Calidad del Agua

Floraciones de microalgas: de problema medioambiental a recurso valioso

Floraciones microalgas: problema medioambiental recurso valioso

Las floraciones de algas se deben al crecimiento excesivo de algas (normalmente microscópicas) en el agua; pueden producirse tanto en agua dulce como en medios marinos. Es importante abordar sus causas para proteger los ecosistemas acuáticos y la salud humana.

Las floraciones de algas se deben al crecimiento excesivo de algas (normalmente microscópicas) en el agua; pueden producirse tanto en agua dulce como en medios marinos. Es importante abordar sus causas para proteger los ecosistemas acuáticos y la salud humana. Pero, aunque su proliferación supone un problema, las microalgas tienen un aspecto muy positivo, como fuente de materias primas para distintas industrias, informa la BBC.

Aunque las floraciones de algas pueden producirse de forma natural, impulsadas por factores ambientales como la temperatura, la luz y la disponibilidad de nutrientes, su frecuencia e intensidad aumentan con la eutrofización o exceso de nutrientes en las masas de agua. La contaminación por nutrientes debida a la actividad humana contribuye en gran medida a la eutrofización de los sistemas acuáticos. Además, se prevé que el cambio climático agrave el problema, debido al aumento de las temperaturas y otros factores.

La proliferación de algas puede reducir el oxígeno disuelto en el agua -la descomposición de las células muertas consume el oxígeno del agua-, lo que dificulta la supervivencia de otras especies acuáticas. Por otra parte, algunos tipos de algas producen toxinas que pueden ser perjudiciales para la vida acuática y la salud humana.

Algunas floraciones están causadas por cianobacterias, que no son verdaderas algas, sino un tipo de bacteria. Aunque otros tipos de algas también pueden producir toxinas con efectos nocivos, son las cianobacterias las que suelen ser responsables de floraciones de algas tóxicas. Pero incluso las floraciones no tóxicas pueden tener graves repercusiones ecológicas y económicas.

La proliferación de algas puede reducir el oxígeno disuelto en el agua, lo que dificulta la supervivencia de otras especies acuáticas

Cerca del 97% del Mar Báltico, en el norte de Europa, presenta eutrofización debido a las aportaciones pasadas y actuales de nutrientes procedentes de los países a su alrededor: Dinamarca, Estonia, Finlandia, Alemania, Letonia, Lituania, Polonia, Rusia y Suecia. La bioquímica finlandesa Mari Granström, consciente de los problemas causados por las floraciones de algas, decidió buscar formas de sacar provecho de las microalgas. En realidad, las algas pueden ser un recurso importante para muchas industrias, y hay una tendencia creciente a cultivar y cosechar macroalgas con fines comerciales, cuya producción se concentra sobre todo en Asia.

Granström ha fundado una empresa, Origin by Ocean, que trabaja en un proyecto piloto de producción, utilizando microalgas cosechadas frente a las costas de Finlandia, así como sargazo del Caribe, donde también hay problemas de floraciones masivas. La empresa ha patentado un proceso de biorrefinería para extraer ingredientes destinados a diversas aplicaciones.  "Queríamos hacer algo que ayudara en los dos extremos del proceso, tanto aguas arriba como aguas abajo: limpiar los mares, pero también monetizar un cambio en el comportamiento de los consumidores", explica.

De hecho, los posibles usos de los extractos de microalgas son muchos: cosméticos, alimentación, productos farmacéuticos, piensos, biocombustibles, insumos agrícolas e incluso plásticos. Se están investigando las posibilidades que ofrecen las microalgas en forma de nuevas aplicaciones para abordar problemas medioambientales y avanzar hacia una economía más sostenible.

La contaminación por microplásticos es una preocupación creciente, y una forma de reducir los residuos plásticos es sustituirlos por alternativas biodegradables. Las algas producen biopolímeros que pueden transformarse en plásticos biodegradables, como alternativa sostenible a los plásticos convencionales derivados del petróleo. El proyecto europeo Nenu2PHAr pretende producir bioplásticos a base de PHA utilizando microalgas fotosintéticas y bacterias. Las microalgas se cultivan con CO2 y luz solar para obtener almidón, que luego se utiliza para producir el PHA bacteriano, sin competir con los recursos agrícolas, ya que el cultivo de microalgas no necesita tierras cultivables.

La contaminación por microplásticos es una preocupación creciente, y una forma de reducir los residuos plásticos es sustituirlos por alternativas biodegradables

Otra prometedora área de investigación y desarrollo es el uso de microalgas para producir insumos agrícolas: fertilizantes, plaguicidas y bioestimulantes (sustancias o microorganismos que favorecen el crecimiento, el desarrollo o la respuesta al estrés de las plantas). Los investigadores de los proyectos SABANA y ALGAENUTS, financiados por la UE, estudian la posibilidad de hacerlo a escala de demostración utilizando agua marina y aguas residuales como fuente de nutrientes.

La acuicultura es otro ejemplo de industria que puede utilizar las microalgas para alimentar especies de piscifactoría, normalmente alevines. En la estación de investigación de acuicultura de Olhão, del Instituto Portugués del Mar y la Atmósfera (IPMA), se está investigando el uso de microalgas para mejorar la salud de los peces, así como para fabricar piensos más sostenibles para peces adultos, en sustitución de las proteínas procedentes de cultivos agrícolas.

La lista de proyectos de investigación financiados por la UE que estudian las microalgas para producir alimentos y piensos sostenibles a escala comercial es larga; entre ellos están ProFuture y AstaOmega. Además, un proyecto de investigación financiado por el gobierno sueco, SEAFARM, también estudia la viabilidad de utilizar en este caso macroalgas como recurso renovable. Una empresa derivada, Nordic Seafarm, está demostrando la versatilidad de las algas: ya las utilizan para fabricar ginebra y cerveza, y esperan que en el futuro sean un ingrediente importante en la alimentación de cerdos y aves. Las posibilidades de las algas podrían ser casi infinitas. En palabras de Fredrik Gröndahl, director del proyecto SEAFARM: "Imagínese que Ikea pidiera albóndigas hechas de algas a nivel mundial, algo que podría ocurrir".

Lee la noticia original en Smart Water Magazine.

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