Los mapas de riesgo desarrollados en el marco del proyecto europeo ICARIA señalan que el cambio climático podría incrementar hasta un 25 % las zonas vulnerables a inundaciones pluviales graves en la región metropolitana de Barcelona durante los próximos 75 años si no se aplican medidas de adaptación.
El proyecto ha analizado cómo evolucionará el riesgo de inundación en distintos escenarios climáticos y ha generado herramientas que permiten identificar con mayor precisión las zonas más expuestas a episodios de lluvia intensa. Según Beniamino Russo, coordinador científico de ICARIA, profesor de Hidráulica e Hidrología en la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) y asesor científico de Veolia en España, los nuevos mapas permiten determinar “qué poblaciones, barrios e incluso calles podrían estar más afectados por lluvias intensas en distintos escenarios de cambio climático y de la existencia o no de medidas de adaptación”.
Fenómenos climáticos extremos combinados
El proyecto también ha estudiado cómo la combinación de distintos fenómenos climáticos extremos puede agravar los impactos. En el caso de Barcelona, se ha analizado cómo un episodio de lluvias intensas combinado con un temporal marítimo puede dificultar el drenaje hacia el mar y aumentar el riesgo de inundaciones en zonas costeras.
Russo señala que estos escenarios ya se han observado en eventos recientes y explica que “cuando un episodio de lluvia intensa coincide con un temporal marítimo, como sucedió durante la tormenta Gloria, el drenaje hacia el mar empeora y las inundaciones en zonas costeras aumentan con respecto a episodios de precipitación aislados”.
Tres regiones piloto en Europa
Además del área metropolitana de Barcelona, ICARIA ha desarrollado estudios en otras dos regiones europeas: Salzburgo, en Austria, y las islas del Egeo Meridional, en Grecia. En estos territorios se han evaluado los impactos potenciales de fenómenos extremos —olas de calor, inundaciones, temporales marítimos, vientos intensos o incendios— sobre viviendas e infraestructuras críticas como carreteras o redes eléctricas.
Los tres casos de estudio presentan contextos climáticos distintos, lo que permite extraer conclusiones extrapolables a otras regiones europeas.
Herramientas para la toma de decisiones
Entre los resultados del proyecto destaca el desarrollo de un sistema de apoyo a la decisión (DSS) abierto y accesible que permitirá a administraciones y gestores evaluar riesgos climáticos y diseñar estrategias de adaptación.
Además del área metropolitana de Barcelona, ICARIA ha desarrollado estudios en otras dos regiones europeas: Salzburgo, en Austria, y las islas del Egeo Meridional, en Grecia
Durante el evento final del proyecto, celebrado en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos de Barcelona de la UPC, más de 150 profesionales de administraciones públicas, empresas del sector del agua, la energía y la meteorología analizaron las herramientas y soluciones desarrolladas.
Ana Romero, directora de Servicios de Acción Climática del Área Metropolitana de Barcelona (AMB), subrayó que el proyecto ha contado con la participación de administraciones y actores relevantes desde sus primeras fases: “Gracias a esta colaboración, hemos podido conocer y contribuir al desarrollo de las herramientas desde el principio. Esperamos que puedan usarlas para la toma de decisiones informadas sobre políticas de adaptación de forma anticipada”.
Entre las medidas de adaptación analizadas en el proyecto se incluyen soluciones de drenaje urbano sostenible como cubiertas verdes, pavimentos permeables o zonas de bioretención para favorecer la retención e infiltración del agua en entornos urbanos.
El proyecto ICARIA, financiado por el programa europeo Horizon Europe, ha sido liderado por Veolia en España y la UPC con la participación de 14 socios europeos, entre ellos Cetaqua, Aigües de Barcelona y el Área Metropolitana de Barcelona.