Guatemala ha dado un paso más en la estructuración de su política pública en materia de agua y saneamiento con la consolidación de una agenda nacional orientada a fortalecer los servicios municipales. La iniciativa, impulsada por el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS) con el acompañamiento técnico de la Organización Panamericana de la Salud / Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), parte de un diagnóstico situacional que analiza el estado actual de las fuentes de agua potable y de las plantas de tratamiento de aguas residuales en el país.
La hoja de ruta fue presentada en una reunión técnica celebrada en la Universidad Rafael Landívar y se apoya en un trabajo previo de evaluación que permite identificar brechas, prioridades y necesidades de mejora en la prestación de los servicios a nivel local. El objetivo es orientar decisiones estratégicas que refuercen la sostenibilidad y la calidad del abastecimiento y el saneamiento en los municipios.
El proceso reconoce el acceso a agua segura y saneamiento como un determinante esencial de la salud pública y como un factor clave para reducir desigualdades territoriales. A partir del diagnóstico, se han identificado líneas de actuación centradas en el refuerzo de capacidades técnicas municipales, la modernización de infraestructuras y el desarrollo de mecanismos que garanticen una gestión más sostenible desde el punto de vista técnico y financiero.
La agenda se articula en torno a cuatro ejes estratégicos: cooperación institucional, formación académica en ingeniería sanitaria, fortalecimiento técnico e innovación tecnológica, y generación de evidencia e investigación aplicada. Este planteamiento busca conectar política pública, academia y gestión local para consolidar un enfoque más integral del ciclo del agua.
Además, el proceso incorpora aprendizajes derivados de programas conjuntos financiados por el Gobierno de Suecia, mediante los cuales la OPS/OMS ha acompañado el fortalecimiento de Oficinas Municipales de Agua y Saneamiento (OMAS) en territorios priorizados como el Altiplano Marquense, la Región Ixil y el Corredor Seco.
La OPS/OMS reiteró su compromiso de seguir apoyando técnicamente a Guatemala en el fortalecimiento de los servicios municipales, en un contexto en el que la gestión del agua y el saneamiento se consolida como uno de los pilares de la salud pública y el desarrollo sostenible.