El derretimiento de las capas de hielo en la Antártida, incluso en regiones tradicionalmente frías como la plataforma de hielo Amery en el este del continente, está alcanzando niveles preocupantes. Según imágenes satelitales capturadas el 1 de enero de 2025 por el satélite Landsat 8, el agua de deshielo es visible en grandes áreas de la plataforma, una situación que podría tener serias implicaciones para el ciclo del agua, las inundaciones costeras y el aumento global del nivel del mar. La plataforma de hielo Amery, una de las más extensas de la Antártida, desempeña un papel crucial en el equilibrio de los glaciares que la alimentan. Actúa como una barrera natural, frenando el flujo de hielo hacia el océano. Sin embargo, el aumento de las temperaturas estivales en el hemisferio sur está provocando la formación de lagunas de deshielo en su superficie. Estas lagunas, visibles como charcos azulados en las imágenes satelitales, son el resultado del derretimiento del hielo en puntos bajos de la plataforma. “El Amery es único por su extensión interior de más de 500 kilómetros y su proximidad a exposiciones de roca bedrock”, explicó Christopher Shuman, glaciólogo de la Universidad de Maryland. “Aun así, incluso en el frío extremo de la Antártida Oriental, los cambios estacionales están provocando deshielo en áreas muy alejadas de la costa”. Este fenómeno tiene implicaciones significativas. Cuando el agua de deshielo drena a través de fracturas en la capa de hielo, puede debilitar la plataforma. Esto reduce su capacidad para contener el flujo de los glaciares hacia el océano, lo que acelera el aumento del nivel del mar. Bert Wouters, investigador de la Universidad Tecnológica de Delft, señaló que, aunque las lagunas de deshielo en el Amery no son un fenómeno nuevo, su aparición tan temprana en la temporada de deshielo es preocupante. “Aún es relativamente pronto, y es probable que veamos más formación de lagunas en las próximas semanas”, indicó. Un evento de deshielo récord El deshielo registrado a finales de diciembre de 2024 batió récords, con sensores satelitales detectando derretimiento en más del 3 % de la superficie de la capa de hielo antártica, un nivel sin precedentes. Este deshielo generalizado puede alterar el ciclo del agua al aumentar la cantidad de agua líquida en el sistema, lo que a su vez alimenta los niveles del océano y exacerba las inundaciones costeras. Cuando el agua de deshielo drena a través de fracturas en la capa de hielo, puede debilitar la plataforma. Esto reduce su capacidad para contener el flujo de los glaciares hacia el océano, lo que acelera el aumento del nivel del mar Además, investigaciones previas han demostrado que solo se necesitaría un aumento de unos pocos grados en la temperatura para que áreas actualmente más frías de la plataforma de hielo sean vulnerables al deshielo superficial. Implicaciones para el ciclo del agua y el nivel del mar El incremento del agua de deshielo en las plataformas de hielo de la Antártida podría alterar significativamente el equilibrio global del ciclo del agua. A medida que estas estructuras pierden su capacidad para actuar como barreras, los glaciares descargan más hielo en los océanos, contribuyendo al aumento del nivel del mar. Este fenómeno, combinado con el calentamiento global, aumenta el riesgo de inundaciones en regiones costeras de todo el mundo. La situación en la plataforma de hielo Amery es un recordatorio claro de cómo el cambio climático está afectando incluso a los rincones más fríos y remotos del planeta. Monitorear estos eventos es crucial para comprender y mitigar sus impactos a largo plazo en el ciclo del agua y los sistemas costeros globales.
El derretimiento de las capas de hielo en la Antártida, incluso en regiones tradicionalmente frías como la plataforma de hielo Amery en el este del continente, está alcanzando niveles preocupantes. Según imágenes satelitales capturadas el 1 de enero de 2025 por el satélite Landsat 8, el agua de deshielo es visible en grandes áreas de la plataforma, una situación que podría tener serias implicaciones para el ciclo del agua, las inundaciones costeras y el aumento global del nivel del mar.
La plataforma de hielo Amery, una de las más extensas de la Antártida, desempeña un papel crucial en el equilibrio de los glaciares que la alimentan. Actúa como una barrera natural, frenando el flujo de hielo hacia el océano. Sin embargo, el aumento de las temperaturas estivales en el hemisferio sur está provocando la formación de lagunas de deshielo en su superficie. Estas lagunas, visibles como charcos azulados en las imágenes satelitales, son el resultado del derretimiento del hielo en puntos bajos de la plataforma.
“El Amery es único por su extensión interior de más de 500 kilómetros y su proximidad a exposiciones de roca bedrock”, explicó Christopher Shuman, glaciólogo de la Universidad de Maryland. “Aun así, incluso en el frío extremo de la Antártida Oriental, los cambios estacionales están provocando deshielo en áreas muy alejadas de la costa”.
Este fenómeno tiene implicaciones significativas. Cuando el agua de deshielo drena a través de fracturas en la capa de hielo, puede debilitar la plataforma. Esto reduce su capacidad para contener el flujo de los glaciares hacia el océano, lo que acelera el aumento del nivel del mar.
Bert Wouters, investigador de la Universidad Tecnológica de Delft, señaló que, aunque las lagunas de deshielo en el Amery no son un fenómeno nuevo, su aparición tan temprana en la temporada de deshielo es preocupante. “Aún es relativamente pronto, y es probable que veamos más formación de lagunas en las próximas semanas”, indicó.
Un evento de deshielo récord
El deshielo registrado a finales de diciembre de 2024 batió récords, con sensores satelitales detectando derretimiento en más del 3 % de la superficie de la capa de hielo antártica, un nivel sin precedentes. Este deshielo generalizado puede alterar el ciclo del agua al aumentar la cantidad de agua líquida en el sistema, lo que a su vez alimenta los niveles del océano y exacerba las inundaciones costeras.
Cuando el agua de deshielo drena a través de fracturas en la capa de hielo, puede debilitar la plataforma. Esto reduce su capacidad para contener el flujo de los glaciares hacia el océano, lo que acelera el aumento del nivel del mar
Además, investigaciones previas han demostrado que solo se necesitaría un aumento de unos pocos grados en la temperatura para que áreas actualmente más frías de la plataforma de hielo sean vulnerables al deshielo superficial.
Implicaciones para el ciclo del agua y el nivel del mar
El incremento del agua de deshielo en las plataformas de hielo de la Antártida podría alterar significativamente el equilibrio global del ciclo del agua. A medida que estas estructuras pierden su capacidad para actuar como barreras, los glaciares descargan más hielo en los océanos, contribuyendo al aumento del nivel del mar. Este fenómeno, combinado con el calentamiento global, aumenta el riesgo de inundaciones en regiones costeras de todo el mundo.
La situación en la plataforma de hielo Amery es un recordatorio claro de cómo el cambio climático está afectando incluso a los rincones más fríos y remotos del planeta. Monitorear estos eventos es crucial para comprender y mitigar sus impactos a largo plazo en el ciclo del agua y los sistemas costeros globales.




