La Xunta avanza en la elaboración del nuevo Plan para la gestión del riesgo de inundación en la demarcación hidrográfica de Galicia-Costa con la identificación de 565,7 kilómetros de ríos inundables en caso de eventuales episodios de lluvia intensa y crecidas, así como la toma de decisiones que ayuden a mejorar su capacidad de predicción ante este tipo de fenómenos. En este sentido, cabe destacar que, a partir de ahora y por primera vez, se tendrán en cuenta las proyecciones climáticas y los efectos del calentamiento global como elementos clave para planificar acciones y prepararse frente a futuras inundaciones. El Consello tomó ayer conocimiento de un informe sobre los trabajos de planificación que está llevando a cabo actualmente Augas de Galicia en materia de gestión del riesgo de inundación en la cuenca Galicia-Costa de cara al período 2028-2033, así como de las principales actuaciones, inversiones y medidas ejecutadas en este ámbito en el marco del plan vigente. De hecho, el organismo de cuenca autonómico acaba de dar por finalizada la fase de evaluación preliminar del riesgo de inundación en los ríos gallegos que están bajo su titularidad y gestión. El resultado de estos trabajos permite concluir que en Galicia-Costa hay un total de 172 áreas con riesgo potencial significativo de inundación (Arpsis), una catalogación imprescindible para identificar cuáles son los puntos más sensibles dentro de esta cuenca ante eventos de lluvia extremos o eventuales episodios de inundación. De este modo, se incorporan dos nuevas Arpsis con respecto a la catalogación anterior —el regato dos Corrais, en Ferrol, y el río Serantes, en Oleiros— y también se amplía un tramo identificado ya como inundable en el río Anllóns, a su paso por Ponteceso. Además, hay otras 28 Arpsis identificadas en la costa gallega, una cifra que no varía respecto a las incluidas en el plan anterior. En todo caso, la principal novedad en este sentido consistirá en que, con el nuevo escenario abierto con la aprobación de la Ley de ordenación y gestión integrada del litoral de Galicia, la Xunta podrá asumir y desempeñar un papel más relevante que el que tenía hasta ahora en la gestión de las inundaciones costeras. El resultado de estos trabajos permite concluir que en Galicia-Costa hay un total de 172 áreas con riesgo potencial significativo de inundación (Arpsis), una catalogación imprescindible para identificar cuáles son los puntos más sensibles dentro de esta cuenca Además, en el marco de esta evaluación preliminar —que prepara el camino para la redacción de los mapas de peligrosidad y riesgo de las Arpsis fluviales y ayudará a elaborar el futuro Plan de gestión del riesgo de inundación 2028-2033 con medidas de prevención y mitigación— se acordó también introducir una serie de mejoras desde el punto de vista metodológico que tengan en cuenta el cambio climático y sus efectos para mejorar la anticipación. Así, se aplicarán variables y proyecciones climáticas en la gestión de este tipo de eventos en Galicia-Costa, en línea con las consideraciones del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (órgano científico de carácter internacional especializado en este ámbito). En concreto, entre las principales conclusiones que se tendrán en cuenta destacan la concentración cada vez mayor de las inundaciones en invierno en lugar de en otoño, como era habitual; el previsible incremento de la frecuencia de los episodios extremos de lluvia (es decir, registros intensos en intervalos de 30 minutos), o la tendencia a una mayor intensidad de las precipitaciones en Galicia, aunque la media anual acumulada pueda incluso reducirse. Otra de las novedades de cara al período 2028-2033 será la incorporación de la información disponible sobre inundaciones históricas o cambios en el clima ocurridos en el pasado, una metodología innovadora que aporta datos clave para delimitar con mayor precisión las zonas inundables y prever futuros episodios de este tipo. Los sedimentos, rocas y restos biológicos preservados a lo largo del tiempo permiten obtener una visión más detallada de eventos históricos de inundaciones (paleoinundaciones) que afectaron zonas concretas y por ello resultan muy valiosos para afrontar la gestión de riesgos. Galicia ya participa en varios grupos de trabajo a nivel nacional que apuestan por estas nuevas fuentes de información y tiene previsto incorporarlas en su futura gestión. Mejorar la predicción Para seguir mejorando la capacidad de anticipación ante este tipo de fenómenos, Augas de Galicia destinará 0,5 millones de euros a optimizar el sistema de alerta temprana MERLIN, utilizado para predecir el riesgo de inundación en las cuencas de la demarcación hidrográfica Galicia-Costa con hasta tres días de antelación. Cabe recordar que este sistema ya fue implementado por el organismo autonómico de cuenca y supuso un avance notable respecto al anterior (Artemis), proporcionando en los últimos años mejores predicciones de caudal y nivel de inundación gracias a su integración con los datos de predicción de MeteoGalicia y de Aemet. Otra de las novedades de cara al período 2028-2033 será la incorporación de la información disponible sobre inundaciones históricas o cambios en el clima ocurridos en el pasado, una metodología innovadora que aporta datos clave para delimitar con mayor precisión las zonas inundables La optimización prevista ahora incluye mejoras en la predicción hidrológica e hidráulica y también en la gestión de datos. De este modo, se busca ampliar las capacidades de MERLIN para prever de forma más precisa los riesgos de inundación en zonas clave de Galicia, especialmente en aquellas en las que existe una predicción de caudales pero no de hasta dónde llegan las láminas de inundación. El contrato, que se licitará en marzo, busca mejorar los modelos de predicción hidráulica (es decir, los que predicen el nivel del agua en ríos y zonas de inundación), ya que actualmente hay áreas donde solo se tiene información sobre el caudal, pero no sobre su impacto real en las zonas en riesgo y en las infraestructuras y elementos que hay en ellas. Además de mejorar la precisión de los modelos de predicción, también se pretende optimizar la visualización de los resultados. De este modo, los datos generados se presentarán de una manera más clara y accesible para que los técnicos y autoridades puedan tomar decisiones más informadas y rápidas, especialmente en casos de fenómenos meteorológicos extremos. Esto ayudará a prever con mayor precisión qué áreas estarán en riesgo y permitirá tomar medidas preventivas de forma más eficaz.
La Xunta avanza en la elaboración del nuevo Plan para la gestión del riesgo de inundación en la demarcación hidrográfica de Galicia-Costa con la identificación de 565,7 kilómetros de ríos inundables en caso de eventuales episodios de lluvia intensa y crecidas, así como la toma de decisiones que ayuden a mejorar su capacidad de predicción ante este tipo de fenómenos. En este sentido, cabe destacar que, a partir de ahora y por primera vez, se tendrán en cuenta las proyecciones climáticas y los efectos del calentamiento global como elementos clave para planificar acciones y prepararse frente a futuras inundaciones.
El Consello tomó ayer conocimiento de un informe sobre los trabajos de planificación que está llevando a cabo actualmente Augas de Galicia en materia de gestión del riesgo de inundación en la cuenca Galicia-Costa de cara al período 2028-2033, así como de las principales actuaciones, inversiones y medidas ejecutadas en este ámbito en el marco del plan vigente. De hecho, el organismo de cuenca autonómico acaba de dar por finalizada la fase de evaluación preliminar del riesgo de inundación en los ríos gallegos que están bajo su titularidad y gestión.
El resultado de estos trabajos permite concluir que en Galicia-Costa hay un total de 172 áreas con riesgo potencial significativo de inundación (Arpsis), una catalogación imprescindible para identificar cuáles son los puntos más sensibles dentro de esta cuenca ante eventos de lluvia extremos o eventuales episodios de inundación. De este modo, se incorporan dos nuevas Arpsis con respecto a la catalogación anterior —el regato dos Corrais, en Ferrol, y el río Serantes, en Oleiros— y también se amplía un tramo identificado ya como inundable en el río Anllóns, a su paso por Ponteceso. Además, hay otras 28 Arpsis identificadas en la costa gallega, una cifra que no varía respecto a las incluidas en el plan anterior.
En todo caso, la principal novedad en este sentido consistirá en que, con el nuevo escenario abierto con la aprobación de la Ley de ordenación y gestión integrada del litoral de Galicia, la Xunta podrá asumir y desempeñar un papel más relevante que el que tenía hasta ahora en la gestión de las inundaciones costeras.
El resultado de estos trabajos permite concluir que en Galicia-Costa hay un total de 172 áreas con riesgo potencial significativo de inundación (Arpsis), una catalogación imprescindible para identificar cuáles son los puntos más sensibles dentro de esta cuenca
Además, en el marco de esta evaluación preliminar —que prepara el camino para la redacción de los mapas de peligrosidad y riesgo de las Arpsis fluviales y ayudará a elaborar el futuro Plan de gestión del riesgo de inundación 2028-2033 con medidas de prevención y mitigación— se acordó también introducir una serie de mejoras desde el punto de vista metodológico que tengan en cuenta el cambio climático y sus efectos para mejorar la anticipación.
Así, se aplicarán variables y proyecciones climáticas en la gestión de este tipo de eventos en Galicia-Costa, en línea con las consideraciones del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (órgano científico de carácter internacional especializado en este ámbito). En concreto, entre las principales conclusiones que se tendrán en cuenta destacan la concentración cada vez mayor de las inundaciones en invierno en lugar de en otoño, como era habitual; el previsible incremento de la frecuencia de los episodios extremos de lluvia (es decir, registros intensos en intervalos de 30 minutos), o la tendencia a una mayor intensidad de las precipitaciones en Galicia, aunque la media anual acumulada pueda incluso reducirse.
Otra de las novedades de cara al período 2028-2033 será la incorporación de la información disponible sobre inundaciones históricas o cambios en el clima ocurridos en el pasado, una metodología innovadora que aporta datos clave para delimitar con mayor precisión las zonas inundables y prever futuros episodios de este tipo. Los sedimentos, rocas y restos biológicos preservados a lo largo del tiempo permiten obtener una visión más detallada de eventos históricos de inundaciones (paleoinundaciones) que afectaron zonas concretas y por ello resultan muy valiosos para afrontar la gestión de riesgos. Galicia ya participa en varios grupos de trabajo a nivel nacional que apuestan por estas nuevas fuentes de información y tiene previsto incorporarlas en su futura gestión.
Mejorar la predicción
Para seguir mejorando la capacidad de anticipación ante este tipo de fenómenos, Augas de Galicia destinará 0,5 millones de euros a optimizar el sistema de alerta temprana MERLIN, utilizado para predecir el riesgo de inundación en las cuencas de la demarcación hidrográfica Galicia-Costa con hasta tres días de antelación. Cabe recordar que este sistema ya fue implementado por el organismo autonómico de cuenca y supuso un avance notable respecto al anterior (Artemis), proporcionando en los últimos años mejores predicciones de caudal y nivel de inundación gracias a su integración con los datos de predicción de MeteoGalicia y de Aemet.
Otra de las novedades de cara al período 2028-2033 será la incorporación de la información disponible sobre inundaciones históricas o cambios en el clima ocurridos en el pasado, una metodología innovadora que aporta datos clave para delimitar con mayor precisión las zonas inundables
La optimización prevista ahora incluye mejoras en la predicción hidrológica e hidráulica y también en la gestión de datos. De este modo, se busca ampliar las capacidades de MERLIN para prever de forma más precisa los riesgos de inundación en zonas clave de Galicia, especialmente en aquellas en las que existe una predicción de caudales pero no de hasta dónde llegan las láminas de inundación. El contrato, que se licitará en marzo, busca mejorar los modelos de predicción hidráulica (es decir, los que predicen el nivel del agua en ríos y zonas de inundación), ya que actualmente hay áreas donde solo se tiene información sobre el caudal, pero no sobre su impacto real en las zonas en riesgo y en las infraestructuras y elementos que hay en ellas.
Además de mejorar la precisión de los modelos de predicción, también se pretende optimizar la visualización de los resultados. De este modo, los datos generados se presentarán de una manera más clara y accesible para que los técnicos y autoridades puedan tomar decisiones más informadas y rápidas, especialmente en casos de fenómenos meteorológicos extremos. Esto ayudará a prever con mayor precisión qué áreas estarán en riesgo y permitirá tomar medidas preventivas de forma más eficaz.


