México prevé iniciar a finales de marzo o principios de abril la construcción de una planta desaladora de agua de mar en Playas de Rosarito, en el estado de Baja California, con una inversión estimada en US$840 millones, según informa BNamericas.
El proyecto, orientado a reforzar el abastecimiento hídrico en la región, contempla el desarrollo de una infraestructura estratégica para ampliar la disponibilidad de agua potable en una de las zonas con mayor presión sobre los recursos convencionales del país, especialmente en los municipios de Tijuana y Rosarito.
Sobre el proyecto, el director general de Conagua, Efraín Morales, señaló: “Estos trabajos van a iniciar a finales de marzo, principios de abril, ya con obra. Hemos realizado un trabajo muy importante ya para los proyectos. Y van a concluir en 2029”.
La inversión estimada asciende a US$840 millones y se enmarca en los planes de fortalecimiento de la infraestructura hidráulica en el norte de México. La finalización de la planta está prevista para 2029, lo que permitiría incorporar una nueva fuente de suministro basada en la desalinización de agua de mar.
La iniciativa supone un nuevo impulso al proyecto de Rosarito, considerado una pieza clave para diversificar las fuentes de abastecimiento en Baja California y reducir la dependencia de recursos hídricos tradicionales en un contexto de creciente demanda.