La depuradora de Candanchú afronta la recta final de sus trabajos y comenzará en mayo la fase de pruebas, con una ejecución que alcanza ya el 97% de la inversión prevista, superior a los 3,5 millones de euros. La infraestructura, con capacidad para 3.000 habitantes equivalentes, ha supuesto un im...
La depuradora de Candanchú afronta la recta final de sus trabajos y comenzará en mayo la fase de pruebas, con una ejecución que alcanza ya el 97% de la inversión prevista, superior a los 3,5 millones de euros. La infraestructura, con capacidad para 3.000 habitantes equivalentes, ha supuesto un importante reto técnico debido a su ubicación a más de 1.500 metros de altitud, las condiciones climáticas adversas, la necesidad de proteger el entorno natural y la compatibilización de los trabajos con la temporada de cría del quebrantahuesos.
Actualmente, los trabajos se concentran en el interior del edificio que alberga la instalación, donde se están ejecutando labores de calderería y electricidad. El proyecto incorpora además la instalación de placas solares para mejorar la eficiencia energética de la depuradora.
Tecnología SBR para un entorno de alta estacionalidad
La instalación emplea tecnología SBR (reactor biológico secuencial), que permite optimizar el espacio en un entorno de orografía compleja. Este sistema se adapta también a las variaciones de carga propias de una zona con alta estacionalidad turística gracias a dos líneas de tratamiento de distinta capacidad, que permiten ajustar el funcionamiento a los caudales a lo largo del año.
La ejecución de los colectores ha sido uno de los principales desafíos del proyecto, condicionada por la proximidad del río Aragón, varios barrancos y la zona de protección del Camino de Santiago, que incluye las ruinas del hospital de Santa Cristina. La aparición de nuevos puntos de vertido durante la obra ha obligado además a modificar el proyecto para garantizar su correcta incorporación al sistema de depuración.
Tres depuradoras para sanear el valle del Aragón
Esta actuación se enmarca en un conjunto de infraestructuras de saneamiento en desarrollo en el valle del Aragón. La depuradora de Canfranc-Estación también iniciará pruebas en mayo, mientras que los trabajos en la de Villanúa continúan con una finalización prevista para diciembre de 2026. El conjunto de estas actuaciones permitirá eliminar en el corto plazo los vertidos no tratados de las principales aglomeraciones del valle, con un impacto positivo sobre el medio ambiente y actividades como el turismo fluvial y la pesca.




