El temporal de lluvias que azotó Aragón entre el viernes y el sábado ha dejado una estela de destrucción en varios municipios de las provincias de Zaragoza y Teruel. En localidades como Azuara, Letux, Herrera de los Navarros, Villar de los Navarros y Almonacid de la Cuba, los torrentes arrancaron carreteras, derribaron puentes y arrasaron viviendas y equipamientos públicos. En Azuara, los vecinos rescataron vehículos atrapados entre barro y ramas cuando el agua alcanzó casi cinco metros en algunos puntos. El centro de salud se inundó completamente, obligando a trasladar la atención sanitaria a una cochera improvisada equipada con generadores para reactivar el suministro eléctrico. En Letux y Villar de los Navarros, decenas de personas quedaron aisladas hasta que los bomberos evacuaron a 19 afectados en ambas localidades. La infraestructura viaria sufrió daños severos. Los puentes de la A‑222 en Belchite, y los que conectan Azuara y Vinaceite fueron arrasados por la fuerza desatada del río Aguasvivas, que también desbordó la presa romana de Almonacid de la Cuba. Ante esta situación, la Dirección General de Carreteras ha habilitado rutas alternativas que en algunos casos amplían los trayectos hasta en 50 km. Las autoridades autonómicas, lideradas por el consejero de Fomento Octavio López, han cifrado en seis millones de euros la cuantía de los daños en infraestructuras, y estiman que la reparación de los tramos afectados llevará al menos seis meses. López, que visitó los escenarios del desastre, hizo un llamamiento a mejorar la limpieza de cauces y barrancos para mitigar el impacto de futuras tormentas. Mientras tanto, el Gobierno de Aragón ha activado un operativo coordinado por el 112 y el Instituto Aragonés del Agua. Bomberos, personal técnico y voluntarios trabajan para restablecer el abastecimiento de agua potable mediante camiones nodriza y depósitos provisionales, especialmente en Azuara, Letux, Vinaceite y Almonacid de la Cuba. El suministro eléctrico está siendo reanudado paulatinamente gracias a la intervención de técnicos de Endesa y equipos de emergencia. La vicepresidenta Mar Vaquero confirmó que solicitarán al Gobierno central la declaración de “zona especialmente afectada por una emergencia de protección civil” con el fin de agilizar ayudas económicas y técnicas a los pueblos golpeados, donde afirman que la prioridad sigue siendo restituir los servicios esenciales: «Ahora lo que necesitan con más urgencia es tener luz y agua». Con el plan de Protección Civil aun en vigor, los trabajos de limpieza y reconstrucción transcurren bajo alerta naranja, ya que Aemet mantiene el riesgo de nuevas lluvias intensas y granizadas en las zonas dañadas. Tras el último temporal, los vecinos continúan convencidos de que solo la unión y una respuesta administrativa rápida permitirán restaurar la normalidad en la comarca.
El temporal de lluvias que azotó Aragón entre el viernes y el sábado ha dejado una estela de destrucción en varios municipios de las provincias de Zaragoza y Teruel. En localidades como Azuara, Letux, Herrera de los Navarros, Villar de los Navarros y Almonacid de la Cuba, los torrentes arrancaron carreteras, derribaron puentes y arrasaron viviendas y equipamientos públicos.
En Azuara, los vecinos rescataron vehículos atrapados entre barro y ramas cuando el agua alcanzó casi cinco metros en algunos puntos. El centro de salud se inundó completamente, obligando a trasladar la atención sanitaria a una cochera improvisada equipada con generadores para reactivar el suministro eléctrico. En Letux y Villar de los Navarros, decenas de personas quedaron aisladas hasta que los bomberos evacuaron a 19 afectados en ambas localidades.
La infraestructura viaria sufrió daños severos. Los puentes de la A‑222 en Belchite, y los que conectan Azuara y Vinaceite fueron arrasados por la fuerza desatada del río Aguasvivas, que también desbordó la presa romana de Almonacid de la Cuba. Ante esta situación, la Dirección General de Carreteras ha habilitado rutas alternativas que en algunos casos amplían los trayectos hasta en 50 km.
Las autoridades autonómicas, lideradas por el consejero de Fomento Octavio López, han cifrado en seis millones de euros la cuantía de los daños en infraestructuras, y estiman que la reparación de los tramos afectados llevará al menos seis meses. López, que visitó los escenarios del desastre, hizo un llamamiento a mejorar la limpieza de cauces y barrancos para mitigar el impacto de futuras tormentas.
Mientras tanto, el Gobierno de Aragón ha activado un operativo coordinado por el 112 y el Instituto Aragonés del Agua. Bomberos, personal técnico y voluntarios trabajan para restablecer el abastecimiento de agua potable mediante camiones nodriza y depósitos provisionales, especialmente en Azuara, Letux, Vinaceite y Almonacid de la Cuba. El suministro eléctrico está siendo reanudado paulatinamente gracias a la intervención de técnicos de Endesa y equipos de emergencia.
La vicepresidenta Mar Vaquero confirmó que solicitarán al Gobierno central la declaración de “zona especialmente afectada por una emergencia de protección civil” con el fin de agilizar ayudas económicas y técnicas a los pueblos golpeados, donde afirman que la prioridad sigue siendo restituir los servicios esenciales: «Ahora lo que necesitan con más urgencia es tener luz y agua».
Con el plan de Protección Civil aun en vigor, los trabajos de limpieza y reconstrucción transcurren bajo alerta naranja, ya que Aemet mantiene el riesgo de nuevas lluvias intensas y granizadas en las zonas dañadas. Tras el último temporal, los vecinos continúan convencidos de que solo la unión y una respuesta administrativa rápida permitirán restaurar la normalidad en la comarca.




