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Nuevo curso en la política del agua en España

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Sobre el blog

Eduardo Perero Van Hove
Eduardo Perero Van Hove, es Vicepresidente de la Asociación de Ciencias Ambientales y responsable del área de economía circular y agua de la Fundación Conama.
ABB

La política del agua afronta un nuevo e intenso curso en el desarrollo de políticas públicas: desde los planes hidrológicos de cuenca y los planes de gestión del riesgo de inundación, ya en información pública, el futuro plan de acción de aguas subterráneas, la revisión de la estrategia nacional de restauración de ríos, hasta las revisiones de reglamentos (el reglamento de dominio público hidráulico y el reglamento de planificación hidrológica), real decretos (en materia de nitratos y reutilización), y por último, y no menos importante, destaca la previsible propuesta de modificación de la Ley de Aguas, cuyo borrador se espera para finales de año.

Asimismo, están encima de la mesa, los temas del momento, la ineludible cuestión del Mar Menor, las consecuencias de la sentencia del Tribunal Europeo de Justicia sobre las extracciones desmesuradas de agua subterránea en Doñana, la polémica surgida por la drástica reducción de los volúmenes de agua embalsada, entre otras.

La planificación hidrológica

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ya ha comprendido e interiorizado que las políticas del agua deben estar bajo el marco de la adaptación al cambio climático, tal y como lo expresó claramente el propio Director General del Agua, Teodoro Estrela, en la ponencia final del eje del agua en el marco del pasado Congreso Nacional de Medio Ambiente. Poco a poco, son muchos los agentes que se dan cuenta de que los recursos hídricos están sufriendo reducciones importantes ya contrastables, una mayor intensidad de los fenómenos de sequías e inundaciones y un mayor impacto en los ecosistemas acuáticos.

Las políticas del agua deben estar bajo el marco de la adaptación al cambio climático

La principal acción política está centrada, aunque no únicamente, en los planes hidrológicos de cuenta del tercer ciclo (2022-2027) y los planes de gestión del riesgo de inundación del segundo ciclo (2022-2027), actualmente en consulta pública, tras un intensa labor de análisis, diseño y redacción de todos los equipos de planificación tanto del Ministerio como de las cuencas hidrográficas, que si bien son recogidos por algunos sectores con precaución por lo sucedido en los pasados ciclos, esta vez cuentan con una verdadera experiencia de los resultados del 2º ciclo de planificación.

Los planes muestran como no existe una mejora significativa de las masas de agua, lo que supone un serio problema y reto para la planificación, por lo que este es el elemento principal donde poner el foco. Existen importantes problemas de contaminación:
Además de las normativas adicionales que establecen los Planes, gran parte de la solución deben venir por los programas de medidas que en los planes vigentes no se han desarrollado adecuadamente, por una inversión insuficiente ejecutada por las distintas administraciones públicas implicadas. Esperemos que los nuevos programas de medidas sean más realistas con las disponibilidad presupuestaria, pero que permitan alcanzar los objetivos. En este sentido, se espera movilizar una inversión cercana a los 8.000 millones de euros.

Nuevas iniciativas en estrategias y planes

La acción de gobierno no se queda sólo en la planificación hidrológica, tal y como se establece en la componente 5 "Preservación del litoral y recursos hídricos" del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia se prevén iniciativas en estrategias y planes en materia de agua, entre las que destacan las siguientes:
  • Retomar y potenciar la Estrategia Nacional de Restauración de Ríos, que quedó en el olvido y que nuevamente se identifica como una valiosa herramienta para la recuperación de las masas de agua, los ecosistemas hídricos y la lucha contra las inundaciones, entre otras materias.
  • Generar un Plan de Acción de Aguas Subterráneas, materia indispensable del que se requiere prestar más atención como se analizó en la sesión técnica sobre gobernanza del agua en el pasado Conama 2020, donde se pretende profundizar en el conocimiento de los acuíferos y en el desarrollo de modelos de flujo subterráneos para su mejor seguimiento y protección, así como en la gestión y relación de la Administración con las comunidades de usuarios de aguas subterráneas,
  • la Estrategia del Agua para la Transición Ecológica, donde se incluirán los riesgos derivados del cambio climático que deberán ser abordados en los mecanismos de planificación y gestión hidrológica. De esta forma, la acción política en materia de agua se adaptaría a las exigencias del Pacto Verde.

Modificación de la Ley de aguas

También, se esperan cambios normativos, algunos significativos como la modificación de la Ley de Aguas, cuyo borrador se prevé que llegue a final del año. Esta modificación, se espera controvertida, dado que supone una auténtica oportunidad para introducir modificaciones importantes y existen muchos agentes interesados. El pasado 3 junio de 2021 en el marco de Conama 2020, tuvo lugar un debate sobre la materia, en la que se propusieron interesantes propuestas. En cualquier caso, es absolutamente necesaria abordar esta modificación, al menos, para incorporar en la ley la adaptación al cambio climático, incorporar necesidades sobre la gestión de las aguas subterráneas, subsanar aspectos del régimen sancionador y, en concreto, la caducidad de expedientes, e incluso introducir cuestiones que otros decretos y reglamentos ya han hecho ya que van por delante de la ley, como la reutilización del agua depurada o los caudales ecológicos, entre otros, cuyos conceptos no están reflejados en la ley. Claramente se han avanzado en muchas cuestiones que la ley no atiende y debe incorporar.

Debate sobre  ¿Qué reformas hay que emprender en la política del agua? en el marco de Conama 2020

Asimismo, se esperan modificaciones en el real decreto sobre la reutilización de aguas depuradas para adaptarla a las modificaciones de la nueva directa sobre la materia y modificaciones de los reglamentos sobre el dominio público hidráulico y la planificación hidrológica, además de atender a varias revisiones de directivas europeas y sus posteriores transposiciones.

Temas de fondo convertidos en actualidad

Finalmente, y no menos importante, es necesario atender a cuestiones de la actualidad que están surgiendo. Por un lado, la conocida situación del Mar Menor, reavivada este verano por la nueva aparición de peces muertos que requiere abordar la problemática desde sus diferentes frentes y desarrollar la estrategia integral de restauración del ecosistema del Mar Menor recogiendo y haciendo factible aquellas propuestas que los expertos llevan años analizando. Esta situación nos recuerda a otras que sufren lugares de especial importancia como las Tablas de Daimiel y Doñana, del que hay que mencionar, en este último caso, la reciente condena de la justicia europea.

Por otro lado, abordar los sucesos que se han producido en relación a la producción hidroeléctrica y el aprovechamiento de los embalses, con una drástica reducción de los volúmenes de agua embalsada, y por el hecho de que la hidroeléctrica ha marcado el precio del mercado eléctrico más de la mitad de las horas este verano. Esto requiere de una reflexión y revisar el marco regulatorio para evitar estas malas praxis que no sólo influyen en el marcado energético sino en un recurso vital como es el agua con una incidencia social de primera magnitud. Además, se suma al debate, qué hacer con aquellas concesiones que poco a poco el Estado va a ver devueltas y qué modelo es que el conviene aplicar a partir de ahora.

Es cierto que las políticas del agua poseen siempre mucha inercia, y las reformas son siempre lentas, pero toca remangarse y empujar para impulsarlas

Todo ello y algunas cuestiones que me he dejado en el tintero, configura un escenario importante de políticas en relación al agua que pueden generar un cambio de rumbo de algunas cuestiones importantes que estaban ancladas y que no acababan de despegar. Es cierto que las políticas del agua poseen siempre mucha inercia, y las reformas son siempre lentas, pero toca remangarse y empujar para impulsarlas.