarse en periodos más recientes, este estudio se remonta casi un millón de años para identificar patrones de comportamiento y estabilidad. Umbral cruzado, retorno improbable Uno de los hallazgos más alarmantes es el fenómeno de la “histeresis”: cuando el hielo retrocede más allá de cierto punto, no basta con que las temperaturas desciendan nuevamente para que se recupere. En las simulaciones, una vez que se produce el colapso de los sectores marinos de la Antártida Occidental —especialmente las cuencas del mar de Amundsen y del mar de Weddell—, la recuperación sólo es posible con un enfriamiento de entre 1,25 y 1,5 °C por debajo del nivel actual, algo improbable incluso con políticas climáticas agresivas. El sombreado más oscuro indica mayores proporciones de hielo apoyado en tierra en las instantáneas transitorias (gráficos de la izquierda) o en los estados de equilibrio (gráficos de la derecha). La fila superior corresponde a la temperatura oceánica actual, y la fila inferior a un océano ligeramente más cálido (T₀ = +0,25 °C). /Chandler, D.M., Langebroek, P.M., Reese, R. et al. Antarctic Ice Sheet tipping in the last 800,000 years warns of future ice loss. Commun Earth Environ 6, 420 (2025). https://doi.org/10.1038/s43247-025-02366-2.   Por el contrario, la Antártida Oriental, cuya base está mayoritariamente sobre el nivel del mar, mostró una notable estabilidad durante todos los periodos simulados. Ni siquiera en los interglaciares más cálidos, como el de hace 125.000 años, se observó una pérdida significativa de hielo en esa región. Esto sugiere que el grueso del aumento del nivel del mar observado en el pasado proviene principalmente del colapso intermitente del hielo occidental. El estudio también destaca la importancia del océano como principal agente de cambio. Aunque el aire se calienta más rápidamente, es el agua cálida que circula por debajo de las plataformas de hielo la que erosiona desde abajo y debilita su estructura. Esta dinámica, ya en marcha actualmente, podría estar empujando al sistema hacia un estado de “sobrepaso”, es decir, una situación en la que el colapso ya se ha activado pero sus efectos aún no son plenamente visibles. Aunque el deshielo completo podría llevar siglos o milenios, su carácter irreversible plantea graves implicancias para la planificación costera, las migraciones y la economía global. Los investigadores insisten en que, incluso si se lograra estabilizar la temperatura actual, el proceso podría continuar. Por eso, proponen mejorar la reconstrucción de temperaturas oceánicas pasadas y avanzar en modelos más integrados que capten los detalles del acoplamiento entre hielo, océano y atmósfera. Este viaje al pasado profundo del planeta actúa como una advertencia: los márgenes de seguridad frente al cambio climático son más estrechos de lo que se pensaba. Y aunque la transformación de la Antártida no sea inminente, las decisiones de hoy podrían determinar el paisaje costero del mañana.

Un nuevo estudio internacional publicado en la revista Communications Earth & Environment revela que la capa de hielo de la Antártida Occidental podría estar al borde de un colapso irreversible, incluso sin que haya más calentamiento oceánico. Basándose en simulaciones que abarcan los últimos 800.000 años, los investigadores concluyen que un leve aumento en la temperatura del océano —de apenas 0,25 °C respecto a los niveles actuales— sería suficiente para desencadenar una pérdida de hielo masiva y permanente, con un potencial aumento del nivel del mar de más de cuatro metros.

El equipo, liderado por científicos del Bjerknes Centre for Climate Research y el Instituto de Investigación del Impacto Climático de Potsdam, utilizó el modelo PISM (Parallel Ice Sheet Model) para reproducir cómo respondió la capa de hielo antártica a los cambios climáticos de ocho ciclos glaciales e interglaciales. A diferencia de los modelos tradicionales, que suelen centrarse en periodos más recientes, este estudio se remonta casi un millón de años para identificar patrones de comportamiento y estabilidad.

Umbral cruzado, retorno improbable

Uno de los hallazgos más alarmantes es el fenómeno de la “histeresis”: cuando el hielo retrocede más allá de cierto punto, no basta con que las temperaturas desciendan nuevamente para que se recupere. En las simulaciones, una vez que se produce el colapso de los sectores marinos de la Antártida Occidental —especialmente las cuencas del mar de Amundsen y del mar de Weddell—, la recuperación sólo es posible con un enfriamiento de entre 1,25 y 1,5 °C por debajo del nivel actual, algo improbable incluso con políticas climáticas agresivas.

El sombreado más oscuro indica mayores proporciones de hielo apoyado en tierra en las instantáneas transitorias (gráficos de la izquierda) o en los estados de equilibrio (gráficos de la derecha). La fila superior corresponde a la temperatura oceánica actual, y la fila inferior a un océano ligeramente más cálido (T₀ = +0,25 °C). /Chandler, D.M., Langebroek, P.M., Reese, R. et al. Antarctic Ice Sheet tipping in the last 800,000 years warns of future ice loss. Commun Earth Environ 6, 420 (2025). https://doi.org/10.1038/s43247-025-02366-2.

 

Por el contrario, la Antártida Oriental, cuya base está mayoritariamente sobre el nivel del mar, mostró una notable estabilidad durante todos los periodos simulados. Ni siquiera en los interglaciares más cálidos, como el de hace 125.000 años, se observó una pérdida significativa de hielo en esa región. Esto sugiere que el grueso del aumento del nivel del mar observado en el pasado proviene principalmente del colapso intermitente del hielo occidental.

El estudio también destaca la importancia del océano como principal agente de cambio. Aunque el aire se calienta más rápidamente, es el agua cálida que circula por debajo de las plataformas de hielo la que erosiona desde abajo y debilita su estructura. Esta dinámica, ya en marcha actualmente, podría estar empujando al sistema hacia un estado de “sobrepaso”, es decir, una situación en la que el colapso ya se ha activado pero sus efectos aún no son plenamente visibles.

Aunque el deshielo completo podría llevar siglos o milenios, su carácter irreversible plantea graves implicancias para la planificación costera, las migraciones y la economía global. Los investigadores insisten en que, incluso si se lograra estabilizar la temperatura actual, el proceso podría continuar. Por eso, proponen mejorar la reconstrucción de temperaturas oceánicas pasadas y avanzar en modelos más integrados que capten los detalles del acoplamiento entre hielo, océano y atmósfera.

Este viaje al pasado profundo del planeta actúa como una advertencia: los márgenes de seguridad frente al cambio climático son más estrechos de lo que se pensaba. Y aunque la transformación de la Antártida no sea inminente, las decisiones de hoy podrían determinar el paisaje costero del mañana.

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