La Xunta destinará, en los próximos años, alrededor de 7 millones de euros de fondos propios al diseño y elaboración de su nueva planificación estratégica para la gestión de las aguas continentales gallegas, con el objetivo de optimizar el uso de los recursos naturales y de las infraestructuras hidráulicas ya existentes, así como las que sean necesarias. El Consello autorizó ayer por la mañana las medidas a adoptar para que Galicia pueda afrontar desde la mejor posición posible los principales retos del futuro y abordarlos desde la gestión pública de los recursos hídricos de la forma más responsable y eficiente. En concreto, entre los principales retos en este campo, es necesario destacar aquellos relacionados con el cambio climático y sus efectos, como eventos de sequía o inundaciones, la contaminación de fuentes naturales y su impacto en la calidad de agua, o las nuevas y crecientes necesidades de suministro relacionadas con la evolución de importantes sectores productivos como la agricultura, la industria o el turismo. Para elaborar y marcar la hoja de ruta que se seguirá en los próximos años, la Xunta, una a través del organismo público Aguas de Galicia, elaborará un total de cinco instrumentos de planificación: dos para el conjunto de la comunidad y tres específicos para la cuenca Galicia-Costa, que gestiona y abarca directamente un territorio de 12.990 km² y una población de casi 2,1 millones de personas (76% del total). Son, en concreto, los planes de saneamiento y abastecimiento, ambos de alcance regional y con una inversión estimada de 4,75 millones de euros; el Plan Hidrológico y el de gestión del riesgo de inundaciones, con un horizonte temporal 2028-2033, y el nuevo Plan sequía especial para la demarcación hidrográfica de Galicia-Costa, a la que en este caso destinarán otros 2 millones de euros. Así, la nueva planificación a nivel gallego en materia de saneamiento del agua se encuentra en fase de preparación. De hecho, la primera fase del trabajo, consistente en el análisis de los sistemas de depuración actual y en el diagnóstico de necesidades, ya ha sido finalizada y en los próximos días se licitará el contrato para la elaboración del segundo, que incluirá la creación del Registro Oficial de Aglomeraciones Urbanas de Galicia en aplicación de la Ley del Ciclo del Agua regional y también adaptará la estrategia que se seguirá en esta materia a lo dispuesto en la nueva directiva europea sobre aguas residuales, que se espera sea aprobada en 2024. Además, y aunque habrá que esperar a tener los documentos definitivos para poder concretar, a través del futuro plan se fomentará la reutilización de aguas residuales purificadas, cuando sea posible, dependiendo de los usos previstos y las condiciones sanitarias requeridas, y de acuerdo con los estudios técnicos y económicos que se realicen. La Xunta elaborará un total de cinco instrumentos de planificación: dos para el conjunto de la comunidad y tres específicos para la cuenca Galicia-Costa Para ello se propondrán medidas enfocadas a mejorar las instalaciones de depuración, reducir las infiltraciones en las redes municipales, mejorar la gestión del agua de lluvia y optimizar la eficiencia energética en los sistemas de saneamiento. En cuanto al nuevo Plan General de Abastecimiento Comunitario, sustituirá al actual (Plan Hidrológico) para adaptarlo a los nuevos criterios técnico-sanitarios de calidad del agua de consumo. El objetivo principal será garantizar el suministro de agua en cantidad y calidad apta para todos los núcleos de población legalmente establecidos. Para ello se tomará como base el trabajo que ya se viene realizando en los municipios a la asistencia de la Xunta para elaborar auditorías de los sistemas de suministro, planes de emergencias municipales ante sequía o protocolos de suministro autonómico. Además, se incluirán medidas específicas para optimizar el funcionamiento de los sistemas de suministro, reduciendo fugas y buscando la mejora energética de las instalaciones. Actualmente, Aguas de Galicia está trabajando con el objetivo de que tanto este documento como el futuro Plan General de Saneamiento de Galicia entren en vigor en 2026. Cuenca Galicia-Costa Asimismo y en relación con los instrumentos estratégicos específicos para la cuenca del Galicia-Costa, la elaboración del nuevo Plan Hidrológico 2028-2033 se abordará en tres fases, lo que permitirá determinar aquellas actividades que puedan tener un mayor impacto en el medio acuático y, sobre la base de los estudios realizados y de las aportaciones de la consulta pública, se establecerá un programa de medidas para mejorar la calidad de las masas de agua. Estas medidas serán de diferentes tipos y abarcarán obras de suministro o saneamiento y purificación; acciones para optimizar los principales usos del agua con el fin de que sean más eficientes y reduzcan el impacto sobre los recursos hídricos; mejoras en gestión de actividades con posibles impactos al medio ambiente; y acciones de sensibilización para que toda la sociedad contribuya a la consecución de los objetivos medioambientales en este ámbito. Aguas de Galicia está trabajando con el objetivo de que tanto este documento como el futuro Plan General de Saneamiento de Galicia entren en vigor en 2026 En relación con el Plan de Gestión del Riesgo de Inundaciones de Galicia-Costa 2028-2033, el punto de partida será el estudio de los episodios de inundaciones de los últimos años, así como medidas que ya han sido adoptadas. A partir de ahí se determinarán las zonas de mayor peligrosidad dentro de la demarcación y se elaborarán nuevos mapas de zonas inundables, además de revisar las actuales. Para reducir el riesgo para la población, se establecerán medidas adaptadas a cada caso, como la apertura de ríos que actualmente están canalizados, la ampliación de los cauces de los ríos para que tengan más espacio para afrontar inundaciones o el diseño de zonas de inundación controlada. Finalmente, el futuro Plan Especial de Sequía servirá para actualizar y revisar el documento vigente, aprobado a mediados de 2022. En este sentido, es necesario precisar que, desde entonces, hubo dos episodios de este tipo en Galicia, y muchos municipios han aprobado sus propios planes de emergencia municipales, lo que sugiere revisar aspectos como los indicadores para declarar un eventual episodio de sequía o el protocolo de acción coordinada de todos los planes, autonómicos y locales. Se espera que este documento pueda aprobarse a finales del próximo año. Estos cinco instrumentos de planificación, además, permitirán una mejor orientación de las inversiones y la actuación de la Xunta en materia de saneamiento y abastecimiento, dos servicios de competencia municipal, pero que el Gobierno Autonómico asume desde hace años, brindando un importante apoyo técnico y financiero a los municipios que lo necesitan. De hecho y a modo de ejemplo, cabe señalar que solo en 2024, Aguas de Galicia habrá reservado en sus presupuestos casi 110 millones de euros para obras relacionadas con el saneamiento y la depuración de aguas residuales y la mejora de los sistemas de consumo. Objetivos a medio plazo y cambios regulatorios Aunque la Xunta ya cuenta con una planificación tanto a nivel autonómico como de cuenca de Galicia-Costa para todas las materias indicadas, estos instrumentos deberán ser actualizados periódicamente para adaptarse a los nuevos retos y también a los cambios normativos en este campo a nivel autonómico, estatal y europeo. En este sentido, la revisión de la directiva comunitaria sobre aguas residuales urbanas, que está a punto de aprobarse, los requisitos introducidos en el marco legal español derivado de la nueva directiva sobre la calidad del agua potable o la entrada en vigor de la Ley de mejora gallega de la gestión del ciclo integral del agua, deben incorporarse a la Planificación gallega. Estos cinco instrumentos de planificación permitirán una mejor orientación de las inversiones y la actuación de la Xunta en materia de saneamiento y abastecimiento Entre los principales objetivos de planificación presentados al Consejo, se incluyen la protección y mejora de los ecosistemas acuáticos, la garantía de un suministro seguro y de calidad para todos los usos, una la gestión eficiente y sostenible de la demanda de agua, la modernización de las infraestructuras hidráulicas y la adopción de tecnologías avanzadas para aprovechar y monitorear los recursos. Además, se fomentará la participación pública y la colaboración entre las diferentes administraciones implicadas para garantizar que todas las partes interesadas participen en la planificación y gestión del agua. Con estos objetivos Galicia podrá garantizar un futuro sostenible y resistente con relación con el uso de sus recursos hídricos, promoviendo el respeto a medio ambiente y responsabilidad en el uso y conservación de un bien limitado, al tiempo quecompatibilizar el buen estado de las masas de agua con el desarrollo económico y social culturales vinculados a ellos.
La Xunta destinará, en los próximos años, alrededor de 7 millones de euros de fondos propios al diseño y elaboración de su nueva planificación estratégica para la gestión de las aguas continentales gallegas, con el objetivo de optimizar el uso de los recursos naturales y de las infraestructuras hidráulicas ya existentes, así como las que sean necesarias.
El Consello autorizó ayer por la mañana las medidas a adoptar para que Galicia pueda afrontar desde la mejor posición posible los principales retos del futuro y abordarlos desde la gestión pública de los recursos hídricos de la forma más responsable y eficiente.
En concreto, entre los principales retos en este campo, es necesario destacar aquellos relacionados con el cambio climático y sus efectos, como eventos de sequía o inundaciones, la contaminación de fuentes naturales y su impacto en la calidad de agua, o las nuevas y crecientes necesidades de suministro relacionadas con la evolución de importantes sectores productivos como la agricultura, la industria o el turismo.
Para elaborar y marcar la hoja de ruta que se seguirá en los próximos años, la Xunta, una a través del organismo público Aguas de Galicia, elaborará un total de cinco instrumentos de planificación: dos para el conjunto de la comunidad y tres específicos para la cuenca Galicia-Costa, que gestiona y abarca directamente un territorio de 12.990 km² y una población de casi 2,1 millones de personas (76% del total).
Son, en concreto, los planes de saneamiento y abastecimiento, ambos de alcance regional y con una inversión estimada de 4,75 millones de euros; el Plan Hidrológico y el de gestión del riesgo de inundaciones, con un horizonte temporal 2028-2033, y el nuevo Plan sequía especial para la demarcación hidrográfica de Galicia-Costa, a la que en este caso destinarán otros 2 millones de euros.
Así, la nueva planificación a nivel gallego en materia de saneamiento del agua se encuentra en fase de preparación. De hecho, la primera fase del trabajo, consistente en el análisis de los sistemas de depuración actual y en el diagnóstico de necesidades, ya ha sido finalizada y en los próximos días se licitará el contrato para la elaboración del segundo, que incluirá la creación del Registro Oficial de Aglomeraciones Urbanas de Galicia en aplicación de la Ley del Ciclo del Agua regional y también adaptará la estrategia que se seguirá en esta materia a lo dispuesto en la nueva directiva europea sobre aguas residuales, que se espera sea aprobada en 2024.
Además, y aunque habrá que esperar a tener los documentos definitivos para poder concretar, a través del futuro plan se fomentará la reutilización de aguas residuales purificadas, cuando sea posible, dependiendo de los usos previstos y las condiciones sanitarias requeridas, y de acuerdo con los estudios técnicos y económicos que se realicen.
La Xunta elaborará un total de cinco instrumentos de planificación: dos para el conjunto de la comunidad y tres específicos para la cuenca Galicia-Costa
Para ello se propondrán medidas enfocadas a mejorar las instalaciones de depuración, reducir las infiltraciones en las redes municipales, mejorar la gestión del agua de lluvia y optimizar la eficiencia energética en los sistemas de saneamiento.
En cuanto al nuevo Plan General de Abastecimiento Comunitario, sustituirá al actual (Plan Hidrológico) para adaptarlo a los nuevos criterios técnico-sanitarios de calidad del agua de consumo. El objetivo principal será garantizar el suministro de agua en cantidad y calidad apta para todos los núcleos de población legalmente establecidos. Para ello se tomará como base el trabajo que ya se viene realizando en los municipios a la asistencia de la Xunta para elaborar auditorías de los sistemas de suministro, planes de emergencias municipales ante sequía o protocolos de suministro autonómico.
Además, se incluirán medidas específicas para optimizar el funcionamiento de los sistemas de suministro, reduciendo fugas y buscando la mejora energética de las instalaciones. Actualmente, Aguas de Galicia está trabajando con el objetivo de que tanto este documento como el futuro Plan General de Saneamiento de Galicia entren en vigor en 2026.
Cuenca Galicia-Costa
Asimismo y en relación con los instrumentos estratégicos específicos para la cuenca del Galicia-Costa, la elaboración del nuevo Plan Hidrológico 2028-2033 se abordará en tres fases, lo que permitirá determinar aquellas actividades que puedan tener un mayor impacto en el medio acuático y, sobre la base de los estudios realizados y de las aportaciones de la consulta pública, se establecerá un programa de medidas para mejorar la calidad de las masas de agua.
Estas medidas serán de diferentes tipos y abarcarán obras de suministro o saneamiento y purificación; acciones para optimizar los principales usos del agua con el fin de que sean más eficientes y reduzcan el impacto sobre los recursos hídricos; mejoras en gestión de actividades con posibles impactos al medio ambiente; y acciones de sensibilización para que toda la sociedad contribuya a la consecución de los objetivos medioambientales en este ámbito.
Aguas de Galicia está trabajando con el objetivo de que tanto este documento como el futuro Plan General de Saneamiento de Galicia entren en vigor en 2026
En relación con el Plan de Gestión del Riesgo de Inundaciones de Galicia-Costa 2028-2033, el punto de partida será el estudio de los episodios de inundaciones de los últimos años, así como medidas que ya han sido adoptadas. A partir de ahí se determinarán las zonas de mayor peligrosidad dentro de la demarcación y se elaborarán nuevos mapas de zonas inundables, además de revisar las actuales. Para reducir el riesgo para la población, se establecerán medidas adaptadas a cada caso, como la apertura de ríos que actualmente están canalizados, la ampliación de los cauces de los ríos para que tengan más espacio para afrontar inundaciones o el diseño de zonas de inundación controlada.
Finalmente, el futuro Plan Especial de Sequía servirá para actualizar y revisar el documento vigente, aprobado a mediados de 2022. En este sentido, es necesario precisar que, desde entonces, hubo dos episodios de este tipo en Galicia, y muchos municipios han aprobado sus propios planes de emergencia municipales, lo que sugiere revisar aspectos como los indicadores para declarar un eventual episodio de sequía o el protocolo de acción coordinada de todos los planes, autonómicos y locales. Se espera que este documento pueda aprobarse a finales del próximo año.
Estos cinco instrumentos de planificación, además, permitirán una mejor orientación de las inversiones y la actuación de la Xunta en materia de saneamiento y abastecimiento, dos servicios de competencia municipal, pero que el Gobierno Autonómico asume desde hace años, brindando un importante apoyo técnico y financiero a los municipios que lo necesitan. De hecho y a modo de ejemplo, cabe señalar que solo en 2024, Aguas de Galicia habrá reservado en sus presupuestos casi 110 millones de euros para obras relacionadas con el saneamiento y la depuración de aguas residuales y la mejora de los sistemas de consumo.
Objetivos a medio plazo y cambios regulatorios
Aunque la Xunta ya cuenta con una planificación tanto a nivel autonómico como de cuenca de Galicia-Costa para todas las materias indicadas, estos instrumentos deberán ser actualizados periódicamente para adaptarse a los nuevos retos y también a los cambios normativos en este campo a nivel autonómico, estatal y europeo.
En este sentido, la revisión de la directiva comunitaria sobre aguas residuales urbanas, que está a punto de aprobarse, los requisitos introducidos en el marco legal español derivado de la nueva directiva sobre la calidad del agua potable o la entrada en vigor de la Ley de mejora gallega de la gestión del ciclo integral del agua, deben incorporarse a la Planificación gallega.
Estos cinco instrumentos de planificación permitirán una mejor orientación de las inversiones y la actuación de la Xunta en materia de saneamiento y abastecimiento
Entre los principales objetivos de planificación presentados al Consejo, se incluyen la protección y mejora de los ecosistemas acuáticos, la garantía de un suministro seguro y de calidad para todos los usos, una la gestión eficiente y sostenible de la demanda de agua, la modernización de las infraestructuras hidráulicas y la adopción de tecnologías avanzadas para aprovechar y monitorear los recursos.
Además, se fomentará la participación pública y la colaboración entre las diferentes administraciones implicadas para garantizar que todas las partes interesadas participen en la planificación y gestión del agua.
Con estos objetivos Galicia podrá garantizar un futuro sostenible y resistente con relación con el uso de sus recursos hídricos, promoviendo el respeto a medio ambiente y responsabilidad en el uso y conservación de un bien limitado, al tiempo quecompatibilizar el buen estado de las masas de agua con el desarrollo económico y social culturales vinculados a ellos.




