La vicepresidenta cuarta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico de España, Teresa Ribera, ha concedido una entrevista al diario "El País" en la que ha hablado sobre el estado del parque nacional de Doñana y las medidas que se están tomando para preservarlo. Ribera ha afirma...
La vicepresidenta cuarta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico de España, Teresa Ribera, ha concedido una entrevista al diario "El País" en la que ha hablado sobre el estado del parque nacional de Doñana y las medidas que se están tomando para preservarlo.
Ribera ha afirmado que Doñana afronta dos problemas principales: las sequías cada vez más prolongadas y las extracciones de agua del acuífero, que han sido condenadas por el Tribunal de Justicia de la UE. En este sentido, ha destacado que se está trabajando en un plan de recuperación para Doñana que incluye el cierre de pozos ilegales y la inversión en infraestructuras que permitan traer agua de otras cuencas para recargar el acuífero y cubrir las demandas de agua de la zona.
La ministra ha señalado que el horizonte para el cierre de los pozos legales es 2024-2025, y que los pozos ilegales deben cerrarse cuanto antes. Asimismo, ha asegurado que en 2025 no habrá captaciones, ni legales ni ilegales, del acuífero para la agricultura en el entorno de Doñana. Actualmente quedan unos 200 pozos ilegales, cuyos expedientes están en tramitación, y la Junta de Andalucía debe acreditar si tienen o no derechos.
Ribera ha hecho hincapié en que la supervivencia de Doñana depende de todo su entorno y de las presiones en ese entorno, y ha criticado la propuesta del Partido Popular y Vox de traer agua a la zona desde otras cuencas. Según la ministra, esa agua de superficie no tiene excedente y está ya agotada, por lo que la política debe ser reducir las presiones y asegurar que no surjan presiones adicionales.
Por otro lado, Ribera explicó que el Gobierno no tiene planes de retirar ninguna competencia de ordenación territorial a la Junta de Andalucía, pero que se debe pedir responsabilidades por el caso. Ribera también argumentó que la calificación de la tierra como regadío es engañosa ya que no hay suficiente agua para que se produzca como tal. Además, la ministra habló sobre la responsabilidad histórica del PSOE en este asunto, afirmando que el partido ha hecho un esfuerzo de consenso, pero que también ha habido cosas mejores y peores en su actuación.
Finalmente, Ribera ha incidido en la apremiante necesidad de un uso más inteligente y eficiente del agua dada la situación de estrés hídrico en la que se encuentra la península Ibérica: "Debemos amoldarnos a un uso del agua más inteligente, más eficiente y, probablemente, no solo con una nula posibilidad de crecimiento, sino reduciendo los consumos y las presiones. Hemos avanzado mucho en este debate respecto a 10 años atrás y, a pesar de todo, sigue habiendo una tensión social que a veces es utilizada de forma electoralista. Eso es una irresponsabilidad. Nos toca hacer mucha más pedagogía y pensar mucho más en qué soluciones pueden paliar el problema."




