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Sacyr Agua crece en Chile con la planta de reúso en Antofagasta

Planta de Tratamiento de Antofagasta.
Planta de Tratamiento de Antofagasta.

Chile es uno de los países con mayor estrés hídrico del mundo, y su zona norte encarna con especial intensidad los desafíos de escasez estructural. La región de Antofagasta, ubicada en pleno desierto de Atacama, prácticamente no registra precipitaciones, lo que obliga a sus habitantes, industrias y autoridades a explorar fuentes no convencionales para garantizar la seguridad hídrica. En este contexto, el reúso de aguas residuales tratadas ha emergido como una de las principales soluciones para enfrentar la creciente presión sobre los recursos naturales.

El proyecto de Sacyr dará una segunda vida al agua y reducirá significativamente los vertidos al mar en el norte de Chile

En las últimas dos décadas, Chile ha alcanzado tasas de cobertura casi totales en tratamiento de aguas servidas urbanas, lo que ha permitido avanzar hacia una nueva etapa centrada en la reutilización del recurso. A pesar de que históricamente el reúso directo ha sido limitado, los recientes desarrollos normativos, institucionales y tecnológicos han impulsado una cartera creciente de proyectos que buscan aprovechar este caudal con fines productivos. Entre los sectores que lideran esta transformación, la minería destaca por su compromiso con la sostenibilidad y su necesidad de contar con fuentes alternativas de agua en zonas áridas.

En este escenario, la Empresa Concesionaria de Servicios Sanitarios (ECONSSA Chile), con el respaldo del Gobierno Regional de Antofagasta, ha promovido una iniciativa pionera para aprovechar el 100% de las aguas residuales urbanas de la ciudad. El objetivo es claro: dejar de ver estas aguas como un residuo y convertirlas en una fuente segura, continua y sostenible para las operaciones mineras de la zona. Esta visión se materializa ahora en el mayor proyecto de reúso de aguas residuales de Latinoamérica, cuya ejecución ha sido confiada a Sacyr Agua tras un competitivo proceso de licitación.

Planta de Tratamiento de la Candellada, Chile.
Planta de Tratamiento de la Candellada, Chile.

Una concesión clave para el futuro hídrico de Antofagasta

Tras un proceso de licitación impulsado por ECONSSA Chile, Sacyr Agua se ha adjudicado la construcción, operación y mantenimiento de una nueva planta de tratamiento de aguas residuales en Antofagasta. Este proyecto estratégico, que prevé una inversión cercana a los 292 millones de dólares (aproximadamente 260 millones de euros), marca un hito en la evolución de la reutilización del agua en Chile y posiciona a Sacyr como uno de los actores clave en el desarrollo de soluciones hídricas sostenibles para el norte del país.

La concesión, que tendrá una duración de 35 años, incluye no solo la infraestructura de tratamiento, sino también la conducción, entrega y comercialización del agua regenerada a diferentes clientes industriales, con un enfoque prioritario en la industria minera. El contrato refuerza la presencia de Sacyr Agua en el país andino, donde ya gestiona diversas concesiones del ciclo integral del agua.

La reutilización de aguas servidas en Antofagasta convertirá a la ciudad en un referente de economía circular en el agua.

Con esta adjudicación, Sacyr Agua asume un papel protagonista en uno de los proyectos más ambiciosos de economía circular hídrica de América Latina, aportando su experiencia técnica y capacidad de innovación en el diseño y operación de plantas de tratamiento avanzadas. La compañía será responsable de transformar el potencial hídrico de las aguas residuales de Antofagasta en una fuente segura, constante y de calidad para el desarrollo económico y la sostenibilidad de la región.

Una planta diseñada para transformar el ciclo del agua

La nueva infraestructura estará ubicada en el sector del Salar del Carmen, en las afueras de Antofagasta, y tendrá una capacidad final de 900 litros por segundo. Su función principal será captar las aguas residuales pretratadas de la planta existente, también operada por Sacyr Agua, y someterlas a un proceso avanzado de depuración que permita su uso seguro y eficiente por parte de la industria minera.

El proyecto incluye una red de conducciones de más de 60 kilómetros, que permitirá trasladar el agua regenerada hasta zonas estratégicas como La Negra y Mantos Blancos. El primer tramo, de 16 kilómetros, contempla 5,4 kilómetros en área urbana que se ejecutarán mediante microtunelación, minimizando así el impacto en la ciudad. A esto se suman dos extensiones de 24 kilómetros cada una, que conectarán la planta con los principales centros de consumo industrial.

Planta de Tratamiento de la Candellada, Chile.

La planta dispondrá de tecnologías de última generación y cumplirá con los más altos estándares de calidad ambiental. Su diseño responde no solo a criterios de eficiencia operativa, sino también a objetivos de sostenibilidad, permitiendo reducir vertidos al mar, generar empleo local —más de 500 puestos durante su construcción y operación— y consolidar una infraestructura resiliente frente al cambio climático. La entrada en funcionamiento está prevista para 2028.

Agua regenerada para una minería más sostenible

La industria minera, motor económico de la región de Antofagasta y del país, será la principal beneficiaria del nuevo sistema de reúso. En un entorno marcado por la escasez hídrica y la necesidad de reducir la dependencia del agua continental y desalada, este proyecto permitirá abastecer de forma estable a varias operaciones de gran escala exclusivamente con agua regenerada.

Este modelo marca un antes y un después para el sector minero en Chile. Por primera vez, operaciones mineras podrán funcionar sin consumir agua fresca ni desalada, utilizando exclusivamente agua residual tratada. Este enfoque de economía circular no solo mejora la eficiencia hídrica de la industria, sino que también refuerza su licencia social para operar en un entorno ambientalmente sensible.

Sacyr Agua consolida su compromiso con Chile

Sacyr Agua se encuentra presente en Chile desde 2020, año en el que ingresa al negocio de

servicios sanitarios mediante la adquisición de empresas concesionas ubicadas en la región Metropolitana de Santiago. Gestiona el ciclo integral del agua con un papel clave para garantizar el acceso al agua potable y la gestión sostenible de este recurso hídrico en la región y el país.

La prestación de servicios sanitarios incluye la captación de agua bruta a través de pozos profundos, distribución de agua potable y recolección y depuración de aguas residuales en las comunas de Colina, Lampa y Lo Barnechea a través de sus filiares Sacyr Agua Chacabuco S.A., Sacyr Agua Lampa S.A. y Sacyr Agua Santiago S.A. Presta servicios sanitarios a más de 150.000 habitantes en todas las áreas concesionadas. A esto se suma Sacyr Agua Norte S.A., ubicada en la Región de Antofagasta, empresa que ofrece suministro y tratamiento de agua a grandes clientes mediante el reúso de aguas servidas tratadas.

Estos servicios son esenciales para más de 43.000 usuarios y se integran ahora con el ambicioso proyecto de reúso que refuerza el liderazgo de Sacyr en soluciones avanzadas para la gestión hídrica en entornos de alta exigencia climática y operativa.

Planta de Tratamiento de la Candellada, Chile.
Planta de Tratamiento de la Candellada, Chile.
Entrevista

Entrevista a Lucas de Marcos, director de Sacyr Agua en Chile

Planta de Tratamiento de la Candellada, Chile.

Lucas de Marcos, director de Sacyr Agua en Chile, responde sobre el impacto del nuevo proyecto de reúso en Antofagasta y su encaje en la estrategia de sostenibilidad e innovación de la compañía en América Latina.

Pregunta: ¿Cómo se integra este proyecto dentro de la hoja de ruta de Sacyr Agua en América Latina y qué papel juega Chile en ese plan de expansión?

Damos una segunda vida al agua que ya hemos usado y estamos dejando de enviar carga de aguas tratadas al mar.

 

Respuesta: Este proyecto se encuentra directamente alineado con nuestro Plan Estratégico 2024-2027, que está orientado a impulsar la eficiencia operativa, incorporar nuevas tecnologías y consolidar nuestra participación en proyectos de desalación y reutilización de aguas.

Realizará un cambio de paradigma respecto a la situación actual: las aguas servidas que se vertían al mar a través del emisario submarino pasarán a enviarse a la nueva PTAS para ser tratadas y ser usadas con fines industriales y mineros. Esto permitirá que la ciudad pase a convertirse en un referente respecto a economía circular asociada a la gestión del agua. 

P.- ¿Qué aprendizajes esperan obtener de este proyecto en términos de innovación técnica, colaboración público-privada o gestión del recurso hídrico, que puedan aplicarse en otros contextos similares?

R.- Este proyecto es y será un hito, por ende, será un referente para el país y la industria: damos una segunda vida al agua que ya hemos usado, y, además, estamos dejando de enviar carga de aguas tratadas al mar. Asimismo, se está dando viabilidad y certeza a muchos proyectos industriales en la región, con la consecuente estabilidad y mejora desde el punto de vista social. Respecto este modelo de trabajo, la colaboración público-privado puede replicarse tanto en Chile como en otras geografías del mundo. Lo principal es la voluntad del sector y los diferentes actores para avanzar en la dirección correcta, esto es, el saneamiento de las aguas servidas y su reúso.

P.- ¿Qué mecanismos han previsto para asegurar que los beneficios ambientales, sociales y operativos del proyecto se mantengan a lo largo de toda la concesión?

R.- La calidad y continuidad de servicio son estándares que Sacyr Agua busca y promueve en cada uno de sus proyectos. Este año nos entregarán el certificado ISO 9001 y 14001, lo que nos otorga certidumbre de que, con la aplicación de nuestros procedimientos técnicos y administrativos, el proyecto contará con el respaldo de aseguramiento de calidad y continuidad requerido.