La provincia argentina de Neuquén invertirá más de 200.000 millones de pesos —alrededor de 122 millones de euros al tipo de cambio actual— en obras vinculadas a la gestión del agua potable y el saneamiento, según anunció el gobernador Rolando Figueroa durante la apertura de sesiones legislativas. El monto forma parte de un programa de infraestructura hídrica ejecutado en los últimos dos años y orientado a ampliar sistemas de abastecimiento, modernizar plantas potabilizadoras y reforzar redes de saneamiento en distintas localidades de la provincia. Ampliación de sistemas de agua potable Entre las actuaciones destacadas figura la ampliación del sistema Mari Menuco y el abastecimiento a la Meseta, así como inversiones en Chos Malal, El Mirador–El Jarillal–El Choconcito y el paraje Auquinco, además de la construcción de una nueva cisterna en la zona oeste de la capital provincial. A estas obras se suman aportes del Fondo Hídrico Provincial destinados a financiar infraestructura en las siete regiones neuquinas. Plan de saneamiento y nuevas plantas En materia de saneamiento, el Ejecutivo provincial señaló que se trata del plan más ambicioso en la historia de Neuquén, con más de 15.500 metros de nuevas cañerías cloacales y múltiples plantas en ejecución o mejora. Entre las intervenciones mencionadas se encuentran la planta de tratamiento de Zapala, la nueva planta para Cutral Co y Plaza Huincul, el reacondicionamiento de la planta Tronador en Neuquén capital y una planta de pretratamiento en Villa La Angostura, además de obras en otras localidades. De cara a 2026, el Plan Provincial de Saneamiento prevé nuevas plantas en Junín de los Andes, Picún Leufú, Plottier y Añelo, así como ampliaciones de redes existentes. Agua y ambiente como eje estratégico Durante su intervención, Figueroa enmarcó la inversión dentro de una política estructural orientada a garantizar el acceso al agua y fortalecer la infraestructura sanitaria en una provincia que ha experimentado un fuerte crecimiento demográfico y productivo en los últimos años. La inversión en gestión hídrica se complementa con medidas ambientales vinculadas al control de emisiones y la remediación de pasivos industriales, según detalló el Ejecutivo provincial.
La provincia argentina de Neuquén invertirá más de 200.000 millones de pesos —alrededor de 122 millones de euros al tipo de cambio actual— en obras vinculadas a la gestión del agua potable y el saneamiento, según anunció el gobernador Rolando Figueroa durante la apertura de sesiones legislativas.
El monto forma parte de un programa de infraestructura hídrica ejecutado en los últimos dos años y orientado a ampliar sistemas de abastecimiento, modernizar plantas potabilizadoras y reforzar redes de saneamiento en distintas localidades de la provincia.
Ampliación de sistemas de agua potable
Entre las actuaciones destacadas figura la ampliación del sistema Mari Menuco y el abastecimiento a la Meseta, así como inversiones en Chos Malal, El Mirador–El Jarillal–El Choconcito y el paraje Auquinco, además de la construcción de una nueva cisterna en la zona oeste de la capital provincial.
A estas obras se suman aportes del Fondo Hídrico Provincial destinados a financiar infraestructura en las siete regiones neuquinas.
Plan de saneamiento y nuevas plantas
En materia de saneamiento, el Ejecutivo provincial señaló que se trata del plan más ambicioso en la historia de Neuquén, con más de 15.500 metros de nuevas cañerías cloacales y múltiples plantas en ejecución o mejora.
Entre las intervenciones mencionadas se encuentran la planta de tratamiento de Zapala, la nueva planta para Cutral Co y Plaza Huincul, el reacondicionamiento de la planta Tronador en Neuquén capital y una planta de pretratamiento en Villa La Angostura, además de obras en otras localidades.
De cara a 2026, el Plan Provincial de Saneamiento prevé nuevas plantas en Junín de los Andes, Picún Leufú, Plottier y Añelo, así como ampliaciones de redes existentes.
Agua y ambiente como eje estratégico
Durante su intervención, Figueroa enmarcó la inversión dentro de una política estructural orientada a garantizar el acceso al agua y fortalecer la infraestructura sanitaria en una provincia que ha experimentado un fuerte crecimiento demográfico y productivo en los últimos años.
La inversión en gestión hídrica se complementa con medidas ambientales vinculadas al control de emisiones y la remediación de pasivos industriales, según detalló el Ejecutivo provincial.


