Hoy miércoles, 28 de junio, se ha celebrado la tercera jornada de Nuevo Regadío Forum, el evento que ya es punto de encuentro de administraciones públicas, comunidades de regantes, empresas y profesionales para llevar a la audiencia de España y Latinoamérica la imagen más fiel del uso del agua en la agricultura del siglo XXI, y que se celebra del 26 al 30 de junio en formato híbrido.
Durante cinco días, cuatro de ellos de forma virtual y un último día en jornada presencial, las principales Administraciones Públicas y entidades de referencia en materia de tecnología, gestión y planificación hablarán de los últimos avances, las inquietudes y las propuestas para fortalecer la situación de los regantes. Todo ello en un momento de incertidumbre marcado por el cambio climático, los precios de la energía o la amenaza de la sequía, pero también de optimismo con las inversiones previstas en el PRTR y el PERTE de Digitalización.
Nuevo Regadío Forum no sería posible sin el apoyo de los patrocinadores: ACCIONA como Gold Sponsor; Elliot Cloud, Molecor, Global Omnium, AZUD, Hidroconta y VisualNAcert como Silver Sponsor; y Vector Motor Control, Likitech, Moleaer, Unregadíomásseguro, NTT Data, Saint-Gobain PAM y Saleplas, como Bronze Sponsor.
Nuevo Regadío Forum se celebra del 26 al 30 de junio en formato híbrido
La temática central de esta tercera jornada ha sido la sostenibilidad que, en una primera sesión, se ha abordado el Regadío con recursos de agua no convencionales en un escenario de crisis climática. Así, el sector agrario, en general, y el regadío, en particular, no son ajenos a los impactos del cambio climático. La menor disponibilidad de agua obliga a un cambio de paradigma y a una adaptación a los recursos disponibles. En este sentido, es necesario trabajar por un regadío más eficiente, pero también dotar al sector de herramientas que garanticen la seguridad hídrica.
En este contexto, toma fuerza la alternativa de los recursos no convencionales, como desalación y reutilización, para garantizar la seguridad hídrica y la viabilidad de los cultivos, tal y como ha señalado, en primer lugar, Amelia Gómez-Carreño, de la dirección comercial de Saleplas, durante su ponencia, que ha centrado en los condicionantes para el regadío con aguas no convencionales. Así, en cuanto a la necesidad de estas fuentes, ha señalado el aumento de la población mundial y el correspondiente aumento de la producción de alimentos para cumplir las demandas. En concreto, ha hablado de la situación en España, donde el 82% del uso del agua va destinado al sector agrícola, siendo el regadío la base de nuestro sistema agroalimentario: «Podemos afirmar que España está cumpliendo su compromiso con una agricultura sostenible y eficiente, estamos en el buen camino. Ahora mismo nos falta el agua y debemos implementar el uso de aguas no convencionales para sustituir las aguas superficiales y subterráneas».
En España, el 82% del uso del agua va destinado al sector agrícola, siendo el regadío la base de nuestro sistema agroalimentario
A continuación, Amelia Gómez-Carreño ha expuesto las ventajas del uso de aguas no convencionales en la agricultura, entre las que se encuentran disponer de recursos en abundancia que no dependen de la climatología, asegurando la producción, con lo que se aumenta la rentabilidad de la actividad agrícola, y que los productos de rechazo o salmuera también pueden ser reutilizados. Por el contrario, entre los inconvenientes, hay que tener un mayor control de la calidad del agua, en particular la conductividad, ya que hay riesgo de salinización, y prestar atención al sistema de riego para evitar contaminación por microorganismos patógenos.
Tras exponer algunas técnicas de control de la salinidad, ha concluido señalado que: España cuenta con tecnología puntera en materia de tratamiento de agua: «Exportamos nuestra tecnología a otros países, por lo que tenemos que aumentar nuestro uso de los recursos de agua no convencionales en un sector tan estratégico como la agricultura», no obstante, se requiere inversión para hacer llegar estos recursos a las partes de España, donde actualmente no se están utilizando, garantizando la igualdad de acceso al agua.

También ha participado en la sesión, Emilio Camacho Poyato, Catedrático de Ingeniería Hidráulica y Director de Departamento en La Universidad de Córdoba, ha introducido las ventajas del uso de aguas regeneradas, y la normativa aplicable a nivel europeo, nacional y en Andalucía, así como la norma ISO 16075-1:2015, que establece una metodología para la gestión del riesgo en la reutilización de aguas regeneradas para riego agrícola. Sobre España, ha comentado que el plan de reutilización de 2010 estimaba un reúso de 1.400 hm3, lo que, en su opinión, era «demasiado optimista», ya que en la actualidad se reúsan 532 hm3.
Asimismo, durante su intervención ha expuesto un caso práctico de reutilización aguas para riego de olivar, en el que ha destacado la variabilidad temporal del volumen que llega y la calidad, a lo largo del año. Por otra parte, los nutrientes en el agua pueden aumentar el rendimiento de los cultivos, pero también causar problemas de toxicidad, salinidad, y sobrefertilización. Para este proyecto, ha comentado, se desarrolló una aplicación para la programación de riego y para el fertirriego de precisión del olivar con agua regenerada.

Finalmente, Rubén Brandán Gordillo, titulado superior en el CEDEX, ha presentado el marco legal del uso de agua regenerada. En Este sentido, sigue vigente el RD 1620/2007 por el que establece el régimen jurídico de reutilización de aguas depuradas para diferentes usos. De estos usos, ha indicado, el agrícola queda ahora bajo el nuevo Reglamento UE 2020/741 de uso de aguas regeneradas; además de las directrices de la Comisión Europea para apoyar su aplicación. «El Reglamento UE 2020/741 tiene como objetivo abordar la escasez de agua en toda la UE e introduce como elemento nuevo la evaluación y gestión del riesgo», ha comentado. Asimismo, ha señalado que el reglamento establece los requisitos de calidad en función de la categoría de cultivo y el método de riego, e introduce el control de validación de las aguas regeneradas para el riego agrícola.
A continuación, ha presentado el esquema a seguir en la evaluación y gestión de riesgos: «El plan de gestión del riesgo se hace para el sistema en su totalidad». También ha expuesto ejemplos de tipo de cultivos y riego, las clases de agua que corresponderían según el reglamento, y las barreras adicionales que serían necesarias. Para concluir, Rubén Brandán ha comentado que: «El reglamento presenta oportunidades para fomentar el uso del agua regenerada en regadíos, cuenta con mecanismos para prevenir cualquier riesgo sanitario o medioambiental, y poder solucionar rápidamente un problema o tener mecanismos para mitigarlo a largo plazo». En definitiva, ofrece una magnífica oportunidad para ampliar los porcentajes de reutilización que se han mencionado.





